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Rubalcaba cree que las protestas de los presos de ETA se deben a sus problemas de cohesión interna y no a la política penitenciaria

ESTRELLA DIGITAL/EFE | 27 de enero de 2010

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró que las movilizaciones anunciadas por el colectivo de presos de ETA "tienen más que ver" con la cohesión interna de los reclusos que con la política penitenciaria, cuyo núcleo sustancial, dijo, se mantiene desde hace más de veinte años y "no se modificará ni un ápice". En declaraciones a Punto Radio, Rubalcaba fue preguntado por las protestas iniciadas por los internos de la banda terrorista después de que el colectivo de presos de ETA (EPPK) haya anunciado en un comunicado que desde este lunes inicia una huelga de hambre en las cárceles españolas y francesas en protesta por la política penitenciaria.

Rubalcaba quiso dejar claro al colectivo de presos que no "conseguirá nada" desde el punto de vista de la política penitenciaria y añadió que el Estado no la modificará "un ápice". "La protesta tiene más que ver con la cohesión interna de los presos que con la política penitenciaria, que es sustancialmente la misma desde hace 20 años", añadió.

El titular de Interior se refirió, en concreto, a la política de dispersión de presos, iniciada en 1989 por el Gobierno de Felipe González. "Es verdad que estamos haciendo algunos movimientos dentro de las cárceles que tratan de reproducir en esa política de dispersión geográfica el posicionamiento de unos y otros", reconoció.

Sobre los traslados de reclusos de la banda terrorista, el ministro subrayó que "no se puede tratar igual a un preso que ha pedido perdón a sus víctimas y que está trabajando y pagando una responsabilidad civil" que a otro que "no se ha arrepentido" de sus acciones terroristas y es más "a veces se mofa de las propias víctimas".

"Presos de ETA: hasta aquí hemos llegado"

"Esos dos presos no tienen por qué tener el mismo tratamiento dentro de la Ley", subrayó Rubalcaba, quien defendió que la Ley permite "discriminar a unos y a otros". "Y lo estamos haciendo porque debe hacerse así", remachó. En su opinión, "algunos" presos están diciendo a la dirección de ETA: "Hasta aquí hemos llegado".

Finalmente, el ministro fue preguntado por la posibilidad de que Eusko Alkartasuna (EA) se presente con Batasuna si se desmarca de la doctrina de la banda. Frente a esta hipótesis, Rubalcaba insistió en que Batasuna deberá antes elegir entre "bombas o votos" según las reglas de la democracia.

"Si quiere hacer política tiene dos opciones: convencer a ETA que deje la violencia o romper con ETA. Las dos opciones suponen que Batasuna deje definitivamente esa relación que tiene con la violencia", argumentó, para indicar que en ese momento pasará a ser "un partido independentista" y "radical" pero no estará "contaminado" por la violencia.

Así, emplazó a Batasuna a romper "fehacientemente" con ETA o convencer a su cúpula de que abandone la violencia y advirtió que, de lo contrario, la democracia "tratará por todos los medios que Batasuna no esté en las instituciones".POL

Sin comer y sin salir de las celdas

'Gara' publicó en su versión digital un comunicado del colectivo de presos etarras (EPPK) en el que estos afirman que no tienen que aceptar que ninguno de ellos "esté aislado, alejado o dispersado" y tachan de "criminal" la política de dispersión.

Aseguran que esta huelga supone un nuevo paso en la dinámica de protesta iniciada a principios de año tras realizar "una semana de comunicación, varios días de encierro y otras iniciativas".

Asimismo, en el comunicado que difunde Gara el EPPK refiere que este colectivo de presos desarrolló otras acciones de protesta, como la del pasado 18 de enero, cuando denunció "con contundencia" la desaparición de Jon Anza, sucedida, recuerda, ese mismo día de hace nueve meses.

La campaña de protestas anunciada por el colectivo de presos de ETA (EPPK) a principios del mes de enero cosechó un seguimiento escaso y desigual en cada una de las prisiones, según informaron a EFE fuentes penitenciarias.

El pasado 4 de enero, el colectivo de presos de ETA convocó a los más de 700 reclusos de la banda terrorista a una campaña de protesta que incluía encierros en las celdas, ayunos e interrupción de las comunicaciones telefónicas, en protesta por la que consideran "cruenta" política penitenciaria de España y Francia.

Las mismas fuentes explicaron que en cada prisión, ETA ha establecido un "comité" liderado por un recluso de la banda encargado de fijar el calendario y el ritmo de las acciones.

El grado de implicación de cada uno de los "cabecillas" con las tesis oficiales de la banda terrorista, determina el éxito de las protestas, que han sido secundadas en mayor o menor medida en todas las cárceles, salvo en la de Zuera (Zaragoza), donde Interior ha trasladado a los presos más críticos con la dirección etarra.

Del 11 al 15 de enero, las protestas se limitaron a permanecer en la celda durante todo el día sin salir al patio, más conocido como "txapeo" en la jerga carcelaria, aunque el seguimiento fue dispar, y en algunos casos testimonial.

Sí se sumaron a la convocatoria del EPPK la mayoría de los reclusos del mundo político de ETA recientemente encarcelados y los presos etarras en prisión preventiva, entre ellos, según las fuentes, el portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, y el ex secretario general de LAB Rafael Díez Usabiaga.

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