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Año nuevo, mismas costumbres en la Policía Municipal de Madrid

Estrella Digital | 07 de enero de 2018

Un policía municipal de Madrid, el 31 de diciembre de 2017 en la Puerta del Sol.
Un policía municipal de Madrid, el 31 de diciembre de 2017 en la Puerta del Sol.

Los agentes del Cuerpo Local han tenido que suspender libranzas para poder cubrir los servicios programados para estas Navidades. La falta de personal y la ausencia de una planificación ha supuesto que incluso algunos policías hayan tenido que cancelar billetes de avión el mismo día de Nochevieja

Nada cambia en la Policía Municipal de Madrid. Un año más los agentes del Cuerpo Local han sufrido la falta de previsión de la Corporación, de la Jefatura y de la Dirección en unas fechas tan señaladas. Las Navidades han supuesto la supresión de libranzas, la realización de turnos dobles y la merma de efectivos en algunos distritos al ser requeridos muchos agentes para el Centro. La crispación y el enfado va en aumento y algunos sindicatos afirman que esta situación sólo puede empeorar. "Cada año y cada Navidad será peor porque somos menos agentes para cubrir unos servicios programados que requieren de la presencia de muchos efectivos", afirma José Francisco Horcajo, responsable del colectivo de Policía Municipal en CSIT. La gota que colmó la paciencia de los agentes fue la cancelación de los descansos de las UAS (Unidad Apoyo a la Seguridad) y del turno de refuerzo.

El problema de base de estos desajustes reside en la falta de personal, según coinciden la mayoría de centrales policiales. Aún así, todas ellas también afirman que una mejor planificación podría arreglar muchos contratiempos generados por los servicios especiales programados para la Navidad. De hecho, el pasado 22 de diciembre un agente del Cuerpo Local decidió realizar un escrito dirigido a la Dirección en que solicitaba la cancelación de la suspensión de su descanso porque entendía que no se ajustaba a la normativa vigente. En el texto, el agente expone en cinco puntos los motivos por los cuales interpreta que no es legal el requerimiento para trabajar el día 31 de diciembre. 

En el segundo apartado, el agente señala a la falta de planificación de la Dirección como la causante de esta situación: "Como consecuencia de la mala planificación, los demás cuadrantes de la Unidad, ya hemos realizado los seis festivos que recoge el convenio laboral que debemos trabajar, pudiendo trabajar de manera voluntaria más festivos, hecho este que no es el caso, puesto que el suscribe no desea trabajar más festivos que los asignados en el cuadrante por Jefatura".

El escrito fue contestado por la Dirección el día 27 de diciembre, sólo cuatro días antes de Nochevieja, para rechazar la solicitud del agente y para rebatir esa supuesta mala planificación: "La Unidad de Apoyo a la Seguridad, es conocedor de forma fehaciente, que el servicio de control y prevención de público en en la celebración del Año Nuevo le es adecuadas para disponer del personal necesario, cumpliendo los requisitos establecidos en las normas de aplicación, pero teniendo en cuenta que por parte de esta Unidad se de planificar y ejecutar este servicio".

Esta supuesta falta de planificación es secundada por algunos sindicatos. "Este año el descontrol ha sido brutal e incluso hay algunos agentes que han tenido que cancelar sus billetes de avión o tren para el día 31 porque les han comunicado en el mismo día que tenían que alargar turno", afirma Horcajo. 

Además del descontrol, la noche del Fin de Año estuvo marcada por la falta de entendimiento entre los distintos cuerpos de seguridad del Estado. "Agentes de la UPR y de la UIP no estuvieron en su posición a tiempo y al final la bronca se la comió Policía Municipal", afirma uno de los agentes desplegado ese día en el dispositivo especial. 

La suspensión de libranzas y el doblar turnos no son las únicas incidencias que han ocurrido estas Navidades. La falta de medios ha acarreado que policías municipales hayan tenido que tomar el transporte público para hacer el relevo a sus compañeros. "Hay agentes que han tenido que ir andando o tomar el autobús para llegar hasta los puestos fijos montados para estas fechas porque no tenían vehículos en la unidad para desplazarse hasta el lugar", explica Horcajo.

De todos modos, no todos son críticas hacia el consistorio y hacia la jefatura. También existen medidas que han agradado a los policías municipales porque han facilitado su labor de los mismos. Este es el caso de la colocación de barreras de agentes locales en las calles de Preciados y de Carmen para organizar el tráfico de transeúntes en una sola dirección. "Ha sido una gran decisión porque se ha podido controlar situaciones caóticas de otros años. Además, de esta forma hubiéramos tardado menos tiempos en desalojar a los ciudadanos si la situación lo hubiera requerido", afirma Horcajo. 

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