miércoles 23/6/21

Mi vida en tiempos de Aznar y el Partido Popular. Enciclopedia del PP por su autor Bernardo Rabassa

Aznar el hombre fuerte del PP. Al que, lo que son las cosas nunca llegué a conocer personalmente, fue el auténtico relanzador de la derecha y aun hoy, desde la Fundación FAES dede la que mantuvo un apretado pulso con Mariano Rajoy, al quien designó como sucesor en 2004, creo yo, que esperando le guardara la silla, cosa que evidentemente no solo no ha hecho, sino que se han enfrentado, aunque con el mayor disimulo posible. Toda esta información esta contenida en “Mi Historia del PP” publicada por la Editorial Aracena en 5 tomos, profusamente ilustrados en edición de lujo” que llega hasta el final de las legislaturas de Rodríguez Zapatero y de Mariano Rajoy. Pedro Sánchez ni aparece.

      ¿Cómo emergió Aznar?: Sólo en los noventa, con José María Aznar, como dirigente mucho más juvenil, y una reconversión que supuso el abandono de las viejas siglas para denominarse Partido Popular, la alternativa al Partido Socialista empezó a esbozarse.

      Aznar, cuya primera juventud política se había desarrollado, durante los años finales del régimen, ingresó en Alianza Popular en su peor momento, tras la derrota de 1979, siendo ya inspector de Hacienda en Logroño. En 1982, cuando la AP de Fraga sobrepasó con creces a UCD, fue elegido diputado por Ávila. A partir de este momento su evolución ideológica le llevó desde un centro- derecha poco simpatizante con la Constitución a identificarse con los medios liberales, procedentes del extinguido partido centrista, lo que tiene su lógica, pues no rompía con la derecha en muchas materias, las económicas, por ejemplo y, al mismo tiempo, adoptaba una posición antitética y muy beligerante contra el adversario socialista. El siguiente paso fue conquistar y conservar la presidencia de Castilla y León en 1987, frente a otros candidatos de mayor solera, como Martín Villa, aun en una situación minoritaria en el Parlamento regional. Fue este hecho lo que le permitió proyectarse hacia un liderazgo nacional en el momento en que Fraga volvió a la dirección del partido en 1988: era el único político joven de AP que desempeñaba una gestión política de importancia en este momento.

       Había militado en la candidatura de Herrero y aceptó, como prueba de fidelidad a Fraga, a Álvarez Cascos en la secretaría general del partido, e incluso decidió escribir una carta de dimisión al presidente fundador, que pensó originariamente en otras opciones (Isabel Tocino). Fue a partir de entonces cuando aparecieron las capacidades de Aznar. No estando caracterizado por una personalidad de perfiles muy precisos, ni por una oratoria brillante, ni por un pasado nutrido de éxitos de gestión. Consiguió aglutinar tras de sí a un equipo que, llegado muy joven a la política y con una voluntad de ruptura con respecto al pasado, mantuvo la unidad, al mismo tiempo que maduraba en la política hasta hoy.

     Este equipo realizó una profunda renovación de las personas en la dirección del partido conservador marginando a dirigentes muy valiosos, de mayor capacidad objetiva que los recién llegados (Herrero, Fernando Suárez, etc.), pero haciendo que desapareciera también, la sensación de inestabilidad que hasta entonces venía caracterizando a la derecha. El precio de esta operación fue la utilización de nuevo del carisma, más bien la apariencia de este, para justificar un liderazgo acrítico. Un biógrafo de Aznar ha podido escribir que “controla al partido con guante de raso y mano de hierro, justo al contrario que Fraga", lo que parece cierto. Esta parece una virtud menor, pero en absoluto banal. "Estoy (políticamente) vivo porque me han despreciado", parece haber dicho. En efecto, en un primer momento ni el gobierno ni las fuerzas económicas pensaron que pudiera perdurar al frente del partido de la derecha española. Pero, al margen de sus capacidades efectivas, no cabe la menor duda de que las circunstancias de la década de los noventa eran muy distintas a las de los años ochenta. La renovación en otros terrenos tuvo que esperar mucho más y siguió un camino mucho más titubeante. Todavía en 1989, cuando se habían empezado a producir incorporaciones de políticos procedentes de la UCD, los resultados del Partido Popular en las elecciones europeas fueron escasamente satisfactorios.

     Convertido Fraga, en1990, en candidato del partido de la segura Galicia, dejó de ejercer un papel absorbente en la política nacional manteniendo, además, una actitud a menudo distinta de la dirección del partido en materias de política exterior (Cuba) o interior (organización autonómica). La política que el equipo de Aznar fue definiendo partía de una cierta complacencia en la condición juvenil de los nuevos dirigentes. "No tengo los tics de la transición", llegó a asegurar quien la personificaba. Eso hacía que fuera poco propicio al consenso, sobre el que siempre tuvo la sospecha de que le llevaba a ser engañado por los socialistas. También le llevó a una oposición durísima que llevaba a describir a España dominada por "un rumor incontrolable de corrupciones" y una "economía de casino" o acusar a González de acudir "como un pedigüeño" a la Unión Europea. En éstas como otras afirmaciones, fue a menudo injusto y este hecho, así como una cierta sensación de inmadurez, pueden haber contribuido poderosamente a que en las elecciones de 1993 la oposición fuera derrotada de nuevo en las urnas. Manuel Fraga me recibió en varias ocasiones como presidente de Intelsis, aunque, nos hicimos amigos, yo le recordaba con mal regusto, pues fue Ministro de Información y Turismo cuando yo trabajaba en el Instituto de la Opinión Publica, del que me echó por negarme en un artículo a poner lo que él quería, Fraga a pesar de que estaba bien despierto creo que no se acordaba de mí, habían pasado veinte años.

     Manuel Fraga Iribarne (Villalba, 23 de noviembre de 1922-Madrid, 15 de enero de 2012)3​ fue un político, diplomático y profesor español de Derecho. Fue profesor catedrático de Derecho Político y de Teoría del Estado y Derecho Constitucional; doctor en Derecho y licenciado en Ciencias Políticas y Económicas. Su trayectoria política se desarrolló desde los años cincuenta del siglo XX hasta el año 2011, ocupando casi ininterrumpidamente cargos de relevancia política e institucional, tanto en la dictadura de Franco como en el periodo democrático; entre otros, fue ministro de Información y Turismo entre 1962 y 1969; vicepresidente del Gobierno y ministro de la Gobernación entre diciembre de 1975 y julio de 1976; y presidente de la Junta de Galicia entre 1990 y 2005. Además de diputado y senador durante muchos años, fue uno de los padres de la actual Constitución española de 1978; fundador del partido Reforma Democrática, embrión de Alianza Popular y, a su vez, del actual Partido Popular de España; y candidato a la presidencia del Gobierno de España entre 1977 y 1986. En mi libro enciclopedia Historia del PP, viene mucho más detallado su curriculum y andanzas de quien subió a lo más alto de la escalera, además de estar en ella muchos años, antes de morir con 90.

       Por si fuera poco, la llegada de Aznar a la presidencia del Partido Popular no supuso la desaparición de sus dificultades internas. Aunque en menor medida que el PSOE, el PP tuvo también sus casos de financiación ilegal, casos Naseiro, Sanchís, Cañellas, Pérez Villar, etc. A veces ,mezclados con disidencias regionales o locales (Hormaechea en Cantabria, Peña en Burgos, etc.). Pero este "extraño líder", caracterizado por su "capacidad de resistencia" y también de trabajo, cambió la apariencia externa de su opción a partir de1993. Entonces pareció dirigir algo más hacia el centro su partido, al mismo tiempo que, en la práctica, colaboraba con Izquierda Unida (elección del presidente del parlamento andaluz) y no escatimaba críticas contra la política antiterrorista del gobierno, en un tono que nunca fue suscrito por Fraga. Más que esas nuevas actitudes, fue la gestión de los socialistas en su fase final lo que contribuye a explicar la mejora de sus expectativas electorales. En las elecciones europeas de junio de 1994 el Partido Popular ya superaba en diez puntos al PSOE, mientras que los socialistas perdían la mayoría en Andalucía. La historia de las otras opciones políticas alternativas al PSOE es más sencilla de resumir en cuanto que sus liderazgos respectivos no experimentaron tantos cambios sucesivos, como en el caso de Alianza Popular-Partido Popular.

   En 1996 realice los siguientes Libros Blancos: Lácer “salud Bucodental en España, Lab Ordesa” Nutrición en la Infancia”, Lab Pharmacia-Upjhon” Nutrición Parenteral en España”, Institución SEK (San Estanislao de Kostka) “La salud pediátrica en la Escuela” Lab Zambon” PREVENTEPOC

     En esas fechas, (1996-2004), Aznar y el Partido Popular ganaron las elecciones generales de 1996, pero al no alcanzar la mayoría absoluta, Aznar fue nombrado presidente del gobierno con el apoyo, previo pacto, de los partidos nacionalistas catalanes, CiU, en el Pacto del Majestic, vascos (EAJ-PNV) y canarios (CC). Durante su primera legislatura, entre 1996 y 2000, su gobierno destacó por la liberalización y desregularización de la economía, al tiempo que recortó gastos del Estado y privatizó diversas empresas estatales de sectores estratégicos. La economía creció y el país cumplió con los criterios de convergencia fijados en Maastricht, y se integró en el grupo de países que tendrían el euro como nueva moneda, pero el desempleo continuó siendo muy elevado. En otros ámbitos, su gobierno tuvo que lidiar con el asesinato por parte de ETA de Miguel Ángel Blanco, que convulsionó a la sociedad española, aunque el gobierno de Aznar negociaría con ETA entre 1998 y 1999. España, también progresó en su integración en la estructura de la OTAN.

    Su segunda legislatura al frente del gobierno, vino marcada por la mayoría absoluta obtenida en las elecciones del año 2000. La economía continuó en índices altos de crecimiento y el paro bajó progresivamente. En el plano internacional, España se acercó a Estados Unidos, especialmente después de iniciado el gobierno de George W. Bush, apoyando eventualmente la llamada «Guerra contra el terrorismo» y la invasión de Afganistán. Durante el año 2002 su gobierno tuvo que abordar el desastre del Prestige, donde fue duramente criticado por su mala gestión, al tiempo que las manifestaciones contra la inminente invasión de Irak, sin el apoyo de la ONU y rechazada ampliamente por la opinión pública español,  se acrecentaban en varios países, incluido España, cuyo gobierno se transformó en el principal apoyo de Estados Unidos junto a Reino Unido durante el proceso previo y posterior a la invasión, con la finalidad de posicionar a España en un lugar destacado de la comunidad internacional, pese al abrumador rechazo de la población. Durante su mandato advirtió que no iba presentarse como candidato en 2004 designando a Mariano Rajoy como su sucesor.

       A tres días de las elecciones de 2004, una célula yihadista, supuestamente motivada por el apoyo de España a las invasiones de Irak y Afganistán, hizo explotar diez mochilas cargadas de explosivos en cuatro atentados coordinados en diferentes estaciones de trenes de cercanías de Madrid. El gobierno de Aznar acusó inicialmente a ETA de ser la autora del atentado y mantuvo durante unos días esa hipótesis, preocupado de la pérdida de votos que podía acarrear un atentando de corte islamista.

      Finalmente, el Partido Popular perdió las elecciones, influidas no tanto por los atentados, sino por la creencia sostenida de la opinión pública, de que el gobierno había mentido deliberadamente. En general la mayor critica fue que nos había metido en la guerra de Iraq, por su apoyo a trio de las Azores, con Bush y Blair. La verdad, yo creo que nunca se sabrá, pues la famosa célula estaba formada por delincuentes de poca monta, sin la capacidad tecnológica suficiente para montar la explosión simultanea de las mochilas. Me llamo la atención un video de un etarra: Asier Ezeiza, subiendo las escaleras de Atocha corriendo y pareciendo manipular dos mandos a distancia.

     En esta etapa de Aznar, dedique algún tiempo a meditar sobre nuestro Sistema de comunidades autónomas y las 17 taifas virreinales, envié un SMS al programa: “Las tertulias de los Catedráticos”, que dirigía Dieter Brandau en Libertad Digital, con Gabriel Albiac y Agapito Maestre, decía: “estoy dispuesto a cumplir la ley, pero no hay derecho a que haya que sacar 17 licencias de pesca o de caza, por culpa de las Autonomías”. Curiosamente, debió impactar, porque Dieter lo leyó y los Catedráticos me dieron la razón, aunque era anónimo. No es la primera vez que lo digo, pues ya, hace cerca de 5 años, en el Ateneo, fue la base de mi discurso sobre “el Ser de España”, publicado más tarde en un libro de Foro Jovellanos.

    Todo lo había motivado la cacería de los socialistas, sin licencia, en Andalucía, pero no todos los cazadores o pescadores, somos del nivel de los citados, pues más que a la caza mayor, que me parece un crimen, sobre todo de ciervos y otros animales de tamaño mayor que un burro, ya que el que esto escribe se dedica a las perdices, los conejos, y las truchas, como Miguel Delibes. ¡Es una forma de estar en el campo, de vivir la naturaleza y sumergirnos en ella, sin importarnos el sol, el viento o la lluvia!

    Allí, además, olvidando el estrés, pero, eso sí, con 17 leyes diferentes de caza y pesca, y lo curioso es que, como es difícil cazar o pescar de formas muy distintas, las leyes son sobre “chorradas”. Por ejemplo, en una Autonomía está permitido pescar con cuatro moscas, en otras sólo con tres, en unas con cebo, en otras solo, artificial, en unas con anzuelos con muerte, en otras sin ella, en unas es veda los lunes, en otra los martes, o los jueves. En unas las truchas deben tener 25 cm., en otras 40. En unas hay cupo, en otras no, en unas está prohibido llevar dos cañas, ¡como si se pudiera pescar con dos cañas!, andando todo el día y pasándolas moradas entre vegetación y los ríos, algunos con peligro incluso para la vida, por su caudal, o fallas del terreno. Lo cierto es que tengo que llevar 17 carnés, que hay que comprar en cada Autonomía; unos valen para un año, otros para dos, otros para cinco.

     Luego están los permisos, con mil sistemas distintos, en los cotos, para los sorteos, en fin, que hay que andar con el “Aranzadi” bajo el brazo, y si no, multa, cárcel, o lo que sea, incluso el exilio. ¿Qué no se lo creen? Pues La Rioja me envió una carta oficial que si no informaba (yo a la Administración) cuántas truchas había cogido el día X, peso y talla aproximados, etc., no podría pescar en la Comunidad de La Rioja por varios años (exiliado). ¡Vamos, la coña! Pues, para más inri, no me acordaba de haber ido, y es que una boda, o festejo similar, me lo impidió. Eso, y encima truchas no hay, pues la guardería de los ICONA locales brilla por su ausencia, salvo rarísimas excepciones. A esta afición, de la pesca, en mis primeros años me acompañaba mi editor Juan Rico, y cuando se hizo muy mayor, cambie de compañero por un amigo del Partido Liberal Carlos Herranz Herranz, con quien he pescado hasta más o menos 2013, viajando por todos los cotos de España. Hasta que esto suponía dejar a mi mujer sola en casa todo el fin de semana, con lo que me retiré.

    Algo parecido me sucedió con la caza, estuve como unos 15 años cazando con un grupo formado por altos directivos de Banesto, empresarios de Jaén y mi amigo rotario Aurelio Mendoza, perdices y liebres con ojeadores. Luego el grupo fue disminuyendo de unas 15 iniciales a cinco o seis, lo que lo hacía sumamente caro. Luego a través de otro amigo, Pedro Marañés, me apunte a diversos cotos de caza en mano y con perro. Como perro no tenía. normalmente, me ponían a la espera. Finalmente cogimos un coto en Tembleque(Toledo), donde íbamos todos los domingos, hasta que mis obligaciones en casa me aconsejaron dejarlo. De caza mayor solo fui un par de veces, en una maté un jabalí con bala de escopeta, y en otra creí haber matado un venado con un rifle que había comprado y que disparó una sola bala, hasta que decidí deshacerme de las armas, pues te obligaban a sacar permisos en la Guardia civil, revistas, carnés etc., demasiadas complicaciones, Lo recuerdo con alegría pues era muy divertido, aunque en general cansado,

   En fin, el caos. O es que, en vez de España, estoy en 17 “Españitas”, y valga el ejemplo para denunciar esas Taifas Virreinales, las Autonotaifas, porque, ¿a quién se le ocurre crear 17 Parlamentos? ¿Se imaginan el Corpus Jurídico que habrán producido en los últimos 21 años (1999)? No cabe en la Biblioteca Nacional. Menudo negocio para los abogados, pero qué desastre para los ciudadanos y las empresas. Y no crean que sólo es el problema de la lengua, ya que tenemos un territorio, Euskadi, donde es ominoso desplazarse, no sólo por el clima ambiente, sino por la desigualdad que han creado, pues hay 17 Sanidades, 17 Fiscalidades, 17 Educaciones, y lo peor, 17 Virreyes, puesto que tenemos Rey. Cuando había Franco, había tantos “Franquitos” como provincias, y estos Virreyes de sus Taifas viven en Palacios, se suelen llamar barones, con su corte organizada, y si alguno de ellos es corrupto, o lo parece, es una ofensa para su Españita, no para él, que confunde lo público con lo privado (al menos en las últimas declaraciones). Incluso hay uno: Ibarretxe que habla del “ámbito vasco de decisión”, y los demás, ¿qué?

  Algunos de esos palacios son más importantes que la Casa Blanca, o que el Elíseo. Su parafernalia en los actos públicos, difundida por las televisiones locales, todas con pérdidas, nos recuerdan los fastos reales, y todo ello no lo hacen porque sean ricos, ¡qué va!, lo hacen con deuda. No contentos los TAIFAS con vivir por su cuenta y casi de establecer frontera, pasaportes, y algunos de ellos embajadas en el extranjero, los Ayuntamientos deben 25.045 millones, y las Diputaciones, Consejos y Cabildos, 5.747. En fin, que viven todos por encima de sus posibilidades y, lo más gracioso, es que lo que se pretendía, que era evitar el centralismo, ha conseguido lo contrario, pues Madrid crece y crece, hasta el punto de que pasará de los 15 millones de habitantes para 2025, y es hoy ya la más rica, y la más desarrollada de todas las Comunidades. Ahí se salva Esperanza Aguirre, buena gestora y eficaz liberal, que dirige la Comunidad que más contribuye a la Solidaridad Nacional, frente a Baleares, y los catalanes, que tanto protestan y hablan de balanza fiscal. Algo habrá que hacer para reconstruir España, y la verdad es que ésta es una de las razones por las que, hace 23 años, me aparté de Suárez y de la UCD. Lo del “café para todos” me pareció una burrada, ¡pues ya lo tienen! ¡No paran de rebuznar!, Y, como siempre, las coces para los ciudadanos, que pagamos el pato, ¡y eso que yo estaba hablando de pesca!

       Vamos con la justicia: de jueces, togas y magistrados, la falta de crédito del poder judicial. Desde el 2020 venimos asistiendo a un sin fin de acontecimientos que parecen cuestionar el mundo en que vivimos. En los últimos años gracias a los medios y oportunidades creadas por las generaciones que nos han precedido, en los países del primer mundo se ha producido el mayor desarrollo conocido de los derechos y libertades de las personas. Desgraciadamente este mundo, referente para los países en desarrollo empieza a mostrar algunas grietas. La debacle financiera a nivel mundial por el Covid 19 y la difícil situación económica española, a los que no se les ve fin en un horizonte cercano, nos están haciendo plantear muchas cuestiones sobre el funcionamiento del sistema y la fragilidad de nuestro mundo. Pero capítulo aparte por la degradación en la confianza en el poder judicial, es el de las instrucciones politizadas e inquisitoriales, al que quiero dedicar este artículo, a una de las cuales en vivo y en directo asistimos estos días. Esta es en mi opinión, una de las causas que ocasiona su mayor descrédito y deslegitimación y a la que el Poder Judicial haría bien en poner límites.

Mi vida en tiempos de Aznar y el Partido Popular. Enciclopedia del PP por su autor...
Comentarios