jueves 02.07.2020

Y crece , y crece... (II)

El mercado ecológico español podría crecer un 12% anual de aquí a 2020

Un estudio realizado hace no mucho por el consulting Everis, estimaba que el mercado ecológico español, que ya ha venido creciendo sostenidamente en la última década podría crecer aún mucho más. Hasta un 12% anual de aquí al 2020, pasando de los algo más de 900 millones de pesetas anuales actuales a más de 12.000. Según ese análisis, de mercado los consumidores se ven movidos por razones como la salud, la mayor calidad, el mejor sabor y las preocupaciones ambientales a la hora de adquirir estos productos en cuya obtención se ha prescindido, por ejemplo, del uso de pesticidas químicos sintéticos.

Según los datos del MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente) España tiene 1.700.000 hectáreas de cultivos ecológicos y emplea a más de 30.000 trabajadores en este sector. España es el país líder de la UE en producción ecológica. Y la sexta potencia mundial en este ámbito. Sin embargo, cerca del 80% de esa producción se va a la exportación a países con una mayor cultura ecológica que el nuestro, como Alemania. Y ello es porque, a pesar de que crece la conciencia en España, como muestra por ejemplo el éxito de Biocultura, aún está muy por debajo de la existente en otros países europeos.

La energía solar, por las maniobras de determinadas empresas eléctricas, está bloqueada en nuestro país

Es la triste paradoja que también se da en otras cosas en España, como la energía solar, que por las maniobras de determinadas empresas eléctricas, está bloqueada en nuestro país. Es "gracioso" comprobar cómo éste tipo de energía está mejor implantada en países como Inglaterra o Alemania, cuyo clima no es que podamos decir que sea más soleado que el nuestro. Es también el mismo hecho diferencial, que no es otro que la escasa democracia real existente en España y la mayor servidumbre de este país a los apaños de algunas grandes compañías, muy del estilo de lo que sucede en países en vías de desarrollo, lo que explica también que España sea el único país europeo con cultivos transgénicos a gran escala.

El informe de Everis cree que la demanda interna de productos ecológicos podría crecer mucho si se mejorase la información a la población española, si no fuese a veces tan difícil encontrar los productos fuera de los comercios especializados, y se mejorasen sus precios (estimando que hay margen para ello). De hecho, el 65% de la población se muestra favorable a la idea de consumir estos productos.

En opinión de Ángeles Parra, Presidenta de la Asociación Vida Sana, organizadora de BioCultura, "a diferencia de lo que sucede en otros países, los gobiernos, hayan sido de izquierdas o de derechas, se han caracterizado por su escaso apoyo a este sector, por lo que cabe imaginar que con un poco de apoyo, no demasiado, su pujanza sería aún mucho mayor". España tiene mucho margen de crecimiento por delante, y esperemos que se produzca a la mayor velocidad posible, por el bien de todos.

Según la directora de BioCultura, "la feria es el mejor sitio para hacerle frente a esta economía malsana que nos está llevando al desastre. Hay otras formas de economía y BioCultura, en ese sentido, es emblemática. Las cosas se pueden hacer de otra manera, pero hace falta tener esa información, una información que no aparece debidamente en los medios de comunicación convencionales porque hay a quien le interesa que la población española siga teniendo cierto nivel de "información" y "cultura" en una serie de cosas. La Administración debería apoyar a los que son la alternativa y no a los que nos están hundiendo. En cualquier caso, mucha gente ya ha despertado y está empezando a apostar por otra forma de hacer las cosas, por una economía más local, sostenible, ecológica, sana, limpia y justa. No podemos pedirles nada a los políticos, no podemos esperar a que ellos cambien, pues están al servicio de los que nos están hundiendo. La democracia real es, hoy, una economía verde que surge desde abajo y que tiene sus propias reglas".

No podemos pedirles nada a los políticos, pues están al servicio de los que nos están hundiendo

Es interesante apuntar como tras cada crisis alimentaria vivida en Europa (como la de las vacas locas, las dioxinas, etc.) el sector ecológico experimentaba picos notables de crecimiento en las ventas. El creciente recelo hacia la contaminación química de nuestro entorno y la preocupación por la relación que ello pueda tener con el auge de una serie de problemas de salud, tales como el cáncer o las alergias, entre otros, está haciendo que cada vez más personas se decidan por estos productos, incluso a pesar del precio algo más elevado en ocasiones. Acaso por pensar que muchas veces, como antes se decía, "lo barato sale caro", en términos de salud, por ejemplo.

Y si se adoptan una serie de medidas para conseguir abaratar aún más algunos de estos productos, tal y como aconsejaba la consultora Everis, es más que previsible que pueda llegar el día, acaso no tan lejano, en el que el consumo ecológico interno en España se acerque a los de países con una mayor cultura en estas cuestiones tales como Alemania o Dinamarca.

La economía verde muestra caminos de salida a la actual crisis. La crisis de un modelo económico que pareciera no saber "crecer" -si es que sabe- sin que la obtención de algunos beneficios particulares no se salden con unos perjuicios relevantes en lo moral, lo social, lo ambiental, lo sanitario... Daños, muy costosos también en lo económico, que luego ha de pagar toda la ciudadanía.

Conscientes del papel que puede tener lo ecológico como alternativa, los organizadores de BioCultura, dentro de las actividades paralelas, incluyen el asunto del eco-emprendimiento, muy en boga por las perspectivas de crecimiento de lo "bio", mediante charlas y ponencias que ayudara a los profesionales del sector a conocer mejor las técnicas que mejorarán la garantía de éxito de sus negocios.

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