viernes 3/12/21

La hipoteca de tener que ganar la Décima

El Real Madrid recibe esta noche en el Santiago Bernabéu a un viejo conocido en horas bajas como es el Milán de Silvio Berlusconi. Y resulta increíblemente extraño que no estemos hablando en estas horas de la previa del 'partido del siglo' de las grandes noches del fútbol europeo. Porque, aunque parezca, mentira, no lo es.

El cartel de este nuevo Madrid-Milán suena bien y bonito porque nos trae grandes recuerdos de antaño, cuando ambos clubes dominaban en Europa. Pero hoy ambos equipos no son lo que fueron. Aún no están en condiciones de reverdecer fácilmente aquel pasado glorioso de las nueve copas de Europa, y las siete, respectivamente.

El Madrid se encuentra en construcción y con las lógicas dudas de acoplamiento de una plantilla, y el Milán, en el ocaso de un ciclo debatiéndose entre los últimos escarceos de veteranos como Ronaldinho y algunos atisbos de un futuro prometedor de jóvenes como Pato.

En teoría el Madrid es favorito ante un Milán al borde del k.o. en esta liguilla de grupos y con necesidad de intentar recuperar el prestigio perdido. Será una vendetta emotiva para Kaká, quien se enfrentará a su anterior equipo, donde jugó y fue ídolo indiscutible durante seis años. Y también un nuevo examen para un delantero como Benzema que todavía no ha demostrado todo lo que de él se espera.

El Madrid afronta el difícil compromiso asumido por sus jugadores de la hipoteca que supone el haberse marcado como objetivo principal la Liga de Campeones en el Bernabéu. Una imperiosa obligación es sumamente peligrosa y contraproducente que puede pasar factura.

Fiarlo todo en las expectativas cuando el proyecto todavía no ha cuajado suele ser un lastre muy pesado que abotarga los músculos, adormece el cerebro y congestiona con una desmesurada presión el ánimo del vestuario.

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