sábado 19/6/21

La evolución socialista 1983-1993. Los casos Rumasa. Antibióticos, etc. El Gal

El momento más sonado de la contienda fue cuando, en abril de 1993, Benegas, el secretario de organización del partido (y, como tal, el número tres en el orden jerárquico, quien tenía un tinte antipático y matón que le hacía insoportable, como me sucedió en los debates públicos, que tuve con él en  ABC, en el ya lejano 1979, despreciando a sus adversarios, en vez de argumentar contra sus tesis) dimitió de su puesto quejándose de la actitud de varios innominados ministros y de los "renovadores de la nada". Fue este hecho el que provocó el adelanto de las elecciones. De este modo, además, se dio la paradoja de que un candidato que no quería serlo se vio obligado por las circunstancias a encabezar un partido con el que no conectaba adelantando unas elecciones que nadie deseaba apresurar.

     Mientras tanto, el efecto acumulado de la división interna de los socialistas y de estos escándalos tuvo como consecuencia que la legislatura 1989-1993 fuera un tanto estéril en contenidos y muy complicada en el mantenimiento de la imprescindible estabilidad. El gobierno debió apoyarse en los grupos de centro y en los nacionalistas vascos y catalanes a pesar de que tenía un apoyo parlamentario suficiente. Aunque de acuerdo con los resultados de las elecciones de 1989 el PSOE estaba en el borde mismo de la mayoría absoluta se apoyó en la fase final de este período de gobierno en los grupos, nacionalistas y no, de centro (PNV, CIU y CDS) que recibieron la denominación, por completo inapropiada, de "bloque constitucional", como si el PP no perteneciera a él. A medio plazo el resultado de esta colaboración no fue otro que hacer desaparecer las escasas posibilidades del CDS en un ambiente de crispación creciente mientras que los partidos nacionalistas mantenían sus votos. A ellos habría de tocarles desempeñar idéntico papel de apoyo a un gobierno minoritario en el futuro inmediato.

       Mientras tanto el cambio en la actitud de la opinión pública respecto del PSOE se había profundizado y ello había tenido consecuencias electorales. A comienzos de los noventa ya un 89 por 100 de los españoles estaba convencido de que en España existía mucha o bastante corrupción, y un 76 por 100 calificaba al PSOE como un partido "dividido". En torno a 1991 los cambios habían comenzado a hacerse patentes en la composición de ayuntamientos y de comunidades autónomas. En 1983 el PSOE dominaba 50 de los setenta mayores municipios y el 1987 todavía 45 pero en 1991 eran tan sólo 37. El PP pasó de tan sólo 12 a 22: uno de los conquistados en este año fue el de Madrid. En 1983 el PSOE gobernaba en 12 Comunidades Autónomas y el PP tan sólo en 3 pero en 1991 el primero sólo mantenía lo y el segundo había llegado a 5. La consulta electoral de junio de 1993 fue precedida por informaciones, nacidas de encuestas previas, que daban prácticamente por segura la derrota de los socialistas

      De esta época medité, como metáfora de la “X” de los GAL y otras perversiones políticas a 2009. Asimismo, en 2017 escribí un artículo titulado “De jueces, togas y magistrados, la falta de crédito del poder judicial”, donde ponía de relieve la deficiente instrucción por el Juez Garzón del caso GÜRTEL y del Juez Torres en el caso Guateque. Ambas han afectado al PP, y con toda la razón, el hijo de otro implicado y desacreditado antiguo personaje del PSOE me recriminó el que a su padre nadie le ha reivindicado, después de sufrir cárcel, ser amnistiado, y declarando más tarde el Tribunal que su juicio no había sido imparcial puesto que se había violado la “presunción de inocencia”. Todo por cubrir y callar a la “X” de los Gal, como también la llamó el Juez Garzón.

     Los hechos gravísimos, terrorismo de estado contra ETA, de 1983 a 1987, descubierto y denunciado sobre todo por el periódico El Mundo, y en particular por Pepe Rei. En el fondo esa fue la causa de la pérdida del Gobierno para el PSOE en las elecciones de 1996, tras lo que González renunció al liderazgo del partido. El propio González ha sido acusado de estar tras la misteriosa figura del señor X (cita de Wikipedia). Frente a el llamado por los socialistas “Sindicato del crimen”. Periodistas, como Pedro J. Ramírez, Federico Jiménez Losantos, Luís M.ª Ansón, Antonio Herrero y Pablo Sebastián.

      Los Gal fueron responsables de 23 asesinatos, principalmente en el País Vasco Francés, aunque también llevaron a cabo secuestros, torturas, y delitos económicos, en algunas zonas de España. Sus ataques fueron a ETA o a sus simpatizantes, pero también afectaron a gente sin relación aparente con el terrorismo.

      Comenzó todo con el secuestro y posterior asesinato de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala (oct. 83), y el secuestro de Segundo Marey, confundido con un etarra y liberado diez días después. Sospechoso, Pedro Sánchez, antiguo cabo de la legión francesa, que muere misteriosamente en prisión, en 1987. Mohamed Talbi y Jean Pierre Echalier, fueron condenados a 13 años de prisión por secuestro, Sánchez había muerto, según Talbi, envenenado.

     En enero de 1988 encontró indicios delictivos en el Subcomisario José Amedo, y Baltasar Garzón, se hizo cargo del caso, dictando prisión incondicional para Amedo y el Inspector Michel Domínguez, procesados en 1989 en la Audiencia Nacional, condenados el 20 de septiembre a 17 años, 4 meses y 1 día.

      Garzón reabre el caso Marey, en julio de 1993, para evitar que prescribiera, buscando si se habían desviado fondos reservados por el ministro José Barrionuevo, Felipe González declaró: “Ni hay pruebas ni las habrá”. Garzón, apoyado  por el Consejo General del Poder Judicial, persiguió como a un perro de presa distintas  pistas, encarcelando a José Luís Sancristóbal, Gobernador Civil de Vizcaya por el caso Marey, mientras la  prensa, sobre todo el diario El Mundo, sacaba reportajes y más reportajes, cuyo director, Pedro J. Ramírez,  cuando era director de Diario 16 (20 de abril de 1992), había defendido las tesis favorables al terrorismo de  Estado, según explica en su libro el General de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, ante los ya más  de 500 muertos por ETA.

     Diario 16 defendía (15 de abril de 1981), la lucha contra ETA como una campaña de desratización (sic), cuando se destituye a Pedro J. y pasa a El Mundo En los 90, es cuando cambia radicalmente de opinión, y decide denunciar al Gobierno de Felipe González.

    El 17 de febrero de 1995, decreta Garzón el ingreso en prisión de Rafael Vera (acusado de todo lo acusable: desvío de fondos, malversación, etc.), encarcela también al secretario del PSOE Vasco, Ricardo García Damborenea, y también al Jefe Superior de Bilbao, Miguel Planchuelo, quien implicó al ex ministro Barrionuevo.

    El 1 de julio de 1995, Francisco Álvarez, ex jefe del Gabinete de Operaciones Especiales, explicó al Juez Garzón, en privado, la existencia del Gal verde (Guardia Civil), azul (Policía), marrón (Cesid), y Gal francés.  García Damborenea se auto inculpó, y también a Felipe González y otros altos cargos. Felipe negó todo el 21 de junio, pero decidió no ser de nuevo candidato a la presidencia. Garzón remitió al Tribunal Supremo haber encontrado indicios delictivos en Felipe González, Narcís Serra, Barrionuevo y Txiki Benegas. Barrionuevo y Vera fueron encarcelados y el Gobierno de José M.ª Aznar les concedió el indulto parcial a ambos en 1998.

    En mayo de 2007, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos estimó, ante una demanda de Rafael Vera, que había sido vulnerado el derecho a un proceso imparcial, y que aún hoy debe seguir imperando para él la presunción de inocencia. Conocí a su hijo años después, muy amargado por lo que le había pasado a su padre.

A pesar de ello, su imagen y su vida quedaron destrozadas por las filtraciones, los ataques periodísticos y la deficiente instrucción del Juez Garzón, que violó precisamente lo que fue el tema de mi anterior artículo: “LA PRESUNCIÓN DE INOCENCIA”

Los condenados: José Barrionuevo, Rafael Vera, Ricardo García Damborenea, Francisco Álvarez, Miguel Planchuelo, José Amedo, Julián Sancristóbal, Michel Domínguez, Ángel Vaquero y Julián Elgorriaga, y el General de la Guardia Civil, Enrique Rodríguez Galindo, que sigue todavía en la cárcel.

     Bueno, ¿y qué ha pasado con la “X” ?, pues que todavía debe seguir paseándose por ahí, si es que alguna vez existió, aunque no parece que Barrionuevo fuera el final de la cadena. Alguien más alto, o más rico, o con más poder, o más listo, si existió, se escabulló, y como este artículo es una metáfora hablaré de algunos otros “X”.

       Comencemos por el caso RUMASA. Miguel Boyer, ministro flamante de Economía del Gobierno recién estrenado de Felipe González, antiguo compañero del Centro Democrático (perteneció al Partido de Francisco Fernández Ordóñez), hace unas declaraciones “off the récord”, sobre la difícil situación de Rumasa: 700 empresas, 65.000 empleados, facturando 350.000 millones de pesetas, ante las que, el 21 de febrero de 1983, José M.ª Ruiz Mateos convoca una Rueda de Prensa desmintiendo al ministro. Ante ella, el Consejo de Ministros decide, por Decreto Ley (21/11185), la expropiación, o incautación, puesto que la policía ocupa las sedes de Rumasa y de sus Bancos, el 23F.

      Después viene toda la rocambolesca historia de Ruiz Mateos, huido, entregado, encarcelado, y finalmente absuelto por la Audiencia y por el Tribunal Supremo, el 12 de Julio de 1997. El proceso sigue abierto y el Tribunal Constitucional declaró, por el voto de calidad de su presidente, Manuel García Pelayo, la constitucionalidad de la ley aplicada a Rumasa. Dicen que se murió de pena por esta decisión.

    El problema es que la mencionada expropiación nos ha costado a los españoles más de un billón de las antiguas pesetas, y todo por la catastrófica liquidación de la intervención, en que no pocos se “forraron”. El caso más escandaloso es la venta de Galerías Preciados a Gustavo y Ricardo Cisneros, por 216 millones de pesetas, que se la revendieron poco después al grupo Mountleig por 30.000 millones. ¿Hubo algún “X” que percibió parte de la desmesurada diferencia del precio de compra venta de 29.784 millones de pesetas? Y este “X” sería alguien más alto, o más rico, o con más poder, o más listo. Si existió, se escabulló, y como este artículo es una metáfora, hablaremos ahora de algunas otras “X”.

      Sigamos con el caso ANTIBIÓTICOS, vendido por Mario Conde y Juan Abelló a Mario Schimberni, en 58.200 millones de pesetas, en 1980. Esta empresa, laboratorio farmacéutico, que tenía una cartera de productos, la mayoría obsoletos, penicilinas, sobre todo, con fábrica en León y central en la calle Antonio López de Madrid, y cuyo director comercial había sido el padre de Pascual Maragall, luego senador, se vendió por una cifra gigantesca. El suicidio por investigación del fiscal de Mani Pulite Di Pietro acabó, entre otros temas, con el ex Premier del Partido Socialista Italiano, Humberto Craxi, exiliado en Hammamet (Túnez), Schimberni es desplazado por Raúl Gardini, que compró a Mario Conde su participación, Raúl Gardini acaba suicidándose en la cárcel, y también Gabriele Cagliari, ex presidente del ENI, ambos implicados, y el presidente Giuseppe Garofano, miembro del Opus Dei, apodado el Cardenal, en la cárcel.

    Mario Schimberni había firmado el 31 de diciembre de 1988 la venta con Mario Conde, que regresó a Palma de Mallorca donde le esperaban Arturo Romaní y Fernando Garro, Schimberni, escapó de su país cuando en 1993 fue acusado de haber desviado 300 millones de dólares a cuentas secretas en Curaçao. Se salvó porque el delito entró en prescripción. Murió el 18 de mayo de 2001.

     Schimberni se entrevista con Felipe González, y el Consejo de Ministros Español da luz verde a la venta, puesto que Bettino Craxi (secretario del Partido Socialista Italiano y Primer Ministro de Italia) le había pedido a González que no la obstaculizara. En esas fechas, un periodista de la revista italiana Época me preguntó que qué opinaba del asunto. Bueno, le dije que, para mí, Antibióticos no valía más de 10.000 millones de pesetas.  Otros Míster “X”. Todos los italianos suicidados o en la cárcel. ¿Hubo alguna “X” española? Y esta “X” sería alguien más alto, más rico, o con más poder, o más listo, y este artículo sigue siendo una metáfora, aunque Mario Conde curiosamente no ha soltado prenda y se ha tragado la cárcel, cuando disponía de información “sensible”. Pregúntenle, ¿por qué se tuvieron que marchar de Merck Sharp & Dohme, el vicepresidente y el director General que le compraron una parte de laboratorios Abelló, sin vacunas contra la alergia, y sin el establecimiento de Julián Camarillo? Se dice que por 1.700 millones de pesetas. Muchas, Muchas “X”, y que conste que no he leído ninguno de los libros de Jesús Cacho.

     Otras “X”, y esta de Telecomunicaciones, en metáfora. En un país andino, en Perú, una empresa española pagó 180.000 millones de pesetas en una subasta, por el 25% de la compañía nacional, que era exactamente 22′5 veces lo que ofrecían dos empresas USA competidoras en el concurso. Esto fue denunciado en una carta por un Senador de la mencionada república andina que se publicó en ABC, y además yo tuve información sobre el tema, pues entonces presidía una multinacional del sector, Tecnosistemi, más tarde, Intelsis, con lo que me llegaba información directa. Hubo alguna “X”, o dos “X”, una de allí y otra de aquí, que se llevaron “cruda” la diferencia, bien es verdad que la compañía sudamericana luego recompró un 5% del 25% al mismo precio que había vendido, aunque esto olía absolutamente a “tapadera”.

     Estas, o estas “X” se están paseando por ahí. Que yo sepa, no están ni imputadas, ni perseguidas por Juez alguno, y conozco algún caso más, pero estas sólo de oídas. ¿Será este artículo una metáfora? Nadie puede decir que le he acusado, ni directa ni indirectamente, pero estoy horrorizado de vivir en un país con semejante nivel de corrupción y esto que sólo hablamos de grandes operaciones y no de todo lo que proviene del mundo del Ladrillo y de la recalificación de los terrenos, ¿que la ha expandido como si fuera gas mefítico;  parodiando el chiste de Máximo en ABC: “según mis cálculos, los políticos corruptos somos el 3%, pero contaminamos al 97 por cien.

      Han pasado los años, pero de esos dineros nunca más se supo, algunos están en las manos de quienes los robaron, pero como no se puede demostrar, no se puede decir más que por lo bajini, que hay quien tiene propiedades en Venezuela y en Túnez. Yo ya soy bastante mayor para ponerlo en las memorias de mi protagonista y por eso no me callo.

La evolución socialista 1983-1993. Los casos Rumasa. Antibióticos, etc. El Gal
Comentarios