Imprimir

El TT de la Isla de Man, 250 fallecidos en la prueba más mortífera del mundo

Estrella Digital | 05 de Junio de 2016

Beare y Herrero fueron dos de las víctimas del TT.
Beare y Herrero fueron dos de las víctimas del TT.

Paul Soesmith y Dwigth Beare son las últimas víctimas de una prueba que salió hace décadas del Mundial, pero que todavía se disputa en unas condiciones muy peligrosas

El Tourist Trophy de la Isla de Man se disputa desde 1907 en este pequeño territorio situado entre Irlanda y Gran Bretaña en carreteras que se cierran al tráfico durante la prueba. Se realiza en formato contrarreloj, pero eso no impidió que formase parte del Mundial de Motociclismo desde 1949 hasta 1976.

Ni siquiera cuenta con las protecciones o escapatorias de circuitos urbanos como el de Mónaco y la calidad del asfalto deja mucho que desear, pero la velocidad media supera los 200 Km/h, con puntas que superan ampliamente los 300. Por eso, en 1970 murió el español Santi Herrero y desde la edición siguiente muchas de las estrellas se negaron a acudir a esa prueba, hasta que finalmente consiguieron que desapareciera del calendario del Mundial.

Sin embargo, los pilotos británicos y los amantes del peligro en el resto de Europa lograron que la prueba sobreviviese como independiente y actualmente se disputa en cinco categorías diferentes. En cambio, mientras que en el Mundial de Motociclismo en las últimas décadas han conseguido reducir muchísimo el número de muertes, en el TT de la Isla de Man la tragedia se vive en casi todas las ediciones.

350 Km/h en una carretera inestable

De hecho, este año fallecieron dos pilotos, en la misma semana en la que un desgraciado accidente se llevó a Luis Salom en el Mundial de Moto2. Paul Soesmith murió en la categoría SuperSport, pese a que conocía muy bien el circuito a sus 50 años. Perdió el control de su moto en la recta Sulby en una zona en la que las mejores monturas llegan a los 350 km/h.

Además, Dwigth Beare murió a bordo de un sidecar, mientras que su pasajero Banjamin Binss sufrió lesiones menores. Con esto, se alcanzan los 250 muertos en el circuito de la Isla de Man y no parece que nadie pueda hacer nada para detener esa cifra. Esta carrera solo rivaliza con Daytona en popularidad gracias a su peligrosidad. La prueba atrae a decenas de miles de espectadores cada año. Los triunfos de Agostini, Dunlop y Hailwood pasarán a la historia de la leyenda de este deporte, pese a que cada vez son menos los que están dispuestos a correr a vida o muerte.

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/motor/tt-isla-man-250-fallecidos-prueba-mas-mortifera-mundo/20160605220131287089.html


© 2019 Estrella Digital