miércoles 23/6/21

España reabre los bares mientras Europa permanece cerrada

Varios periódicos recogían en los últimas días que Madrid se está convirtiendo en refugio para muchos franceses. Vienen aquí atraídos por la apertura de bares y comercios, museos y centros de ocio y, sobre todo, por la sensación de libertad y permisividad que se respira en sus terrazas y calles. “¡Aquí, pese al toque de queda, podéis hacer de todo!”, relataba a la salida de un concierto una turista gala a un diario nacional. Esta mayor relajación de las medidas contrasta con la situación de su país natal, en el que la limitación de la movilidad comienza a las seis de la tarde –en contraposición a la madrileña, que está fijada a las diez de la noche– y los restaurantes y locales culturales están cerrados a cal y canto

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Madrid no es el único paraíso libre de restricciones. Pese a las advertencias de la OMS a España de que una desescalada temprana puede volver a aumentar los contagios, ya son varias las comunidades autónomas que, debido a la caída de la incidencia de los últimos días, han decidido volver poco a poco a la normalidad. Además de Madrid, Castilla-La Mancha, País Vasco, Extremadura y Baleares han levantado restricciones en los últimos días. También la localidad de Cullera, en Valencia, ha anunciado la reapertura de sus playas, su paseo marítimo y de su tradicional mercadillo de los jueves. En muchos de estos territorios se está flexibilizando horarios y limitaciones a la hostelería, lo que hasta el propio Fernando Simón ha criticado, alegando que, hasta ahora, aquellas regiones en las que se cerró el interior de los bares registraron una caída del doble de los contagios que en aquellas en las que permanecieron abiertos.

La pregunta que cabe hacerse ahora es la siguiente: ¿Tenemos en España demasiada prisa por aliviar las limitaciones? ¿Pondrá esto en juego la salud de nuestro país? Si miramos hacia Europa, los datos hablan por si solos. El caso francés es solo uno de tantos ejemplos de países que han sido más conservadores 

que nosotros. Es cierto que Francia ha estado, en términos generales, más castigada por la pandemia que España, pero también en las últimas semanas ha registrado una caída de la incidencia superior a la nuestra y, aun así, el Gobierno de Emmanuel Macron no ha querido levantar el férreo cierre del país. 

El ejemplo de Alemania es aún más llamativo. La incidencia acumulada del país germano, de 139 casos por 100.000 habitantes en catorce días, es tres veces inferior a la que tiene España (556). El número de contagios lleva días en descenso, y pese a ello, Merkel rechaza flexibilizar sus medidas y se aferra a la peligrosidad de las nuevas cepas del virus, sobre todo, de la británica, más detectada en el país. Alemania lleva desde antes de Navidad sin educación presencial en los colegios y con la hostelería, la cultura, el ocio y el deporte parados. Ahora anuncia que alargará estas restricciones hasta el próximo 7 de marzo, aunque adelanta que peluquerías y colegios podrán reabrir antes de esta fecha. 

También en Países Bajos están siendo más prudentes que nosotros. Su tasa de incidencia acumulada está a la baja y ahora mismo se sitúa en torno a los 295 casos por 100.000 habitantes en catorce días, muy por debajo de la española (556). El país está comenzando a notar un descenso en el número de positivos pero por el momento ha decidido alargar el cierre del país –que lleva desde antes de Navidad con comercios, hostelería y ocio inactivos– hasta el próximo 2 de marzo.  

¿Deberíamos copiar de estos gobiernos? La cuestión es más que debatible, pero hay que tener en cuenta que en España –donde no se han otorgado ayudas directas a la hostelería ni a los empresarios– atravesamos una situación económica más delicada que la de los países mencionados, y este factor cada vez tiene más peso a la hora de tomar decisiones. La curva de contagios de coronavirus, no obstante, habla por si sola, y con ella puede observarse cómo una rápida desescalada dispara en seguida el número de positivos. Sucedió después de verano y de Navidad, y podría ocurrir ahora si no ponemos los medios suficientes para ello. 

Twitter: @marinalvarezf

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