martes 12.11.2019

Teherán está muy lejos

Las palabras del presidente Obama sobre las relaciones americano-iraníes dirigidas principalmente a los dirigentes del régimen de los ayatollahs están siendo comentadas muy favorablemente por la comunidad internacional en su conjunto.

Creen algunos que la búsqueda de unas “relaciones constructivas” entre los dos países a las que se refirió el presidente americano abren la puerta a contactos más estrechos entre ambos países y borran los problemas pendientes entre los dos países.

Conviene sin embargo en este asunto ser un tanto cauteloso. No es la primera vez que Estados Unidos hace gestos amistosos hacia los dirigentes iraníes pero hasta ahora todos estos ejercicios de retórica sólo han conducido a la frustración y el desánimo. Los países occidentales y especialmente Estados Unidos siguen empeñados en impedir que Teherán pueda hacerse con la bomba atómica y abandone la política de amenazas, respuesta seguramente a una posición similar por parte de los americanos. Las sanciones tomadas por estos países se mantienen y obviamente así seguirán mientras la apertura de una nueva etapa de relaciones con los USA no llega.

Washington acusa también a Teherán de proteger con dinero y armas a los principales grupos islámicos terroristas ya sean Hamas o Hezbolah lo que constituye un agravio permanente para los diplomáticos americanos y sobre todo para la política USA en Irak, Siria, el Líbano y otros países.

Por de pronto el Departamento de Estado ha invitado como "observadores" en la futura conferencia sobre Afganistán (31 de este mes) a los representantes del régimen iraní lo que constituye una notable novedad en las relaciones bilaterales. Pero ahí termina por ahora el proceso de acercamiento entre ambos gobiernos. Este proceso deberá enriquecerse o potenciarse con nuevos gestos y seguramente también con la mediación de países como Rusia y Turquia que mantienen un diálogo fácil con los ayatolás.

Pero se necesitará tiempo todavía para la normalización de las relaciones USA-Irán mediante el establecimiento de medidas de confianza y gestos de "buena voluntad". Mientras tanto… paciencia y barajar.

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