sábado 12/6/21

Urge fomentar la cultura del ahorro en España

Hosteleros, dependientes, peluqueras, empresarios, periodistas… la crisis del coronavirus ha duplicado la demanda en los Bancos de Alimentos, y en las conocidas como ‘colas del hambre’ ya es habitual ver a familias de clase media. El impacto de la pandemia en la economía ha dejado a muchos españoles sin más ingresos que lo que cobran del paro o los ERTE, y la insostenibilidad de esta situación no les ha dejado más remedio que recurrir a estas ayudas.

Y es que a muchos de estos hogares este varapalo les ha pillado con apenas unos euros en la cuenta. Así se desprende del primer informe del Observatorio del Ahorro Familiar de la Fundación IE y de la Fundación Mutualidad Abogacía, que señala que una de cada tres familias españolas llegó a la pandemia con menos de 2.200 euros en la hucha. El estudio también arroja que más de la mitad de los ciudadanos se enfrentaron a esta debacle con menos de 9.000 euros de colchón. 

Esta tendencia a vivir al día no es tan acusada fuera de nuestras fronteras. Comparada con el resto de países del entorno, España ­–cuyos ciudadanos destinan actualmente un 7’5% de sus rentas a imprevistos– estaría entre las naciones más vulnerables en términos de ahorro. De hecho, se sitúa por debajo de la media europea, que es del 13 %, y la diferencia con países como Alemania –que reserva entre un 16 y un 18% de sus ingresos en la hucha– es más que notable.

La crisis del coronavirus nos ha pillado, una vez más, desprevenidos. Ya en 2006 y 2007, los dos años previos a la anterior recesión económica, se registraron los índices más altos de consumo, lo que agudizó mucho más la caída de la economía disparando el ahorro de las familias y contrayendo las compras. 

¿Existe algún patrón que justifique esta cultura de gasto? ¿O forma parte de nuestro ADN? Muchos argumentarán que está relacionado con nuestro nivel de renta per capita, más baja que la de otros países, y aunque esto seguramente influya, países más pobres que España, como Hungría y Eslovenia, planifican mejor sus finanzas que nosotros, con una tasa media de ahorro del 12%. Algunos expertos apuntan a que nuestra falta de previsión es consecuencia del estado de bienestar, que crea una falsa sensación de confianza, y otros señalan que a nivel institucional faltan políticas monetarias que fomenten el ahorro frente al consumo. 

Sea como sea, lo cierto es que en España la tasa de ahorro de los hogares se comporta de manera contraria al ciclo económico. En épocas de bonanza, las familias, impulsadas por el optimismo, gastan más y ahorran menos, y, al llegar la crisis, que es cuando se debería gastar lo ahorrado para salir adelante, tienden a aumentar sus reservas ante el miedo generalizado. Este comportamiento no solo afecta a la economía del hogar, sino que tiene un impacto negativo en la economía del país. Como señala la directora del Observatorio del Ahorro Familiar del IE y de la Fundación Mutualidad Abogacía, Laura Núñez-Letamendia, en un país en el que el consumo supone las dos terceras partes del PIB sería mucho mejor que el ahorro contribuyese a tener una macro estable y ayudase a bajar el nivel de consumo tan alto en las fases alcistas y no en las bajistas. 

¿Cómo lograr estos objetivos? Si es cierto que de los errores se aprende, el final de esta pandemia traerá consigo un cambio en los hábitos de consumo, recuperando valores como el del ahorro frente al gasto. Entre tanto, Núñez-Letamendia recomienda a los mandatarios diseñar productos de ahorro y políticas fiscales que promuevan el ahorro de las familias, y remarca la importancia de que los españoles cuenten con los conocimientos financieros necesarios para planificar sus finanzas.

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