sábado 12/6/21

Historias de mi vida liberal. El Gobierno de Adolfo Suárez hasta 1977

El gobierno de Adolfo Suarez se extiende desde julio de 1976 a junio 77. Tras la dimisión de Arias Navarro, se reunió el Consejo del Reino bajo la presidencia de Torcuato Fernández Miranda para proponer al rey, como era preceptivo, una terna de candidatos: Adolfo Suárez, Gregorio López Bravo y Federico Silva. del que habría que salir el nuevo presidente. Contra lo que se esperaba, el rey designó a Adolfo Suárez como nuevo jefe de gobierno (había sido ministro del Movimiento en el gobierno de Arias, había ocupado numerosos cargos en el régimen de Franco y presidente de Unión del Pueblo Español, una asociación política creada en junio de 1975 por políticos del Movimiento, con idea de formar un partido que garantizara la continuidad del régimen). El nombramiento fue una gran decepción, se habló del "error Suárez" parafraseado el artículo que Ortega y Gasset escribiera en 1930 "El error Berenguer"

Adolfo Suárez | GTRES
Adolfo Suárez | GTRES

Sin embargo, Suárez, va a ser el hombre que lleve adelante la reforma, Su gobierno (miembros del grupo Tácito y hombres de su confianza) desde el primer momento pone de manifiesto su voluntad democrática. En su primera declaración anunció una reforma constitucional y elecciones generales antes del 30 de junio de 1977, días después el gobierno legalizó los derechos de reunión, manifestación, propaganda y asociación y el 30 de julio aprobó una primera amnistía (excluyendo los delitos de sangre) que posibilitó la excarcelación de 500 presos políticos.

Parecía más creíble este gobierno. Suárez, además, se empeñó en aislar a la extrema derecha y en acercarse a la oposición. Consiguió el apoyo de muchos franquistas y buscó un compromiso del ejército, con el proceso democratizador, un compromiso que fue difícil por la composición de este estamento. El ejército aceptó el proyecto reformista más por disciplina y por lealtad al rey que por convicción. Además, la creciente oleada de atentados terroristas hacía crecer el malestar en el ejército. Buen resultado tuvo la gestión del teniente general Gutiérrez Mellado como vicepresidente de gobierno: modernizó y profesionalizó el ejército y contrarrestó a los sectores militares más duros.

Se puso en contacto con los sectores de la oposición, intentando que abandonaran sus posiciones rupturistas. Se iniciaron contactos con las centrales sindicales; el mismo Suárez conversó con Felipe González, el secretario general del ilegalizado PSOE y con otras personalidades políticas y académicas e iniciaba contactos indirectos con el líder del partido comunista, Santiago Carrillo.

La acción del gobierno de Suárez cambió el clima político del país. Se puso especial empeño en sacar adelante la "Ley para la Reforma política", que fue el instrumento legal con el que logró encauzar la transición a la democracia Esta ley reconocía: la soberanía popular, la inviolabilidad de los derechos fundamentales y creaba unas Cortes democráticas bicamerales (serían elegidas por sufragio universal directo y secreto (excepto un 20% de senadores que eran elegidos por el rey); podían modificar las Leyes Fundamentales o establecer una nueva legislación). Esta ley se llevó a las Cortes y el 18 de noviembre fue aprobada por mayoría (425 votos a favor, 59 en contra y 13 abstenciones) por las Cortes franquistas y con ella su propia disolución. Sometida a Referéndum el 15 de diciembre, el electorado la aprobó mayoritariamente a pesar de que toda la oposición pedía la abstención (votó el 77,4%, los votos afirmativos fueron el 94,4%).

La reforma política estaba asegurada, se habían establecido las bases jurídico- políticas para desmantelar el franquismo progresivamente. Ahora se hacía necesario intensificar los contactos con la oposición y llegar a acuerdos. La oposición aceptó la reforma y renunciaba a la ruptura Se iniciaba la política de consenso, que supuso el olvido del pasado para evitar tensiones y la aceptación por parte de todos de las nuevas reglas en el juego político. Esta política hizo posible la democracia y tuvo resultados muy positivos durante la transición.

El proceso a la democracia estaba en marcha, pero las acciones violentas tanto de los grupos de extrema izquierda como de extrema derecha ponían de relieve la fragilidad del proceso (secuestros de personajes políticos por parte del GRAPO- extrema izquierda comunista. El asesinato de abogados laboralistas, próximos al PCE y a CC.OO., por pistoleros de la ultraderecha). Esa noche, estaba en una cena social en casa de Mario Mutti en la calle Oquendo, donde se produjo un enorme nerviosismo, que hubo que acallar, pues la fiesta estaba frustrada.

Junto a todo ello las manifestaciones frecuentes en el P. Vasco, terminaban en duros enfrentamientos entre la policía y los manifestantes (en mayo de 1977, murieron seis personas en uno de ellos).

Las elecciones se convocaron para el 15 de junio de 1977, pero antes se hacía necesaria la normalización de la vida política, para ello se tomaron las siguientes medidas: supresión del TOP, concesión de una nueva amnistía (que afectó especialmente a los presos de ETA) y la ley electoral; la modificación por decreto-ley de 8 de febrero de 1977, de la Ley sobre el Derecho de Asociaciones Políticas, la modificación permitía la legalización de los partidos políticos. El partido comunista se legalizaría el 9 de abril y produjo una gran crispación en el seno de las fuerzas armadas. Se decretó la extinción del Movimiento Nacional y se reconoció el derecho de crear libremente sindicatos. Finalmente, España restableció relaciones diplomáticas con los países del Este y con Méjico. El camino para la celebración de las elecciones generales estaba despejado. Desde febrero de 1936 no se habían celebrado unas elecciones libres, el 15 de junio de 1977 pasó a ser un día histórico, a la que no acudi pues me negaba a ser diputado de la UCD, quería ser diputado de la UCD como coalición electoral, pero diputado del Partido Liberal (PL), Adolfo, no quiso hacerme caso y me di de baja, aunque luego un par de años después me volvió a llamar, pero esa es otra historia.

Como he dicho antes, el 22 de junio de 1976 se crea la Federación de Partidos Socialistas a la que asistí (en un colegio del barrio del Pilar), que luego se integra en el PSOE, y cuyo secretario es Enrique Barón, con dudas sobre Felipe González y el nuevo PSOE, pues el PSOE histórico se opuso desde el principio. Allí estábamos pocos moderados (Raventós, de Convergencia, Ruiz Giménez, Trevijano y yo mismo, pidiéndose la libertad para Simón Sánchez Montero y cantando la Internacional. La doctrina impulsada por los moderados era la “RUPTURA PACTADA”, es decir: un acuerdo con el Gobierno de Arias Navarro, todavía en el poder. 

BERNARDO RABASSA ASENJO.

SECRETARIO RELACIONES INSTITUCIONALES del PARTIDO 3ª EDAD EN ACCIÓN. PRESIDENTE FUNDACIÓN FIECS (INSTITUTO EUROPEO PARA LA COMUNICACIÓN SOCIAL). PRESIDENTE DEL CLUB NUEVO LIBERALISMO S, XXI. CONSEJERO DE LA FUNDACIÓN PADRE DAMIÁN Y MADRE TERESA DE CALCUTA

Comentarios