Miércoles 22.05.2019

Esperando a Godot-Rubalcaba

Mientras aún se espera a Rubalcaba para su pertinente baño de masas con los suyos en algún enclave favorable de Cataluña, Rajoy se ha expuesto una vez más, ya van tres, al contacto popular con sus seguidores, y ha sido contundente, una vez más, en el anuncio de tres cosas: la recuperación llegará en el 14, pero la irresponsabilidad de Mas la pone en peligro y el viaje a la independencia no ofrece billetes de ida y vuelta. Las encuestas les son tímidamente favorables. Aunque no logren sobrepasar al PSC, al menos no pagarán el coste de los sacrificios que se piden desde el gobierno central ni serán el objeto de la ira antiespañola. Quizá, según los de Prisa, alcancen al PSC y lo superen.

Mas dice que le toca ser el último President perseguido por el gobierno español

Dice Mas, mientras tanto, que le toca ser el último President perseguido por el gobierno español porque el próximo no dependerá de España. Soflama independentista con sujeto en primera persona. La conquista soberanista no parece un fin colectivo, sino un reto personal. Las encuestas de hoy, hasta cinco, le niegan, en cambio, el privilegio de iniciar una nueva monarquía catalana. El príncipe no sólo no lograría la mayoría absoluta, sino que apenas repetiría resultados ni no baja en escaños. Ni siquiera se prevé que los dos tercios del Parlament sean nacionalistas, les faltará poco. Y eso que las encuestas no reflejan el supuesto escándalo de las cuentas en Suiza. Con esto nunca se sabe, el discurso victimista a veces, en Cataluña muchas, funciona. Puede que si Mas alcanza la mayoría absoluta se lo deba a Pedro J. Otra paradoja electoral.

Esquerra sale bien parada en los sondeos, y en algunos se adelanta al PSOE. No es extraño, ha terminado por ser el independentismo templado. Al PSC le pueden pasar por delante todos los que le persiguen, menos Ciutadans, aunque crece- o Solidaritat cuyo destino se contradice entre sondeos. ERC y PP sí que pueden doblegar el viejo bipartidismo local por la pata socialista. Pueden perder hasta diez escaños, según encuestas, y aunque, por lo visto, remontan en campaña su destino es desolador.

Puede darse la paradoja electoral de que si Mas alcanza la mayoría absoluta se lo deba a Pedro J.

Griñán ha ido a echar una mano a la debilitada formación socialista y esta vez nadie ha corregido al invitado. Su discurso, elocuente y claro, va dirigido a la base real que daba mayorías electorales al PSC en las legislativas. La inmigración, los charnegos. Los  catalano-andaluces sin complejos.

Puede que esa fuerza potencial de una izquierda sin banderas de colorines y con un fuerte impulso social se haya perdido diluyéndose entre la derecha “pro española” y la “izquierda catalanista”, quedándose ellos sin espacio aparente por falta de claridad.

Rubalcaba, con la venda ya puesta, espera esta severa derrota con la intención de atribuírsela a sus contrarios internos. Pensarán: Por fin un dato favorable para Ferraz. Qué cosas.


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