lunes 17/1/22

Volvemos del descanso navideño con fuerzas renovadas con el objetivo de cumplir los retos que todos nos ponemos el 31 de diciembre.

Adelgazar, ir al gimnasio, estudiar inglés, etc., son algunos de los objetivos que nos marcamos. Al incorporarnos a la rutina de nuestro día a día, siempre hay algo más urgente que nos lleva a abandonar sin darnos cuenta del impacto que tiene el incumplimiento en nuestra autoconfianza. En el fondo de nuestro corazón nos sentimos frustrados por no haber sido capaces de alcanzar aquello que sabemos que es importante para sentirnos bien con nosotros mismos.

A principios de año deberíamos comprometernos con nuestro propósito de vida y dar a cada una de nuestras acciones, proyectos y retos un sentido orientado a ese “Para qué”.

Si mi propósito es transmitir felicidad a las personas que me rodean y me comprometo con ello, se que para transmitir felicidad necesito primero ser feliz. Si yo me encuentro bien con mi cuerpo, me voy a sentir mejor y por tanto es más fácil ser feliz yo y transmitir esa felicidad. ¿Me va a merecer la pena hacer el esfuerzo de perder esos kilos de más? Seguro que si.

Mi propósito es ayudar a promover el emprendimiento. Para emprender es imprescindible ser constante y muy resiliente. Ir al gimnasio va a ser la práctica necesaria para conseguir esa constancia y resiliencia que necesitamos para emprender. Si yo quiero promover el emprendimiento es imprescindible que yo de ejemplo de ello. ¿Voy a dejar de ir al gimnasio? Seguro que no, porque está en juego algo mucho más importante que el hacer ejercicio, no alcanzar mi propósito de vida.

Mi propósito es promover la sostenibilidad en el planeta. Si saber Ingles me va a ayudar a llegar a muchas más personas y asistir como ponente a eventos internacionales ¿voy a dejar de ir a mi clase de inglés? Seguro que no, estoy venciendo una limitación que en otro momento me hubiera parecido insalvable, pero el cumplimiento de mi propósito me está dando la energía necesaria para superarlo.

Hay muchas personas que todavía no han averiguado cuál es su propósito de vida, el reto de este año debería ser encontrarlo. Saber tu “para qué” te ayudará a dar sentido a tu vida que es la clave del éxito.

Mientras lo encuentras, yo te propongo el propósito de Eva Robles “SONREIR”, puedes averiguar por qué, en el libro que acaba de publicar “ES URGENTE SONREIR”.

Hoy es el Día Mundial de la depresión, vivimos momentos de incertidumbre estamos afrontando la sexta ola del Covid, “Omicron” se ha instalado en nuestras casas esta Navidad. Hay muchas personas que están sufriendo mucho y una sonrisa les puede ayudar a sentirse mejor, la sonrisa se contagia. ¿Quieres colaborar a recuperar la sonrisa en el día a día? Empieza por sonreír, tu vida cambiará y la de los demás también.

https://www.linkedin.com/in/myriam-gonzalez-navarro

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