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El ascensor y su efecto en la arquitectura y urbanismo modernos

Luis Cifuentes | 23 de abril de 2019

En la modernidad, las ciudades tienden a construir hacia arriba, no hacia los lados

Es interesante pensar en cómo ha respondido la sociedad al crecimiento de la población, en cuanto al consumo de productos, se ha optado por un enfoque de producción masiva. El diseño y la creación de ciudades verticales, ha permitido que un gran número de personas y familias puedan hacer vida sobre una misma superficie terrestre.

 

Las ciudades verticales no son más que los edificios altos, los rascacielos, que no sólo tienen viviendas, sino locales comerciales e incluso, hospitales y escuelas. Cada vez se diseñan y se construyen más en todo el mundo.

 

Burj Khalifa, en Dubai, es el rascacielos más alto del mundo, pero ocupa tan sólo 300.000 metros cuadrados de superficie. Así mismo, en Chicago se tiene la Sears Tower, que ocupa poco más de 400.000 metros cuadrados de superficie de suelo. ¿Cuánta superficie ocuparían si las viviendas, oficinas u otros espacios, se dispusieran a lo largo en lugar de a lo alto?

 

Revisando fotografías de ascensores, es fácil percatarse de la distinta gama de artilugios diseñados, y cómo éstos pueden cambiar la cara de una construcción. Más allá del uso que se le dé, el ascensor puede además, convertirse en un agregado de lujo.

 

Por otro lado, recordando que en las ciudades normales se permite la movilización de cientos (y hasta miles) de personas a través de largas distancias mediante el uso de autopistas, en el caso de los rascacielos, el ascensor se transforma en el medio de transporte masivo.

 

Los ascensores antiguos

Aunque los ascensores, como casi todos los aspectos en la vida de los seres humanos, son cada vez más modernos, la realidad es que su concepto y existencia se remonta a la Antigua Grecia y, más recientemente, a la Francia de 1743, cuando Louis XV mandó construir uno en el Palacio de Versailles, que utilizaba para visitar a su amante.

 

En los antiguos imperios de China y Egipto, también existieron estos sistemas pero, a diferencia del de Louis XV, que funcionaba gracias a un sirviente que lo hacía funcionar de forma manual (jalándolo por una cuerda), éstos fueron diseñados para funcionar por tracción animal.

 

Posteriormente, con el descubrimiento de la máquina de vapor y la revolución industrial, permitió que Boulton y Watt diseñaran e iniciaran la producción de los motores a vapor que permitieron, entre otras cosas, trasladar el carbón a través de las minas.

Un peligroso invento

En la época de Louis XV e, inclusive, durante la Revolución Industrial, se los consideraba como prácticamente una trampa mortal, e incluso en la era moderna muchas personas consideran al elevador como una herramienta útil pero peligrosa.

 

La cuerda que lo sujetaba podría romperse por cualquier motivo, lo cual podría significar una muerte asegurada para sus aterrados pasajeros. Por esta razón, era necesario construir un ascensor que fuera seguro en su uso y manejo, y que dicha seguridad fuera demostrable.

 

Esto se logró en el año 1853, en la ciudad de Nueva York, cuando Elisha Otis fue capaz de construir (y mostrar a la impresionada audiencia), un ascensor que, tras escindir la soga que lo elevaba, no cayó estrepitosamente, gracias a su novedoso sistema de seguridad.

 

Estos mecanismos, en conjunto con los requisitos normativos de calidad, son cada vez más evolucionados y, hoy día los ascensores son extremadamente seguros, hasta el punto que empresas como ascensores Ruiz lleva más de 100 años operando en este sector, con una trayectoria de gran experiencia sin inconvenientes.

Los ascensores en el mundo moderno

En esta época, es sumamente extraño encontrarse con un edificio (aunque no sea un rascacielos) que no cuente con un ascensor, y esto se debe entre otras cosas, a la necesidad que tienen los vecinos para trasladar tanto objetos pesados, como para facilitar la movilidad de personas mayores, enfermas o con necesidades especiales.

 

Por tal motivo, en cualquier construcción moderna diseñada de forma vertical, el ascensor no sólo es necesario, sino prácticamente obligatorio. Incluso, las edificaciones más antiguas, que originalmente fueron concebidas (y construidas) sin ascensor, han debido actualizarse para incluir uno.

 

Las empresas que instalan ascensores, deben considerar las características específicas de cada edificio. En todos los casos se deben seguir las normativas europeas.

 

En el caso de los edificios modernos, como los que se encuentran en los distritos financieros, uno de los requerimientos que se deben cumplir en su construcción incluye el factor estético y el confort, y empresas como Valgrup se dedican a la creación e instalación de elevadores que reflejan lujo y poder.

Otro tipo de elevadores

En muchos casos, incluso en casas de sólo dos plantas, puede ser necesario instalar un sistema de elevación o traslado por motivos médicos.

 

Elevadores externos o internos diseñados para minusválidos, sillas salvaescaleras u otros aparatos de traslado, pensados para facilitar la movilidad a través del hogar, como los que ofrecen ascensores Euro Condal, se han convertido en un servicio cada vez más globalizado.

 

Entre las ventajas de este tipo de servicio o de reforma en casa, destacan la posibilidad de mantener, en parte, la libertad de la persona que tenga dificultades para movilizarse, permitiéndole recorrer el hogar de la manera más natural, cómoda y sencilla que sea posible.

 

Esto no sólo ayuda a su propio desenvolvimiento dentro de la casa y la dinámica familiar, sino que además ayuda en el mantenimiento de su paz y salud mental, que suele ser frágil en situaciones de enfermedad.

 

Por otro lado, existen elevadores especiales para trasladar objetos pesados o materiales peligrosos, que no se encuentran diseñados (y de hecho están contraindicados) para el uso de seres humanos, pero que se utilizan en las oficinas y empresas, o incluso en centros de investigación y universidades.

 

Se diseñan espacios amplios y suelen ser elevadores más grandes que los de uso común, que se encuentran alejados del tránsito de personas.

 

Por otra parte, existen modelos también donde se trasladan reactivos químicos que pueden resultar tóxicos o peligrosos en caso de derrame, y que tienen como norma establecida la prohibición del traslado de los mismos por las escaleras o en un ascensor acompañado de un ser humano, por lo que requieren de un elevador especial.

 

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