lunes 2/8/21

La Navidad llama a nuestra puerta. Depende de nosotros, la actitud que adoptemos para recibirla. Podemos pensar en todo lo que nos falta, o por el contrario, en todo lo que tenemos. Nosotros, libremente lo decidimos.

Es verdad, que muchos de nosotros, hemos perdido este año a algún familiar. Nuestros padres, hermanos, hijos, amigos, además en situaciones muy dolorosas. Es en estas fechas, cuando más notamos su ausencia, pero tenemos nuestra estrella en el cielo, que nos ilumina. Todos ellos, nos han dejado importantes lecciones de vida, que cada uno de nosotros, tenemos la oportunidad de analizar, e incorporarlas a las nuestras. De este modo, ellos siguen viviendo en nosotros, cada vez que actúes, mirarás arriba y recibirás una sonrisa de esa “gran estrella”.

Hemos tenido y tenemos que mirar de frente a la enfermedad todos los días, lo que nos está enseñando a valorar, la salud y a las personas.

El 21 de Diciembre hemos celebrado el día mundial contra el cáncer infantil ¿cuántas familias viven años en la planta de oncología de un hospital, con la esperanza de que sus hijos se recuperen? Ellos ahora, son nuestro ejemplo, con su capacidad de lucha y superación. Marta Brule nos lo cuenta en su libro “Piedras en los bolsillos” o madres que trabajan, para que otros niños consigan curarse cuando a los suyos no les ha sido posible, como hace de manera infatigable Laura García, Presidenta de la Fundación El Sueño de Vicky.

Quizá, lo que nos está sucediendo, haga que seamos más sensibles a todas estas situaciones que viven diariamente muchas personas, y que nosotros veíamos desde la distancia. Si estamos enfermos, tenemos la posibilidad de quejarnos, o agradecer a las personas que están a nuestro lado, cuidándonos, el amor que nos están dando. Es un buen momento, para darnos cuenta quienes son nuestros verdaderos amigos, aquellos que no se rinden y siguen llamando día tras día, haciéndonos más llevadera la enfermedad, que en el caso del covid19 va acompañada de soledad, como nos cuenta Cipri Quntas en su “Libro del Networking”.

Muchos han visto como el negocio que habían levantado con tanto esfuerzo de la noche a la mañana se ha hundido, o que han perdido su trabajo. Ante esta tesitura, podemos optar por rendirnos o valorar que estamos vivos, aceptarlo y volver a empezar con toda la experiencia que hemos adquirido. Como hizo el bisabuelo de Meirav Kampeas en “El pequeño libro de los grandes valores”.

La Navidad nos recuerda el mensaje: el “AMOR” todo lo puede. Si afrontamos cualquiera de estas situaciones sintiéndonos comprendidos, cuidados, en definitiva, amados, seremos capaces como Laura o Marta de superar la adversidad. Si eres tú el que amas, eres generoso sin esperar nada a cambio y das las gracias por todo lo que tienes experimentarás la verdadera felicidad.

¡Feliz Navidad!

 

 

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