sábado, noviembre 26, 2022

Abascal culpa al fanatismo climático de la crisis energética e hiperinflación

Así lo ha expuesto Abascal en su primera intervención en el pleno del Congreso en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, da cuenta este miércoles de las últimas cumbres de la UE y la OTAN y explica tanto el plan anticrisis por la guerra como la nueva relación con Marruecos.

Abascal ha recordado que el pasado mayo los diputados de Vox fueron los únicos del Congreso que votaron en contra de la Ley del Cambio Climático y Transición Ecológica que trasponía el Acuerdo de París, por lo que «solo Vox es inocente de las consecuencias económicas de esa ley climática».

A su juicio, el resto de partidos hicieron «renuncia a la soberanía energética, alimentaria e industrial», que es la causante, según su argumentación, de la «situación dramática» de la economía española y de una «hiperinflación que ya estaba aquí antes de la guerra».

Ha pedido a Sánchez que «no se escude» en la guerra como pretexto para la marcha de la economía, porque la culpable es «la agenda verde».

«Esta cámara votó el suicidio de España en un gigantesco acto de traición a los españoles», ha insistido Abascal en su culpabilización a la ley climática aprobada el 13 de mayo de 2021.

Ha lamentado, en ese sentido, el cierre de las centrales de carbón o que para sembrar maíz, por ejemplo, haya que pedir permiso a Bruselas, y ha apuntado que otros estados están decididos a recuperar soberanía: «¿Van a ser ustedes los últimos en abandonar el fanatismo climático?».

Sobre el plan anticrisis, Abascal se ha limitado a decir que supone «pretender que el debate gire en torno a los parches de los pinchazos que han provocado ustedes», lo que sería «entretenernos sin discutir las causas», cuando la responsabilidad es «fundamentalmente de las leyes climáticas».

Abascal también ha criticado el «cambio de posición sobre el Sáhara» mostrado por Sánchez en su carta al rey marroquí, Mohamed VI, de forma «irresponsable, arbitraria y clandestina».

Su primer reproche ha sido que Sánchez lo decidiera por «su cuenta y riesgo», sin contar ni con su partido ni con el Congreso: «La carta es un puñetero insulto a este parlamento».

Tras acusar a Sánchez por ello de padecer «megalomanía», ha señalado que resolver el problema con Marruecos, que a su juicio venía a su vez provocado por haber acogido antes al líder polisario Brahim Gali, lleva a crear uno nuevo con Argelia.

Y al PP le ha pedido que unifique su postura al respecto, ya que unos dirigentes critican a Sánchez mientras otros como el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, está «aplaudiendo» el giro diplomático. 

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