sábado 23.11.2019
La Opinión de
Luis del Val
Luis del Val

El tiempo sindical

Vivimos una época acelerada, repleta de prisas y urgencias, que no dejan apenas tiempo para la reflexión. En cualquier...

El Príncipe varado

El viaje oficial del Príncipe de Asturias a uno de los países del mundo más importantes en la economía...

Sentido común irrellenable

Terminé la semana pasada con un enorme remordimiento de conciencia, al no haber advertido que uno de los más graves...

La sociedad amodorrada

Confieso que me ha causado bastante decepción la reacción de los ciudadanos europeos ante la constatación de una...

Símbolos y banderas

Franco se apropió de la bandera de España, le puso un águila imperial, y la convirtió en propiedad suya. En...

Indemnizar a la asesina

A la sanguinaria asesina Inés del Río, los contribuyentes españoles le tendremos que indemnizar con 1.304, 35 euros...

El único osado

José Manuel Lara no es el sastrecillo valiente, porque tiene detrás un imperio que le respalda, y que él ha...

Alentar al delito fiscal

El ministro Montoro, en su entusiasmo recaudatorio, está comenzando a alentar el delito fiscal, es decir, a provocar todo lo...

Las múltiples conspiraciones

Algunos jerarcas sindicales han descubierto -a ver si se creen que los jerarcas sindicales son tontos- que estos registros a las sedes...

Eufemismos peligrosos

Si los hechos cometidos por la banda de asesinos de ETA son "lucha política con daños", está claro que...

La pesada anfibiología

Los políticos le tienen pavor a expresarse en términos que entienda la mayor parte de la gente que sabe leer y escribir....

Dulce y amargo

Si afirmara que el Fiscal General del Estado, Torres Dulce, me cae de cine, no sólo estaría exagerando, sino que se...

Símbolos y banderas

Franco se apropió de la bandera de España, le puso un águila imperial, y la convirtió en propiedad suya. En la España de Franco, fuera de los edificios oficiales, en los únicos lugares en los que se veía la bandera era en la entrada de los estancos y en la entrada de los cuarteles. 

La Sociedad amodorrada

Confieso que me ha causado bastante decepción la reacción de los ciudadanos europeos ante la constatación de una sospecha antigua: que los servicios secretos de todo el mundo se pasan por el arco triunfal de la tecnología los derechos de libertad e intimidad de los contribuyentes que les pagan para que espíen.

Artículo destacado

Misericordia comprensible

He estado ojeando estos días libros de memorias de personas conocidas, cuyas decisiones hemos sufrido o gozado, y he vuelto a constatar que es muy difícil descubrir a un ser humano que no encuentre lo que hace coherente y justificable. Excepto las memorias del más culto de los Hermanos Marx, Harpo, que en "¡Habla mudito!" no sacrifica ni una línea en…
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