sábado 12/6/21

Historias de mi vida liberal. Mi emigración a Madrid

Madrid, ese poblachón manchego, no me lo pareció, cuando bajé del tren, después de una noche terrible, en tercera, durmiendo poco y mal en la plataforma del vagón, acompañado por el amigo Eugenio que venía a estudiar Fisicas.No le he vuelto a ver nunca más, pero su ilusión por progresar como era también mi deseo, me hermanó hasta el punto de que todavía, lo recuerdo como si fuera hoy, flaco y desgarbado con el mismo ardor interior, que me consumía a mí, a la vez que con una cierta angustia, por la incertidumbre de llevar solamente cinco mil pesetas, lo que me daba solo para un primer mes.

Lo primero, era encontrar un sitio donde albergarme, y lo encontré en la calle del Prado, la pensión Amiano, no lejos del Ateneo, al que he estado muy unido durante mucho tiempo, hasta el punto, de haber sido propuesto para presidente, muchos años después. Cuando José Luis Abellán otro notable liberal, amigo mío dejaba de serlo en 2009. Curiosamente al descubrir José Luis, los palcos del Gran Salón encontraron unos dibujos en los paneles, que muchos atribuían a la masonería, pero que un experto atribuyo a La teosofía (del griego: θεός, theos, 'Dios', y σοφία, sophía, 'sabiduría') es un conjunto de enseñanzas y doctrinas difundidas bajo ese nombre por Helena Petrovna Blavatsky a fines del siglo XIX frente a la Teodicea que viene del griego theos θεός (Dios) y dike δίκη (Justicia). La palabra fue creada en 1710 por Leibniz (1646-1716), como título de una de sus obras: «Ensayo de Teodicea. Acerca de la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal» (Essais de Theodicee) y la Teología.  Los paneles, comienzan en el Caos para llegar al Cosmos.

José Luis Abellán García-González (Madrid, 19 de mayo de 1933) es un historiador de la filosofía y de las ideas y ensayista español. Hijo del abogado y periodista madrileño José Abellán-García y Pérez de Camino. Vive hasta los catorce años en Ávila. En 1947, su familia se traslada a Madrid, donde su padre abre un bufete. Sus dos hermanos, Ángel Manuel y Fernando estudiaron Derecho. Estudia el bachillerato en el Instituto Nacional de Enseñanza Media de Ávila y en el Instituto Ramiro de Maeztu, donde el padre Manuel Mindán Manero lo encauza hacia el estudio de la Filosofía. Tras la licenciatura (1957) obtiene el Doctorado en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid con la tesis doctoral "Miguel de Unamuno a la luz de la psicología", dirigida por José Luis López Aranguren, en 1960 como yo prácticamente tres años después lo hice además de él, con Tierno Galván y Ruiz Jiménez en el Doctorado. Becario del Instituto Luis Vives de Filosofía del CSIC entre 1959 y 1961. Diplomado en Psicología (1961). Yo lo fui él 63, en que empezó a subir su particular escalera.  Le acompañé en diversas tareas en el Ateneo y cuando lo dejó, querían que yo fuera candidato, me pareció que no me convenia , pues daba mucho trabajo, pero lo fue José M.ª Montoto otro liberal, que perdió por no ponerse de acuerdo con Pedro López Arribas, ganando la candidatura del comunista Carlos Paris, quien lo siguió siendo, hasta su muerte en 2014, reelegido en 2011, entre otras circunstancias por conseguir del grupo comunista en el Congreso, una substanciosa subvención que evito el cierre del Ateneo, esos años.

De hecho, previamente, ayudé a ser presidente también, al arquitecto Fernando Chueca (entre 1980 y 84), notable liberal, que logró, además, terminar la catedral de la Almudena, en cuya lista de patrocinadores fui inscrito, a pesar de mi poca religiosidad y mi laicidad a toda prueba. Pero para eso faltaban muchos años. Sin embargo, comenzaba a apuntar, una de mis pocas cualidades, la persistencia, la constancia, la firmeza de mis convicciones, que no sé de dónde salían, y solo la podría entender como consecuencia de las ideas que mi abuelo, con sus historias de familia, me había juramentado a subir la escalera de la vida, a progresar, casi desde nada. Por el momento solo era consciente de que tenía que ganar lo suficiente para casarme y comenzar a desarrollar mi vida de pareja, mientras que mis horizontes, tenían que ver con mis ideales, y la ética, que muchos años después fui capaz de analizar, pero me faltaban casi cincuenta años para poder hacerlo.

La Pensión Amiano, hoy desaparecida, me obligaba a compartir cuarto con otro estudiante, roncador y no demasiado limpio, por lo que salir de la habitación era una liberación. De bruces, me daba con la plaza Santa Ana, en la que años después, en 1975, creamos la Agrupación Liberal Democrática en el Hotel Victoria, con Enrique Larroque, que falleció hace un par de años. Los bares y el Teatro Español completaban un mundillo, que empezaba a ponerse de moda para tomar tapas y cerveza, las cercanas, plaza de las Cortes y Calle de Atocha y el paseo del Prado.

A pie, desconociendo todavía el mundo del autobús, y sobre todo el metro que apenas usaría en toda mi vida, pues apestaba a sudor y humanidad, logré encontrar en una Academia de la calle Atocha, con mi título de licenciado, un primer empleo, que me ocupaba las mañanas. Puse un anuncio en el diario ABC ofreciéndome a dar clases de Filosofía, y, mira por donde, un viejo judío que vivía en un magnifico ático en Rosales, quiso conocer a Sócrates, Platón y Aristóteles. Tuve así, unos primeros ingresos que me garantizaron el mantenimiento.

A su vez con las clases de Psicología, en la antigua universidad de San Bernardo. La verdad, es que empecé al revés, en segundo, pues, ese año no había primero. Estaba bastante ocupado y allí encontré muy buena acogida, especialmente, por Alfonso Álvarez Villar quien se interesó por mis conocimientos de Sociometría y mis experiencias con la dinámica de grupos, que habían formado parte de mi tesis de licenciatura. Además ocurriría un hecho que se revelaría transcendente para mi futuro, una empresa: Eco Centro de investigaciones del mercado, buscaba a alguien para hacer una encuesta industrial en Bilbao, que asumí, con la diferencia de que me traje hecho un informe, que asombró al Director de Estudios estadísticos el sociólogo, luego famoso catedratico: Jesús Ibáñez, miembro del Partido comunista, pero con un gran corazón con quien trabajaría los próximos tres años, dos como free lance, y dos empleado a medias con una Agencia de Publicidad Cygla, en manos de una cubana: Myrtha Casanova con quien todavía hablo de vez en cuando, a pesar de vivir en Barcelona y que participa conmigo en el partido 3ª Edad en acción, en la actualidad.

Era la primera vez, que oía hablar de publicidad y de mercados y se me ocurrió que podíamos aplicar la psicología, que iba mientras tanto aprendiendo, al marketing y la publicidad. En Barcelona me hice con un taquitoscopio, que no era sino un proyector de diapositivas con un obturador de cámara fotográfica, así medíamos la rapidez y el itinerario con el que se veía un anuncio( estas actividades me llevaron a escribir mi primer libro” Psicotecnología publicitaria” en 1968 de Editorial Anaya) y creando, por ello, un departamento de psicología aplicada al mercado en Eco, cuyo director Miguel Fuster, tenía una gran capacidad de iniciativa, trabajaba con él ,su hermano y tardé dos años en enterarme, que ambos eran como yo mallorquines, eso sí xuetes, o sea descendientes de judíos conversos, a quienes avergonzaba, por la famosa persecución mallorquina racista, el pertenecer, aunque fuera en la distancia, a un pueblo que ya admiraba, el judío, precisamente por su capacidad de lucha y perseverancia.

La verdad es que recibo muchos correos de publicaciones judías y de Sefarad, me encanta su música y el ímpetu, como luchan por sobrevivir como pueblo, en medio hasta muy recién, de enemigos árabes que han empezado ya a establecer relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con el Estado de Israel. Israel se unió a la Organización de las Naciones Unidas el 11 de mayo de 1949, mantiene relaciones diplomáticas con 157 países ​ y tiene abiertas sus fronteras con dos de sus vecinos, Egipto y Jordania, Recientemente se han sumado Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.  He estado dos veces en Israel y debo decir que me sorprendió su espíritu de trabajo y su capacidad para enfrentar el futuro. Conmigo cuentan con un buen amigo.

 

Bernardo Rabassa Asenjo

 

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