domingo, diciembre 4, 2022

Comprar una sociedad y empezar a trabajar en 24 horas

En España la forma que más personas eligen es comenzar como autónomo, pero esta figura tiene una serie de desventajas y por eso la opción de constituir una sociedad es la más ventajosa en muchos casos.

El problema es que se puede tardar más de un mes y medio desde que se empiezan los trámites hasta que nos permiten empezar a trabajar y por eso hay servicios como el de esta empresa dedicada a la venta de sociedades.

Es una manera legal y rápida de tener una sociedad

SMB Sociedades tiene “en reserva” una serie de sociedades ya preconstituidas, lo cual quiere decir que nunca han funcionado y que atesoran un historial “limpio”.

Esto es perfectamente legal y tiene una serie de ventajas para los emprendedores como son las de evitar trámites que tardan bastante tiempo y que son engorrosos, además de caros.

¿Cómo hay que proceder una vez que compramos una?

Si acudimos a una empresa que ya tiene sociedades a la espera de venderlas, lo primero es hacer la transferencia de acciones de la sociedad al nuevo comprador, para a continuación modificar el domicilio social.

Después se cambian los administradores previa dimisión de los actuales y el último paso, que no es obligatorio, es el de poner el nombre que queramos.

Todos estos trámites están contemplados en la legislación y son más rápidos que crear una sociedad nueva.

Las ventajas no solo están en la rapidez para poder operar

Es cierto que la rapidez es una de las mayores ventajas y quizá la que hace que se elija esta forma para que el negocio comience a andar, pero lo cierto es que no es la única.

Como la sociedad ya se ha constituido no hay que desembolsar el capital social (el mínimo son 3.006 €) antes de firmar las escrituras, lo que puede suponer un ahorro que siempre viene bien al iniciar un negocio.

Además, con respecto a la privacidad es la mejor opción, pues en el Registro Mercantil quedan los nombres de los socios que la fundaron y no los nuestros como compradores, lo cual puede venir muy bien con el fin de estar más protegidos, por temas de competencia, para que otras personas no sepan que tenemos esa sociedad, etc.

Evitamos muchos trámites legales

Con esta compra de una sociedad se ahorran trámites legales que siempre tienen un coste en tasas, desplazamientos, gestores, etc.

Así, no hay que solicitar un NIF, no hay que ir al Notario a crear la sociedad, no se debe inscribir el Registro Mercantil y tampoco hay que pedir un certificado de que ya hay una sociedad con ese mismo nombre.

Es cierto que sí que hay que hacer otra serie de procesos, pero los más complejos se dan cuando se origina la sociedad y esos ya nos los «saltamos» comprando una existente.

Una sociedad con antigüedad estará mejor vista

A la hora de tratar con proveedores, con clientes o con bancos, una sociedad antigua tendrá más “prestigio”, que una de reciente creación.

No ha llegado a funcionar hasta que nosotros la hemos comprado, pero sobre el papel ya es antigua y parece que puede llevar años haciendo negocios, signo de que ha sabido desenvolverse en el mercado aunque en realidad comience ahora.

Judith Smith

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