viernes 3/12/21

Combate la soledad

imagen pixabay
Imagen Pixabay

Llevamos ya más de un año de pandemia y la forma que teníamos de relacionarnos ha cambiado enormemente.

Las reuniones presenciales se han visto reducidas al mínimo, tanto en el ámbito personal como en el profesional, habiendo adquirido el mundo online una relevancia que nunca nos hubiéramos imaginado.

Todo tiene su lado bueno, ahora no estamos limitados por el lugar de residencia, podemos acceder a cualquier persona en el mundo siempre que disponga de un buen wifi, abriendo oportunidades de negocio hasta ahora desconocidas, sin salir del salón de nuestra casa.

Lo que antes nos suponía gastos de viaje, hoteles, comidas y nuestro propio tiempo, ahora queda reducido al pequeño coste de una video-llamada. Si exclusivamente tenemos en cuenta el coste económico y la comodidad, nuestra casa se convertiría en nuestro centro de trabajo sin necesidad de oficina, desplazamientos etc.

Aparentemente es una gran ventaja, pero las personas somos seres sociales y necesitamos el contacto con los demás. No sólo echamos de menos esos abrazos de los que nos hemos visto privados desde que llegó a nuestras vidas el Covid-19 sino el hablar con las personas cara a cara sin mascarilla.

La comodidad es muy adictiva, ya no tenemos necesidad de salir de casa para ir al Banco porque tenemos nuestra cuenta bancaria en el móvil, ni necesidad de salir a comprar porque online puedo acceder a cualquier tienda en el mundo, ni ir a la compra, ni ir a mi restaurante favorito porque puedo pedir que me traigan la comida a casa, ni ir a la oficina porque puedo optar por el teletrabajo, encontrándonos con la increíble situación de no haber salido de casa en semanas y muchas veces ni siquiera nos hemos vestido adecuadamente.

Este tipo de vida muy cómoda, nos puede llevar a entrar en el callejón sin salida de la soledad.

Todas esas actividades que hemos dejado de hacer son espacios donde hay oportunidad de conocer a las personas que nos van a ayudar a lograr nuestros propósitos personales y profesionales.

No sólo hemos dejado de salir, sino que poco a poco también hemos abandonado la costumbre de hablar por teléfono con nuestras amistades, el día de su cumpleaños, cuando han sufrido una desgracia familiar o simplemente para saber cómo están.

Ahora para todo eso nos limitamos a enviar un whatsapp. ¿Te sientes igual cuando recibes una llamada que cuando ves un whatsapp en el móvil? Recuerda que tú también tendrás cumpleaños, sufrirás esa desgracia familiar o necesitarás hablar para compartir tus éxitos e incluso tus fracasos y te puedes encontrar con la desagradable sorpresa que esos días no te suene el teléfono.

La relación con los demás, muchas veces es complicada, pero para encontrarnos bien y alcanzar nuestros retos la necesitamos. Además, todo lo que no se practica se pierde.

Si quieres ser feliz no te dejes arrastrar por la pereza, sal de casa y relaciónate todo lo que puedas. Se tú, la persona proactiva que anime a otros a no dejarse vencer por la comodidad y levanta el móvil, aunque ahora, casi tengas que pedir cita, la persona al otro lado del teléfono te lo agradecerá y seguro que lo recordará.

Las grandes amistades se logran cuidándolas en el día a día, en los momentos buenos y en los malos. ¿Te animas?

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