martes 30/11/21

La compasión fuente de felicidad

persona

El jueves pasado tuve la suerte de ser invitada a la charla organizada por la Escuela de Inspiración, creada por dos grandes líderes de servicio, Javier Millán y Fernando Robles. El invitado Luis Castellanos, a cada uno de los asistentes nos regaló su último libro titulado “El lenguaje de la felicidad”. Su dedicatoria dice “Luis Castellanos y compasión en la mirada”. Lo que me llevó a pensar, qué poco utilizamos la palabra compasión.

Podemos definir la Compasión como: Sentimiento de tristeza que produce el ver padecer a alguien y que impulsa a aliviar su dolor o sufrimiento, a remediarlo o a evitarlo.

En estos momentos nada fáciles que estamos viviendo, sería importante que recuperáramos en nuestro día a día la compasión. Es cierto que ver a las personas sufrir no es agradable y que tendemos a evitar esas situaciones que implican involucrarnos en el padecimiento de los demás, sin darnos cuenta que al actuar así, nos estamos privando de la oportunidad que supone ayudar a esas personas y ser parte importante de sus vidas, sin perjuicio de que cualquier día seamos nosotros los que nos encontremos en esa situación, necesitemos ayuda y no la recibamos.

Expresiones negativas como “no me compadezcas” hace que la idea que tenemos de ser compadecidos no sea la adecuada. Lo interpretamos como una debilidad, cuando en realidad es una fortaleza, todos sin excepción necesitamos ayuda en algún momento.

Por lo general, nos cuesta mucho pedir ayuda, cuando en realidad cuando lo hacemos estamos diciendo a la persona que nos la facilita, que confiamos en ella, le estamos reconociendo su capacidad de resolver algo que necesitamos o simplemente le decimos que para nosotros es importante que esté a nuestro lado en un momento difícil.

Hay personas compasivas que nos ofrecen su ayuda sin pedírsela y no la aceptamos, aunque la necesitemos, sin darnos cuenta que ellas lo están pasando mal por vernos sufrir y su modo de afrontar esa situación es ayudando a paliar o solucionar aquello por lo que no nos encontramos bien.

Las personas compasivas ayudan desinteresadamente, es su modo de expresar que les importa lo que nos ocurre. La acción de la compasión no suele ser económica sino la persona DA su escucha empática, su cuidado, el intentar entendernos, su conocimiento.

No tenemos que olvidar que cuando damos sin esperar nada a cambio, nos sentimos felices, no perdamos esta gran oportunidad, volvamos a incorporar la compasión a nuestras vidas, es otra manera de reconocer que precisamos a los demás y por tanto nosotros también somos necesarios.

Mil gracias Luis Castellanos por darme la oportunidad de recordar la importancia de la compasión y ser el inspirador de este artículo.

https://www.linkedin.com/in/myriam-gonzalez-navarro

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