lunes 17/1/22

Personajes compañeros del Partido Liberal en las elecciones de 1979. Enrique Larroque, Emiliano Aguirre y José Alcalá Zamora. El fracaso de la UCD

Estoy en 2022, y sin embargo, me asaltan los recuerdos de mi presentación a las elecciones de 1979 como número 1 de Madrid, cuando en la radio del coche oigo hablar a un alumno del paleontólogo Emiliano Aguirre, que fue el nº 3 de mi candidatura, lo que me recuerda a otros dos personajes, el entonces presidente Enrique Larroque que se presentaba por Almería y José Alcalá Zamora y Queipo de Llano, nº1 al Senado por Madrid, Ninguno de nosotros conseguiría escaño, pero fueron bonitos recuerdos bajo la gaviota del partido  liberal y el slogan” Recobra tu Confianza”

El 15 de febrero de 1979 mi presidente del partido Liberal Enrique Larroque decía en el periódico El Pais: Cuando publiqué en 1978 mi ensayo «Liberalismo (Ideología de la liberación)» me referí, desde las primeras líneas, al ambiente de pesimismo e incertidumbre que se extendía por todo el país; pero, después del análisis realista de las circunstancias que justificaban plenamente el malestar del pueblo, subrayaba las razones por las cuales puede encararse el futuro de muy distinto modo.Los hechos sucedidos en los últimos meses han agravado la inquietud con que se contempla el porvenir inmediato. Esto es lo que ha llevado al Partido Liberal a definir como lema general de su campaña electoral una incitación que responde al problema común de la mayoría de los españoles: «Recobra tu confianza».

Las encuestas más recientes demuestran el bajo índice de confianza en los principales líderes políticos, así como la enorme proporción de electores indecisos sobre su decisión última; mientras que un tercio de la población considera que la situación nacional ha empeorado desde las elecciones de 1977 y otro tercio entiende que no ha mejorado en nada, lo cual dista de ser satisfactorio para quienes han tenido la responsabilidad de gobernar o el deber de la oposición parlamentaria.

Tales resultados de los sondeos quizá son más favorables que cuanto detecta cualquiera en las conversaciones privadas, en el contacto diario con los distintos sectores sociales. Por lo demás, es necesario recordar el extraordinario porcentaje de abstencionismo en las elecciones parciales de Alicante y Asturias, o el tercio de abstencionismo y los votos en blanco con motivo del referéndum constitucional. Dicho de otra manera: alrededor de un 40% de españoles se ha vuelto de espaldas, rechazando implícita o explícitamente, en su conjunto, la política seguida desde el Gobierno y en el Parlamento, al margen de los aciertos individualizados.

Solamente los oportunistas, los simples buscadores del poder y los políticos sin talla podrían desdeñar semejante balance y llegar a la conclusión de que el objetivo ha de ser superar el abstencionismo y el rechazo, mediante el lavado de cerebro a que aspira la propaganda en masa. Lo que importa no es la elección general en sí misma, sino el después. De ahí la necesidad de que el primero de marzo de 1979 constituya el punto de partida para una política moderna y dinámica, basada en la convivencia de opciones programáticas e ideológicas claras, en la coexistencia entre mayorías cuantitativamente hegemónicas y minorías cualitativamente muy importantes cuya función constructiva está contrastada en toda la democracia occidental.

Sin embargo, lo que se está pretendiendo todavía es la eliminación de las organizaciones representativas de esas minorías. Como se me dijo cuando me negué a la disolución del Partido Liberal, éste es potencialmente un partido competitivo y, por ello, debe de desaparecer bajo el peso de los medios materiales con que se enfrenta. Como si estas elecciones generales fueran -¿o lo son, en efecto?- campañas comerciales que se ganan a fuerza de control de televisión, de prensa y de centenares de millones, cualquiera que sea la calidad del «producto». Como si la democracia fuera -y no lo es- un sistema compatible con el aplastamiento de las minorías.

El telón de fondo de estas elecciones es un proyecto de bipolaridad, para que el poder sea distribuido entre la UCD y el PSOE; como tercera pieza, creciendo lentamente, el Partido Comunista, que con Comisiones Obreras aseguraría la contención de la conflictividad laboral. Se cuenta con que Unión Nacional sea barrida; y con que los previsibles parlamentarios de Coalición Democrática se incorporen de una manera u otra a UCD. En consecuencia, se presiona y persigue a todo aquel que no entra en este proyecto. Pero muchos pensamos y sostenemos que una dictadura bipolar es peligrosa para la estabilidad, impide una auténtica democracia, crea un proceso de resentimiento nada aconsejable y contribuye a empeorar los problemas de fondo capitales -entre ellos los de carácter moral y psicológico- que tiene España planteados.

Un nuevo ejemplo del bloqueo con que ha luchado el liberalismo ha sido el decreto-ley que recortó drásticamente el acceso a la televisión de los partidos extraparlamentarios, cuyos derechos quedaban todavía amparados por disposiciones legales bajo las cuales prepararon sus campañas.

Aunque el Partido Liberal había sufrido toda clase de acciones hostiles, previamente, mucho más graves; al final, el Partido Liberal ha quedado relegado con un solo espacio en la Primera Cadena, y los otros dos tienen lugar en UHF, en las peores horas, las 19 horas, de los días 22 y 23. Así, las provincias que carecen de Segunda Cadena (el 40% del total nacional) prácticamente no pueden verla, siendo ahí donde se libraba el más importante esfuerzo del partido en el plano político y humano. Mi amigo Joaquín Ruiz-Giménez publicó al respecto, el día 5, un artículo de ética ejemplar. Hacía constar su repulsa a la arbitraria diferenciación entre partidos grandes y pequeños (como entre hombres pequeños y grandes), señalando que ni Dios ni la Naturaleza nos hizo de distinto tamaño esencial a los hombres ni a los pueblos. Añadía algo básico, que reproduzco: no es posible medir/pesar a los partidos políticos por la masa que mueven (y menos aún por la potencia de sus recursos), sino por la índole de los valores que propugnan y por la elevación de las finalidades sociales que promueven.

La UCD, el PSOE y el PCE están contribuyendo a la desinformación del pueblo. Durante los primeros treinta años de autoritarismo se dijo, obsesivamente, que el liberalismo era la causa de los males de España. En los diez años finales se transformó en un elegante talante de. salón, para recreo de los tecnócratas. En la transición a la democracia, los tres «grandes» le presentan como una filosofía genérica, una concepción común a todas las formaciones. Lo que nosotros aclaremos o hagamos es acallado. Como es acallada la voz del pueblo y de la mayoría de los más brillantes profesionales.

Así, se mantiene oculto rigurosamente que los partidos liberales constituyen la tercera fuerza política de Europa (con más representación en el Parlamento europeo que los conservadores y los comunistas), y la primera fuerza en Canadá y Japón. Se oculta que no es una concepción difusa, sino. una ideología combatiente, con actualidad viva. La única que se opone al incesante intervencionismo del Estado, y hace de la iniciativa privada el eje del progreso. Una alternativa que replantea también, a fondo, el tema de los derechos humanos, convirtiéndose en bandera de los sectores marginados, como son los agricultores; un sistema económico eficaz; y la garantía de una cultura abierta y libre.

No hay más que dos grandes ideologías y programas del mundo moderno: el liberalismo y el socialismo, junto al elemento del conservadurismo, que es legítimo y tampoco debe ser aplastado. Ahora bien, el socialismo, en su vertiente marxista (la predominante realmente en el horizonte socialista español), tiene tal arterioesclerosis que no ha producido una sola idea nueva en los últimos decenios, en contraste con la capacidad de autocrítica, adaptación a la nueva sociedad y aperturismo del liberalismo ante la fascinante década de los años ochenta. Todo esto, y el papel de moderación que desempeña el Partido Liberal en Occidente, es lo que trata de suprimir una enorme movilización de medios materiales. Pero la ignorada voluntad de un 40% de españoles puede decidir lo contrario.

La democracia es integración social y no desprecio a las minorías, se apoya en número razonable de opciones políticas (las cinco representadas en el Parlamento Europeo) y es fundamental para su consolidación la moderación y la convivencia, no el radicalismo.

ENRIQUE LARROQUE DE LA CRUZ nació en La Habana (Cuba). Fué Diplomático español con cargo de Embajador Vitalicio. Ha desempeñado puestos diplomáticos en París, Hong Kong, La Habana y Hamburgo, y misiones especiales en Zagreb, Sarajevo, Belgrado, Praga, EI Cairo, Bagdad y Teherán. Fundador y Presidente del Partido Liberal desde 1973 hasta 1982, año en que se retiró de la política. Posee 12 condecoraciones, entre ellas la Legión de Honor Francesa, con la que fue galardonado dos veces. Dentro de su extensa actividad literaria, debe destacarse la publicaci6n de los ensayos EI Hombre y la Revolución Científica (Editorial Espasa Calpe, 1964), La Ciencia como Plataforma en España (Ediciones Rialp, 1965), Estrategia y Política (Revista de Occidente, 1967), EI Nuevo Rumbo de la Libertad (Revista de Occidente, 1970), Partido Liberal (Ediciones Avia, 1977), Liberalismo (Editorial Edaf, 1978), EI Latido de Oriente (Sala Editorial, 1981) y EI Poder del Islam (Prensa y Ediciones Iberoamericanas, 1991). Entre sus novelas, merecen citarse Adrián (Grupo Libro 88,1991) y Las Estrellas de Orión (Ediciones Almarabú, 1983). Con el fin de recaudar fondos destinados a llevar a cabo obras humanitarias en el Tercer Mundo, ha publicado también otras obras, entre ellas : Ante la Nueva Civilización (1989), Los Nuevos Revolucionarios (1993), La Llamada del Desierto (1994), Los Hijos de la luz (1994, EI Escorpión el Colibrí (EI Conflicto entre el Mal y el Bien) (1996), Los Sueños del Hombre - Alejandro EI Grande y William Shakespeare (1997), EI Fulgor del Renacimiento (1997), La Iluminación (2005) y Heroes de un Mundo Pasado (2006), Una Estrella Danzarina (2008).

Emiliano Aguirre Enríquez (Ferrol, 5 de octubre de 1925-11 de octubre de 2021)1​ fue un paleontólogo español. Su principal aporte a la paleoantropología fue el inicio del estudio de los yacimientos pleistocenos de la sierra de Atapuerca, cuyas excavaciones dirigió desde 1978 hasta su jubilación, en 1990. Fue Premio Príncipe de Asturias​ y académico numerario de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.

En 1942 entró en el seminario de la Compañía de Jesús en Aranjuez, se licenció en Filosofía por la Facultad Complutensis de la Iglesia en Chamartín (1947-1950),4​ se licenció en Ciencias Naturales por la Universidad de Madrid (1955), con Premio Nacional Fin de Carrera, y en Teología por la de Granada (1959). Doctor en Ciencias Biológicas (1966), con una tesis sobre elefantes extintos dirigida por Miguel Crusafont. Colaboró como paleontólogo en las excavaciones de los yacimientos paleolíticos de Torralba y Ambrona (Soria, 1961-1963). Director de las excavaciones en el yacimiento paleolítico de Las Gándaras de Budiño (Porriño, Pontevedra, 1963). Profesor ayudante de Geología en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, Madrid (1965-66); profesor visitante de Antropología en la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima (1967-1968); encargado de cátedra de Biología para Medicina, Universidad Autónoma de Madrid (1969-70); profesor agregado de Paleontología de Vertebrados y Humana, Universidad Complutense de Madrid (1971-74); y catedrático de Paleontología en las universidades de Zaragoza (1977-79) y Complutense de Madrid (1982-1984). Profesor de Investigación del CSIC (1984-1990) y doctor vinculado al CSIC desde su jubilación. Director interino del Museo Nacional de Ciencias Naturales (1985-86). Es destacable, entre sus trabajos sobre el Cuaternario y su colaboración con la Unión Internacional para la Investigación del Cuaternario (INQUA), la publicación, junto a Giancarlo Pasini en 1985, del estratotipo de la base del piso Calabriense, que por entonces se consideraba el inicio del sistema y periodo Cuaternario en la escala temporal geológica. ​

En 1962 publicó su conferencia «Problemática paleontológica y selección natural», en la que manifiesta claramente su defensa de la teoría sintética de la evolución, frente a los planteamientos dirigistas teístas al uso en la época.​ Su gran aportación a la difusión de la teoría evolutiva en España

En 1966 se publicó el libro La Evolución por la Editorial Católica, en su colección Biblioteca de Autores Cristianos («B. A. C.»), que supuso un auténtico hito para la difusión social de las ideas evolucionistas en España. La obra estaba codirigida por los paleontólogos Miguel Crusafont, Bermudo Meléndez y Emiliano Aguirre, y contaba con artículos que abarcaban la evolución biológica desde muy diferentes enfoques, incluyendo las ideas dirigistas ortogenéticas de Crusafont, pero, sobre todo, exponía la teoría sintética, asumida por la mayoría de los autores, entre los que, además de Aguirre, se encontraban Ramón Margalef, Antonio Prevosti, Salustio y Rafael Alvarado, Francisco Bernis o José Antonio Valverde. Según el paleontólogo José Luis Sanz (2006), refiriéndose a esta obra: «A la paleontología evolutiva española le costó un poco más que al resto de las disciplinas evolucionistas entrar en la modernidad. Finalmente lo hizo, de la mano de Emiliano Aguirre».​

Divulgación y conservación del patrimonio paleontológico. Museo de Ambrona, ideado por Aguirre en 1963, fue el primer museo con exposición in situ de restos fósiles en Europa (restos del elefante Palaeoloxodon antiquus).

En 1963 ideó y diseñó el Museo de Ambrona (Ambrona, Soria), que fue el primer museo con exposición in situ de restos fósiles en Europa.17​ Contiene los fósiles de elefantes (Palaeoloxodon antiquus) en el mismo lugar del hallazgo, tal y como se encontraron en la excavación.En 1972 promovió la adquisición de la finca en la que se encuentra el yacimiento de Cerro Pelado (Layna, Soria) por parte del ICONA, creándose la primera reserva paleontológica de España. Cerro Pelado es un yacimiento de origen kárstico con restos de mamíferos del Plioceno.. En 1979 estuvo en nuestra candidatura Liberal.

José Alcalá Zamora y Queipo de Llano, además de venir al Senado en la candidatura liberal, era vecino mío, en un chalet adosado en Ptª de Hierro , llamado Residencial Chelsea Park. , 9. I.2019.Catedrático, académico, poeta y deportista. Nieto de Niceto Alcalá-Zamora (presidente de la Segunda República) y del general Gonzalo Queipo de Llano y Sierra, vivió el exilio republicano en Argentina y México hasta 1958, cuando regresó a España. Profesor de la Universidad Complutense desde 1967 y catedrático de Historia Moderna en 1977, fue elegido miembro numerario de la Academia de la Historia el 8 de mayo de 1987, tomando posesión de su plaza el 7 de mayo de 1989.

La labor historiográfica de Alcalá Zamora se centró en el siglo XVII, con aportaciones al XVIII español y aun al XIX. Tres sectores atrajeron su atención: la antigua siderurgia, los hornos altos anteriores a 1800 y la arqueología industrial; las relaciones internacionales, estudiadas con una perspectiva integradora y global, y la figura de Calderón de la Barca, cuyos enfoques críticos y modernizadores subrayó. Como poeta, recibió importantes premios: Francisco de Quevedo, Ministerio de Cultura y Leonor. Tuvo preferencia por las formas estróficas, en particular el soneto, de los que dejó escritos más de tres millares, con variedad de temas, pero predominio de los amorosos, eróticos y satíricos. Practicante entusiasta de muchos deportes, como maratoniano superó los 120.000 km. Fue dos veces subcampeón de España de triatlón y una de maratón en categorías de veteranos. Record Guinness por su maratón en barco el 5 de octubre de 1985.

En 1950, con once años, regresó a España con su familia materna para cursar el Bachillerato por libre. Obteniendo excelentes notas. Tras finalizar los estudios de Secundaria, regresó a México, reclamado por su padre, para iniciar los estudios en Derecho, aunque nunca fue su verdadera vocación. En 1958 regresó a España para vivir en Madrid con su tía Mercedes, completar sus estudios jurídicos y matricularse en 1962 en Filosofía y Letras.

Nueve años después, en 1967, comenzó su labor docente en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. Su investigación se centró en la historia moderna de España, particularmente en el reinado de Felipe IV y su proyección exterior, y en el siglo xvii. En 1977 obtuvo la cátedra de historia moderna en la Complutense. El 8 de mayo de 1987 fue elegido miembro numerario de la Real Academia de la Historia, tomando posesión el 7 de mayo de 1989, con su discurso titulado «La reflexión política en el itinerario del teatro calderoniano», que tuvo la contestación de Gonzalo Anes. Estuvo casado con Sonsoles Díaz-Berrio González, con quien tuvo dos hijas: Elvira y Laura

También cultivó la poesía. De hecho, el propio Alcalá-Zamora se definía a sí mismo como un «poeta clásico, muy cuidadoso con la forma».​ Su última obra, publicada en 2015, fue una recopilación de sonetos. Cultivó la poesía, casi tanto como la historia y el deporte —tenía a gala ser un maratoniano, que había competido en varios maratones. Su producción literaria alcanza una treintena libros, ya sean novelas, o de poesía, en los que trata del amor y del erotismo, del desamor y de la sátira

Magníficos compañeros de partido, que desde 1975 a 1979 en que tuvieron lugar las elecciones, pertenecían al partido Liberal donde participaron importantes intelectuales, o incluso otros que se quedaron en la UCD en 1977 como el Duque de Maura, Ramiro Pérez Maura Juan Manuel Reol de Tejada, Ubaldo Nieto de Alba , mas tarde presidente del tribunal de cuentas y algún otro mas como Miguel Duran que se quedo con la plaza que yo debía ocupar en 1977 si no hubiera abandonado la UCD que al fin y al cabo yo había creado y organizado. Mis desacuerdos con Adolfo Suarez no impidieron que una vez con los problemas que yo le había señalado en 1977, me contratara con mi empresa Consultores para Europa Bernard Krief para reorganizar el partido lo que se centró en la organización de su 1º Congreso  19 al 21 de octubre de 1978 en Madrid  y la edición del libro “La solución a un reto” , la verdad es que me disgustaron tanto que me negué a continuar trabajando, lo que no fue óbice a que le enviara al Secretario General Rafael Arias Salgado a celebrar por su cuenta el 2º Congreso 6 al 8 de febrero de 1981 en Palma de Mallorca, en el palacio de congresos del Pueblo Español donde tenia un buen amigo de director de relaciones publicas Vicente Santandreu. Hubo huelga de controladores aéreos y además a fines de enero ya había dimitido Adolfo Suarez, total una catástrofe que acabó con la UCD con un congreso extraordinario del 11 al 12 de diciembre de 1982 en Madrid por las elecciones fracasadas de UCD en 1982: de 168 diputados a 11. Después de gobernar durante las dos primeras legislaturas, la UCD sufrió en 1982 la mayor debacle de un partido en la historia de las elecciones generales: perdió de golpe 157 diputados, el 93% de sus representantes. El fracaso llegó tras la dimisión de Suárez, que obligó a presentar a un candidato alternativo: Landelino Lavilla, anteriormente presidente del Congreso de los Diputados. Lavilla únicamente cosechó 1,4 millones de votos. Tres años después, en 1989, la UCD desapareció definitivamente de la Cámara baja.

Personajes compañeros del Partido Liberal en las elecciones de 1979. Enrique Larroque,...
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