domingo, diciembre 4, 2022

Escrache fiscal

Vamos sabiendo el alcance real de la amnistía fiscal gracias al goteo informativo que se va conociendo. La realidad que nos muestran las informaciones es la de un entorno de personajes y presuntos delincuentes que ansiaba el momento de que la amnistía se llevara a término para legalizar el producto de sus fechorías. Empezando por el exconsejero López Viejo y terminando por el más reciente conocido: Diego Torres. En esto vamos a dejar los asuntos del Rey al margen, porque si no esto ya clamaría al cielo.

Publicar la lista de amnistiados es un verdadera escrache moral que este país necesita hacer para recuperar su dignidad

Todas las tramas pasan por caja, por la caja, claro está, de Montoro. Una caja ventajosa y legitimadora. El Gobierno creó un artificio jurídico para satisfacer la gula de una suerte de sinvergüenzas que necesitaban expiar testimonialmente sus culpas mediante un miserable donativo al estado. Y el señor Montoro, ministro de la Hacienda Pública se lo facilitó. Pronto nos encontraremos con el señor Lanzas, ugetista reconvertido en rico de toda la vida, tal y como nos hemos encontrado con el testaferro de Bárcenas; los otros jefes de los ERES aparecerán de repente; forrados, pero de repente y en algún medio: nadie nos hablará oficialmente de ningún sujeto amnistiado, pero los sinvergüenzas y sus fortunas serán ‘legales’.

Ahora, mientras la Unión nos prepara un futuro en el que ya no sólo vamos a sentirnos penalizados por ‘haber vivido por encima de nuestras posibilidades’ como país y como ciudadanos, sino en el que también vamos a pagar por haber cumplido con la sana recomendación de ser ahorradores, viendo cómo el modelo chipriota se aplicará indefectiblemente sobre nuestros depósitos, se nos hace más insoportable la información que confirma el espurio interés común entre la amnistía y los amnistiados.

ESTRELLA DIGITAL ha pedido insistentemente la lista pública de los amnistiados. Ya que son beneficiarios de una generosidad inmerecida, al menos que paguen la vergüenza de que todos sus vecinos y compatriotas sepan que mientras ellos pagan religiosamente y si no lo hacen son sancionados, ellos se benefician de sus buenas relaciones públicas con la administración del Estado. Publicar la lista de amnistiados es un verdadera escrache moral que este país necesita hacer para recuperar su dignidad.

Se hace cada vez más difícil este país en el que la justicia es un concepto que se hace hueco.

Editorial Estrella

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -

Últimas Noticias