martes 20.08.2019

Los falsificadores y la cuerda de la manta

Evidentemente la polémica ha estallado en la Capital de España, al respecto de los manteros y sus agresiones a la Policía Municipal. No voy a entrar en política, que no es lo mío, aunque el que me conoce y me lee, sabe que pienso que es un marrón que les ha dejado a los agentes municipales, que no se sienten respaldados por las autoridades. Ahora bien ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Qué hay detrás de esos jóvenes africanos que vemos todos los días intentando vender mercancías falsificadas en plena Puerta del Sol?

Me voy a remitir a documentos oficiales, ya que imponer un poco de cordura en este asunto no vendrá de todo mal. Lo primero es que considero que unas personas que han entrado ilegalmente en un país -muchas veces por la fuerza-, al que no han sido llamados, deben ser conscientes que su adaptación y establecimiento legal en España, ya que no han sido devueltos a sus países de origen, ha de resolverse por cauces legales y no por el de reivindicar derechos que como colectivo que está realizando una actividad ilegal no puede ser tomado en cuenta. Que evidentemente son el último cabo de la cuerda, no es nada nuevo. Son personas que ante la pasividad de las autoridades con su situación, tienen que buscarse la vida de alguna u otra forma, pero eso no justifica en ningún momento el delito o la agresión a policías.

Ahora bien, en un informe el Secretario General de Interpol, Ronald K. Noble (cito textualmente de las noticias de prensa): “advirtió a los gobiernos y organismos encargados de la aplicación de la ley que existen pruebas crecientes de la relación entre la delincuencia contra la propiedad intelectual e industrial y la financiación del terrorismo". 

En el documento que presentó el 16 de julio ante el Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, el Sr. Noble declaró que el problema puede agravarse en el futuro… Según el Sr. Noble, existe una clara relación entre los grupos de delincuencia organizada y los bienes falsificados, pero ahora INTERPOL ha disparado la alarma ante el hecho de que la delincuencia contra la propiedad intelectual e industrial se está convirtiendo en el método de financiación más utilizado por diversos grupos terroristas. Añadió que las pruebas que demuestran el uso de este tipo de financiación por grupos terroristas son ya suficientes para que nos preocupe el peligro que entrañan para la seguridad pública…A juicio del Sr. Noble, los organismos encargados del cumplimiento de la ley deben reconocer que la delincuencia contra la propiedad intelectual e industrial tiene sus víctimas. Habida cuenta del creciente cúmulo de pruebas que demuestran que a veces los grupos terroristas financian sus actividades mediante haberes procedentes de estos delitos, debe aceptarse su enorme gravedad y el hecho de que de ellos se derivan importantes consecuencias para la seguridad pública.

En el documento de INTERPOL presentado ante el Comité del Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes se señala que existen pruebas de que numerosos grupos (entre ellos Al-Qaeda, Hizbullah, organizaciones separatistas chechenas y de extremistas kosovares de origen albanés, y paramilitares de Irlanda del Norte) se benefician de la producción o la venta de bienes falsificados.

La gama de productos implicados es amplia, e incluye CD y DVD pirateados, así como ropa, programas informáticos y cigarrillos falsificados…Algunos estudios estiman que el valor del negocio de las falsificaciones supera los 250.000 millones de dólares al año, a lo que habría que sumar algunos cientos de miles de millones más al incluir los productos digitales piratas y las ventas domésticas de productos falsificados… En un informe realizado por el Grupo de Delitos contra la Propiedad Intelectual del Reino Unido (The UK IP Crime Group) basado en entrevistas con funcionarios del organismo británico encargado de proteger los derechos de los consumidores, el 49 por ciento de los funcionarios consultados indicaron que habían trabajado en casos que involucraban a la vez falsificación y blanqueo de dinero. Se ha documentado que los inmigrantes que han sido introducidos ilegalmente en un país son forzados a vender mercancías falsificadas, mientras que en la fabricación de productos falsificados se puede usar mano de obra irregular, incluso infantil. Europol ha observado un vínculo entre inmigrantes que han sido introducidos ilegalmente en un país y bandas de delincuentes organizados: “La mayor parte de los productos falsificados se distribuye a través de mercados sin licencia o en la venta callejera. Muchos de estos mercados están controlados por grupos de delincuencia organizada. Inmigrantes ilegales, normalmente procedentes de África o Asia, son obligados por sus traficantes a distribuir mercancía falsificada”.

Por su parte, UNODOC (oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito), editó un estudio en el que se analizaban los daños del negocio de la falsificación a la economía mundial, basándose en hechos, no elucubraciones. En el-que cualquiera pueda consultarlo en la red-, se constata de que las mismas mafias que mueven droga, armas, también se basan en las falsificaciones para blanquear dinero, explotación laboral y de inmigrantes, así como de los peligros inherentes al medio ambiente. 

En su libro “Ilicito”, Moises Naim, habla del negocio de las prisiones chinas, donde los internos son obligados a trabajar fabricando falsificaciones (entre ellas, millones de la consola Play Station 2).

Sin embargo, la ciudadanía ávida de productos baratos que aparenten ser de marcas, sigue contemplando este delito como algo ligero; que no merece ser castigado y defiende a cualquier persona que sea detenida por estos hechos, sin percatarse de que para acabar con la cuerda, hay que atar los dos cabos. Resulta complicado, lo sé, porque el mantero es a la vez víctima y delincuente. Pero es absolutamente necesario implantar medidas policiales que acabe con este negocio.

Estoy de acuerdo en que las medidas sociales son importantes, pero no solo para los inmigrantes que se dedican a la venta ilegal, sino para todo aquel que este excluido de los cauces normales de la sociedad, pero hay que ayudar primero al que no delinque, no al que lo hace.

Por eso cuando observen a un agente interviniendo en pleno centro de Madrid, no le increpen realizando ese ejercicio tan español de ponerse del lado del mas débil. Está protegiendo la sociedad, le está protegiendo a usted y posiblemente su forma de vida. Recuerde que el decomiso de 100.000 camisetas falsificadas de marca Nike en 1996 con el logotipo de los juegos olímpicos de Atlanta, llevó al FBI hasta el jeque terrorista Omar Abdel Rahman, autor intelectual  del primer atentado contra las torres gemelas. Recuerde que el IRA irlandés, se financió durante un tiempo vendiendo DVDs falsificados de “El Rey Leon” ¡Que tierno!

Los falsificadores y la cuerda de la manta
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