jueves, diciembre 8, 2022

Ciudades con ritmo #1 Manchester

Acababa de volver de jugar un partidillo con unos amigos por el parque. Tres chicos mayores del colegio aparecieron con sus vaqueros varias tallas más grandes y sus gorros a estilo  pescador. Llevaban un enorme reproductor estéreo negro. Era 1990, tenía 13 años y escuchaba  ‘Step On’ de The Happy Mondays por primera vez.  El más puro estilo ‘baggy’,  había llegado por fin a este crío de la zona rural de North Lincolnshire. Mi hermana mayor empezó a vestir de negro e insistir en que Doc Martens era la única marca de calzado de verdad. Encerrada en su habitación, escuchaba una y otra vez  el álbum Bona Drag de Morrissey, también publicado ese año.  La pequeña isla balear de Ibiza rebosaba música house, avivada por MDMA en forma de Éxtasis. La gente del Noroeste, en Liverpool, tienen a  los Beatles, por supuesto, pero para mí fue Manchester lo que tuvo el mayor impacto musical sobre mi generación.

Si las autoridades del aeropuerto de Manchester considerasen alguna vez honrar los servicios de uno de sus hijos, como en Liverpool se hizo con John Lennon, Tony Wilson debería estar el primero de la lista. Era llamativo, seguro de sí mismo, educado, ambicioso, querido y odiado. Como reportero de televisión se hizo una audiencia propia en Granada TV, con su sede en Manchester. Vale la pena echar un vistazo a la brillante película de Michael Winterbottom ’24 Hour Party People’, basada en la vida de Wilson e interpretada  por Steve Coogan.

En 1978, Tony Wilson fundó Factory Records.Primark El bombo del punk había decaído. Junto con el productor Martin Hannett comenzó a sacar discos que liderarían el movimiento ‘new wave’. La icónica portada de ‘Unknown Pleasures’ de Joy Division se puede encontrar en las calles de España gracias a nuestros amigos de Primark. La tragedia y la mala gestión resumen  la historia de Factory Records. Justo cuando Joy Division iba a comenzar su gira por los Estados Unidos, el cantante Ian Curtis se suicidaba. El resto de miembros del grupo continuaron bajo el nombre de New Order.

 

En el año 82, con el dinero que había ganado con las ventas de New Order, Tony abrió el ahora legendario  Haçienda nightclub donde promocionaría sus propios grupos así como el talento local.  Tony fue de los primeros en introducir las ‘Chicago House Nights’ en los clubes británicos. Entrada barata, diseño extravagante y la llegada del Éxtasis desde Holanda a mediados de los ochenta  sustituyendo al consumo de alcohol, significaba que tanto Tony Wilson como New Order perdían cientos de miles en el proyecto.  En un abrir y cerrar de ojos, Manchester tenía una cultura ‘dance’. Los Happy Mondays firmaron con Factory en medio del delirio, fusionando ‘beats’ de música dance, groove, guitarras y absoluta brutalidad en lo que ahora se conoce como el sonido ‘Madchester’.

The SmithsMientras tanto, otro grupo de Manchester de la época, The Smiths,  vendían silenciosamente kilos de álbumes alrededor del mundo. Con las letras y voz de Morrissey y la estridente guitarra de Johnny Marr, la música ‘ indie’ había irrumpido en la realidad de la mayoría, cambiando la vida de millones de adolescentes.  Por un lado, la ciudad estaba de subidón y  llena de ojos deslumbrantes y mandíbulas inquietas, mientras que por otro, acunaba angustia y poesía.

Mientras que la imagen de Shaun Ryder de los Happy Mondays prosperaba en violencia, drogas y conflicto, The Stone Roses tocaban con un tono más pacífico. En 1989, lanzaron el que se conoce como uno de los mejores álbumes debut de la historia, el epónimamente llamado ‘The Stone Roses’. Las empresas londinenses miraban al norte buscando firmar actuaciones en Manchester. Revistas musicales como NME o Melody Maker promovían la marca Manchester a un ritmo exagerado. The Inspiral Carpets (con Noel Gallagher trabajando de técnico de guitarras y ‘roadie’  del grupo), James, y  The Charlatans fueron introducidos en la misma cesta. Un amigo mío, con la excusa de visitar una posible futura universidad, fue a Manchester en un peregrinaje para hacerse con los álbumes de The Stone Roses. Se organizaban autobuses desde todos los extremos del Reino Unido para llevar a la gente a los clubes de la ciudad. El ‘acid house’ era tendencia, y las raves ilegales comenzaban a aparecer de forma espontánea por todo el país.

Shaun Ryder Con Tony Wison

El principio de los noventa vio el comienzo de la intervención del gobierno y el cierre de The Haçienda. La policía paraba las fiestas; los periódicos despotricaban sobre el movimiento. Las revistas musicales miraron a otro lado y se centraron en Seattle y el grunge. No tardaron en volver. En 1994 ‘inventaron’ el  ‘britpop’ y de nuevo Manchester estaba en el centro de atención. Oasis, con la fanfarronería de los Happy Mondays pero musicalmente más influenciados por las guitarras de Johnny Marr o Paul Weller, se harían con el mundo.

En el espacio de tiempo de 15 años, la ciudad vio emerger el ‘new wave’ y el ‘indie’, la música dance y la revolución de las drogas de diseño, la invención de los DJ ‘superestrellas’ de’ house’, el sonido ‘baggy’ y ‘Madchester’, y eventualmente el’ britpop’. Conocida como una de las ciudades más húmedas de Gran Bretaña, uno se pregunta: “¿qué tendrá el agua?”

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Matthew Kennington

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