sábado 4/12/21

Clubs liberales 1812 desde Cádiz (La Pepa) al CDS (1982-1996)

Para los liberales la Constitución de 1812, que nos hizo ciudadanos y no siervos, sigue siendo nuestro icono “La Pepa”, porque se proclamó el día de San José de 1812, con ella son ocho las que hemos desarrollado en distintas etapas de los siglos XIX y XX: Constitución de 1812, Constitución de 1869, Estatuto Real de 1834, Constitución de 1876, Constitución de 1837, Constitución de 1931, Constitución de 1845 y la actual Constitución de 1978. Los principales lideres liberales que han organizado las distintas conmemoraciones de “La Pepa”, han sido desde 1982. Enrique García Agullo, Carlos Roca. Aurelio García de Sola. Rafael O’Donnell, Bernardo y Margarita Rabassa. 

       El Golpe de Estado del Frente Popular de 1936, pretendió derogar la Constitución de 1931 diciendo “por encima del Parlamento no puede haber nada que desconozca ni suprima ni cercene su soberanía”. De hecho, este fue, con la Ley de Defensa de la Republica lo que provocó el Golpe nacionalista del General Franco. La Constitución duró hasta 1939.

      En el Año 1982 (170 Aniversario de la Constitución de 1812), el club liberal de Cádiz, en el que yo participaba, dio los Premios Libertad: a D. Antonio Garrigues Walker y Premio 1812: D. Luis Benítez Carrasco, organización de la que se hizo cargo mi hija Margarita desde entonces hasta 2017.  Después, en el Año 1983 (171 Aniversario) Premio Libertad: D. Pedro J. Ramírez y Premio 1812: D. Manuel Jiménez y en 1984 Premio Libertad: D. Justino de Azcárate y Premio 1812: D. Aurelio García de Sola. En 1985 Año 1985 (173 Aniversario) Premio Libertad: D. Joaquín Satrustegui, Premio 1812: Dña. Marili Cárdenas. A ella acudimos desde Gibraltar donde nos reunimos y como consecuencia

       La cosoberanía de Gibraltar fue una idea liberal española de 1982.  El Ministro Moratinos en 2009  visitó Gibraltar proponiendo la cosoberanía, provocando el escándalo de la“derechona”, que ha consideró que la visita significaba un retroceso en la recuperación del Peñón de Gibraltar, como parte integrante de la Soberanía española y de nuestro territorio, y a continuación dimes y diretes de todos los comentaristas, por la reunión entre el Ministro británico, David Miliband, el Ministro principal de Gibraltar, Peter Caruana, y el propio Moratinos, que a pesar de afirmar que la soberanía sobre el Peñón era irrenunciable, ha sido objeto de controversias, por sus fotos desde las terrazas que dominan la Roca, y su visita de cooperación, que pudiera dar “status” de independencia a la colonia británica.  La verdad es que, desde su cesión a Gran Bretaña, debido a su conquista en el Siglo XVIII, el 4 de agosto de 1704, en la Guerra de Sucesión, y reconocida la soberanía británica en el Tratado de Utrecht, en 1713, que puso fin a la guerra, pero con la cláusula de que si el territorio dejaba de ser inglés éste revertería a España.

     España intentó por la fuerza, recuperar Gibraltar después del Tratado, en 1727, y lo reintentó en 1779 y 1783, intentos todos infructuosos. En 1830 recibió el estatus de colonia británica y en el S. XX se han sucedido, en la época de Franco, diversos intentos, hasta llegar al cierre de la verja. La ONU, en sus resoluciones 2231 de 1966 y 2353 de 1967 instaba a ponerse de acuerdo con España y Gran Bretaña para la descolonización. El Reino Unido hizo un referéndum en 1967 y en 1969, dando el estatus de territorio británico de ultramar. La verja se cerró y permaneció así hasta 1982, con Felipe González, que se abrió al tráfico peatonal. En el año de la adhesión a la Comunidad Europea comenzó un proceso de diálogo, en 1985, que llevó a que en 2001 se anunciara un acuerdo preliminar, que no se llegó a firmar, pues los gibraltareños lo rechazaron en referéndum, en 2002. Se constituyó entonces el Foro Tripartito de Trabajo sobre Gibraltar, que es el que ha llevado a la visita de Moratinos, el 21 de julio pasado.

        Bueno, pues la verdad es que los liberales españoles, representados por el Partido Reformista Democrático y los ingleses del Partido Liberal Inglés, los primeros presididos por Antonio Garrigues Walker y los segundos por Lord Mc Nair, nos reunimos el 18 de marzo de 1985 en la Roca y propusimos “UN RÉGIMEN DE SOBERANÍA CONJUNTA”, y con ello podemos considerarnos los primeros en ofrecer una solución razonable a un problema histórico. Personalmente, yo formaba parte de la Delegación del Partido Reformista Democrático, como Secretario Federal, y antes habíamos tratado el tema en Madrid, planteando el absurdo de querer demostrar la existencia de un Gibraltar Español, no diferenciado de su entorno, cuando la verdad es que los “llanitos”, con su español “ceceo” y los guardias vestidos de “Bobby británico”, sus costumbres, sus casas y su peculiar arquitectura, constituyen un original “ENCLAVE” que valdría la pena conservar tal cual. Otra cosa era el tema fiscal, y la autonomía del territorio, que podrían ser objeto de un tratado.

      La única idea es que las banderas británica y española, ondearan en lo alto del Peñón, y que además este sería un punto atractivo social y turístico para la prosperidad de la región. La noticia del enviado especial de La Vanguardia, Alberto Miguez, rezaba así: “ El Partido Liberal Británico y el Partido Reformista Democrático propusieron ayer en Gibraltar una soberanía conjunta hispano-británica para la colonia, como “un primer paso” para avanzar hacia fórmulas más equitativas de soberanía, en relación con el contencioso sobre la descolonización del Peñón. Más de cincuenta personalidades españolas y británicas se reunieron el pasado viernes y sábado en Algeciras, y posteriormente en Gibraltar, en el seno de un coloquio sobre el Peñón. La iniciativa de este coloquio fue del Partido Liberal inglés, que envió a un grupo importante de representantes, entre ellos a Lord Mc Nair, de la Cámara de los Lores, Peter Gold (especialista en asuntos españoles) y Lawrence Fulihick, miembro de la Comisión para Asuntos de la Comunidad Económica Europea del Partido Liberal.   La delegación española estaba presidida por Antonio Garrigues Walker, presidente del Partido Reformista Democrático, y por Joaquín Satrustegui, presidente de la Comisión de Política Exterior del mismo partido.

         El coloquio sobre Gibraltar se desarrolló en Algeciras y en el Peñón. Al final, los participantes hicieron pública una declaración en la que, entre otras cosas, puede leerse: “Tras largas discusiones, hemos llegado a la conclusión de que un diálogo mantenido sobre estas cuestiones facilitará el establecimiento de lazos más estrechos y pluralistas finalmente, como primer paso para una soberanía conjunta hispano-británica sobre el territorio en el que ambos, Gran Bretaña y España, garanticen el autogobierno interior y la autonomía de Gibraltar, así como todos los derechos que actualmente disfruta la población y la nacionalidad británica”. Los liberales británicos y españoles fueron recibidos en Gibraltar por el Ministro Principal, Sir Joshua Hassan, que se mostró más bien cauto con las conclusiones emanadas del coloquio. “Hay que ser muy prudente en estos asuntos- les dijo Hassan a las dos delegaciones, porque las heridas están todavía sin cicatrizar”.

       Hassan dijo que estaba muy preocupado por la suerte económica de la Línea de la Concepción, localidad fronteriza con Gibraltar, que atraviesa una mala racha económica tras la apertura total de la verja fronteriza. Dijo también Hassan, que hasta ahora había sido imposible ofrecer empleo a los españoles del “Campo de Gibraltar”, porque en dicha región había nada menos que 70.000 parados y las vacantes en el Peñón eran insignificantes. “Si la economía de Gibraltar mejora, tras la apertura total de la frontera- dijo Hassan, tal vez podamos ofrecer en noviembre a los parados del campo algunos empleos”. Antonio Garrigues Walker se trasladó a Gibraltar para entrevistarse con Sir Joshua Hassan. El primer ministro de Gibraltar hizo estas declaraciones, una vez que sus adjuntos, hubieran pedido a los periodistas españoles que acompañaban a la delegación del Partido Reformista, que abandonaran el lugar.   En la Roca todavía resonaban las declaraciones a la emisora de TV local del ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, hechas recientemente, en las que se decía que “incluso si se ofreciera a España la posibilidad de recuperar la soberanía sobre Gibraltar en contra de la voluntad de sus habitantes, rechazaríamos esta eventualidad”. Hassan dijo a sus visitantes españoles que “las declaraciones del señor Morán y sus colaboradores son ahora muy favorables”.

         En la Roca se respira un ambiente de euforia, tras la apertura total de la frontera. Las ventas se han multiplicado por diez y para hoy, día de San José, se espera que visiten la colonia para hacer compras más de 50.000 españoles. Efectivamente, el 18 de marzo, después de nuestra visita al despacho de Joshua Hassan, recibidos por unos ujieres con uniformes llenos de lamparones de grasa, y un recibidor cotroso, con moscas aplastadas en las paredes.  La verdad, el despacho era un “cuchitril” con una enorme mesa falso “Carlos V” española, con otra mesa adosada alrededor de la que nos apretujamos los liberales españoles y británicos, recibidos, eso sí, con buenas palabras.

      Celebramos después una comida en el Hotel Alfonso XIII de Algeciras, donde “nos envenenaron” literalmente, pues la mayor parte de la delegación cayó enferma, debido a unos solomillos, probablemente podridos, pues algunos que ni los catamos y procuramos avisar al resto, nos libramos de fiebres altas e incluso de hospitalización. Lord Mc Nair y su esposa fueron especialmente afectados, máximo teniendo en cuenta que nos desplazábamos esa tarde en autobús a Cádiz para celebrar la “Pepa” 1985, en que el Club 1812 (Club Liberal de Cádiz, creado en 1982) daba los Premios 1812 a Marili Cárdenas y el Premio Libertad a Joaquín Satrustegui como hemos dicho antes. 

       Toda una aventura, merecido premio a nuestra osadía, pues se nos prohibió el acceso al Monumento a la Constitución en la Plaza de España y tuvimos que realizar el “paseo cívico” tradicional de los liberales en recuerdo de 1812, hasta la “Caleta”, en cuyas aguas y después de algún trompicón que otro, echamos las flores al mar en 2009, en recuerdo de la malograda Constitución, lo que hemos seguido haciendo hasta hoy con los premios de ese año, a Carlos Rodríguez Braun, Ignacio Camuñas, Pepe Oneto y Cristóbal Montoro, en tanto yo fui personalmente distinguido con el 1812 en 2008, junto con Fernando Sánchez Dragó y Pedro Schwartz. En el año 2011, como se acercaba ya el doscientos aniversario, las cosas ya habían cambiado, pues más de 3.000 personas llenaban la Plaza de España, regimientos disfrazados de época, banda de infantería de Marina, izado de la bandera y todas las autoridades presente, con Teófila Martínez, la alcaldesa, al frente,  y Gaspar Zarrias( hoy imputado en el caso de los ERES), un tanto desarbolado, en tanto brillaban, por su capacidad de oratoria, las palabras de Enrique García Agulló, presidente del Club 1812, nuestro último reducto liberal, en la presidencia de los actos, de los que intenta apoderarse el aparato del Estado, aunque 27 años de peregrinación liberal a Cádiz, el día de la Pepa, bien merecen este reconocimiento.

         Desde 1982, los nombres de Antonio Garrigues, Luis Benítez Carrasco, Pedro J. Ramírez y Manuel Jiménez (1983), Aurelio García de Sola y Justino Azcárate (1984), Marili Cárdenas y Joaquín Satrustegui (1985), Juan Martínez Nieto (1987), Antonio Burgos y Ramón Pi (1988), Rafael O’Donnell (1990), Enrique García Agulló y Gregorio Ordóñez (1995), Carlos Roca Suárez y Federico Jiménez Losantos (1997), Carlos Dávila y Pedro Pérez (1998), José M.ª García León (1999), Jon Juaristi (2000), José Chamizo y Fernando Sabater (2004), Eduardo Zaplana y “El Sitio” de Bilbao (2005), Esperanza Aguirre y Gil de Biedma y Ciutadans de Catalunya (2006), Rodrigo Rato y Antonio Fontán (2007), constituyen una larga lista de liberales con muchas aventuras y mucha historia, pero nadie nos podrá negar hoy el derecho a recordar que la idea de la cosoberanía del Peñón de Gibraltar, tan unida al concepto de la libertad individual y de la singularidad de los pueblos y su diversidad, no sean un patrimonio sólo de los liberales, la verdad es que no lo pretendemos, pero para eso están las hemerotecas que lo demuestran.

     1985 fue el inicio del camino para una, esperemos, futura solución estable para el Estatuto de los Gibraltareños en cosoberanía hispano-británica. 

     El Club Liberal 1812 de Cádiz concedió en su edición del año 2008(195 aniversario), el Premio Libertad al periodista y escritor Fernando Sánchez Dragó, el Premio 1812 al político y sociólogo Bernardo Rabassa Asenjo, y el Premio Friedrich August Von Hayek al catedrático y columnista Pedro Schwartz. Los encargados de entregar los galardones fueron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que se lo dio a Pedro Schwartz, el parlamentario europeo y ex ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que se lo entregó a Bernardo Rabassa y el presidente del Club Liberal 1812 de Cádiz, Enrique García-Agulló, que se lo ofreció a Fernando Sánchez Dragó.

      El acto de entrega de los premios de la edición 2008, fue el 4 de abril a las 21.00 horas en el Parador Nacional Hotel Atlántico de Cádiz. Ese mismo día, a las 19.30 horas y también en el Hotel Atlántico, tuvo lugar una mesa redonda sobre el "Presente y futuro del liberalismo político en España". En ella participaron, entre otros, los periodistas Hermann Tersch y Miguel Ángel Belloso, así como los catedráticos Carlos Rodríguez Braun y Francisco Cabrillo.

        Esta Constitución está basada en el ideal de la nación española y contribuyó a propagar las ideas liberales y la libertad frente al absolutismo, gracias al trabajo de los diputados de Las Cortes, reunidos primero en San Fernando y posteriormente en la ciudad de Cádiz. Desde el 2008 se continuó Año 2009 (197 Aniversario) Premio Libertad: D. Ignacio Camuñas, Premio 1812: D. Carlos Rodríguez Braun. Año 2010 (198 Aniversario) Premio Libertad: Dña. Soledad Becerril, Premio 1812: D. Mario Vargas Llosa. Año 2011 (199 Aniversario). Premio Libertad: D. José Pedro Pérez Llorca. Premio 1812: Grupo Drago (Grupo de oposición en la transición democrática), Año 2012 (200 Aniversario) Premio Libertad: A la generación liberal de la transición. Premio 1812: Miembros del Club Liberal 1812 de Cádiz. En 2013, 2014, y 2015 se declararon desiertos. Año 2016 (204 Aniversario y 35 Aniversario del Club) Premio Libertad: D. Carlos Roca (a título póstumo). Premio 1812: D. Javier Vidal, presidente del Club Liberal “Clarín. 2017 premio Libertad a Antonio Garrigues Walker

      Los Liberales, en el ínterin desde 1986, en que fracaso el Partido Reformista, nos trasladamos además de los clubs, al CDS que había sido fundado el 29 de julio de 1982 por el expresidente del gobierno Adolfo Suárez y un grupo de disidentes de su anterior partido, la Unión de Centro Democrático (UCD). En el primer congreso, celebrado el 2 y 3 de octubre de 1982, se eligió a Suárez como presidente y a los ex-ministros Agustín Rodríguez Sahagún, Rafael Calvo Ortega y Manuel Jiménez de Parga como miembros del Comité Nacional, junto a otros ex militantes de la UCD como José Ramón Caso, y en el que también figuraron Jesús María de Viana, Joaquín Abril Martorell, Fernando Castedo, Gerardo Harguindey, José Antonio Escudero López, Francisco Javier Moldes Fontán, Abel Cádiz y José Luis González Quirós.

          El CDS, se presentó a las elecciones de 1982, obteniendo más de seiscientos mil votos y solo dos diputados: el propio Suárez por Madrid y Rodríguez Sahagún por Ávila. En diciembre José Ramón Caso fue designado secretario general del CDS. Otro nombramiento destacado fue el de Carlos Revilla (exdirigente del PSOE) como presidente del CDS en Madrid. El CDS pretendía captar la mayoría del voto anterior de la aún existente UCD, pero se vio superado ampliamente por el PSOE y Alianza Popular. Adolfo Suárez, junto con el también diputado del CDS, Francisco Javier Moldes Fontán, celebrando el éxito del partido en las elecciones de 1986. En las que obtuvo un gran éxito electoral, consiguiendo más de 1 800 000 votos y 19 escaños (que luego subirían a 23 al integrarse varios políticos procedentes de otros partidos como José Ramón Lasuén (socialdemócrata del PSD y la FSD, exdiputado con UCD y AP), Pilar Salarrullana (del PDP) o Ramón Tamames (del PCE), lo que le convirtió en la tercera fuerza política de España y el partido más votado en Ávila, donde también obtuvo 3 de los 106 senadores. Ese año se fundaron las Juventudes del partido. En el II Congreso del CDS de noviembre de 1986, Jesús Viana fue elegido nuevo secretario general, pero su repentino fallecimiento a los pocos meses llevó al retorno de Caso. Es en estas fechas que distinguidos liberales, se inscribieron en el partido, yo lo hice con ellos.

      En las elecciones municipales, autonómicas y europeas de 1987, el CDS alcanzó en conjunto el máximo apoyo de su historia, con un total de 1 902 293 votos, un 9,76 %, obteniendo la presidencia del Gobierno de Canarias, representación en 13 parlamentos autonómicos (casi 200 diputados provinciales y autonómicos), casi 6000 concejales y 684 alcaldes (entre ellos los de Ávila y Segovia), mientras su techo electoral se registró en las europeas, con 1 976 093 votos, el 10,26 %, consiguiendo 7 eurodiputados. Tras esos comicios se negó a pactar con AP, permitiendo al PSOE gobernar en minoría en la mayoría de los municipios y comunidades.

      En enero de 1988 ingresó en la Internacional Liberal, posición que les cedió Antonio Garrigues Walker, la cual cambió a petición del propio CDS su denominación por la de Internacional Liberal y Progresista, siendo elegido presidente de la misma Adolfo Suárez. Ese mismo año Carlos Revilla fue sustituido en la presidencia del CDS en Madrid por Gerardo Harguindey, de ideología más conservadora. Precisamente a partir de 1989 el CDS dio un giro en su política de equidistancia entre el PSOE y el PP, al pactar con este últimos para desalojar a los primeros del Ayuntamiento de Madrid, haciéndose Rodríguez Sahagún con la alcaldía de la capital. Resulta singular que un antiguo Secretario General del Movimiento con Franco, Adolfo Suarez fuera presidente de la Internacional Liberal, cosas de la política.

      Este giro a la derecha, que contó con una amplia crítica interna, tampoco fue bien acogido por los electores, comenzando así el declive electoral del CDS, que en las elecciones de 1989 perdió 5 diputados, pasando de 19 a 14. ​ En el Senado el CDS obtuvo solo un senador, por Ávila, y en las europeas del mismo año pasó de 7 a 5 eurodiputados. La pérdida de votos y cargos públicos hizo aflorar las tensiones internas entre sus distintos sectores ideológicos, lo que se reflejó en el III Congreso del partido (Torremolinos, 10-11 de febrero de 1990). La misma noche del fracaso en las elecciones municipales y autonómicas de 1991 (con José Ramón Lasuén como presidente del CDS en Madrid), a pesar de mantener aún 731.331 votos, Adolfo Suárez dimitió como presidente del CDS.

      En un congreso extraordinario celebrado ese mismo año (Cantoblanco, Madrid, 28-30 de septiembre), habiendo renunciado José Ramón Caso, en ese momento presidente en funciones del partido, a su idea inicial de postularse,​ se presentaron dos candidatos a la presidencia: Raúl Morodo (del sector socialdemócrata, apoyado por Suárez) y Rafael Calvo Ortega (del sector conservador), y tres candidatos a la secretaría general: Rosa Posada (apoyada por Morodo y Suárez), Rafael Arias-Salgado (apoyado por Calvo Ortega) y Fernández Teixido (de la Plataforma Renovadora, sector más crítico y abiertamente enfrentado a Suárez y Caso). El resultado fue la victoria de Calvo Ortega en la presidencia y de Fernández Teixido en la secretaría general. ​ El enfrentamiento entre José Ramón Caso y Teixido dividió cada vez más el partido. En 1992 Fernández Teixido dimitió como secretario general, siendo reemplazado por José Luis Gómez Calcerrada (afín a Caso), ratificado en el V Congreso (1992). En las elecciones generales de 1993, con Calvo Ortega como candidato a la presidencia, el CDS solo obtuvo 414 740 votos y perdió todos sus diputados y senadores.

       Se aceleró así un proceso de marcha de políticos significativos hacia otras formaciones: Rafael Arias-Salgado, Íñigo Cavero, Rosa Posada, Fernando López-Amor, entre muchos otros, se fueron al PP, Fernando Castedo se pasó al PSOE, Fernández Teixido a CiU y Rafael Martínez-Campillo abandonó la política para dedicarse a su profesión de abogado. En Canarias, más del 95% de miembros de CDS formó un nuevo partido político llamado Centro Canario. Posteriormente, este partido formó, junto con algunos miembros procedentes del PP, el Centro Canario Independiente, que se unió más tarde a partidos políticos de corte nacionalista para formar una candidatura llamada Coalición Canaria. En la provincia de Salamanca, en 1992 se produjo una fuga de militantes hacia la nueva formación política Unidad Regionalista de Castilla y León.

      En el VI Congreso del CDS, se debatió la disolución defendida por su secretario general, Gómez Calcerrada. Pero el partido optó por seguir existiendo (tesis defendida por Calvo Ortega casi en solitario), aunque con un papel casi residual. Calvo Ortega siguió de presidente y Ferrán García, hasta entonces vicepresidente de la Internacional Liberal, fue nombrado secretario general, conmigo de presidente de la asociada, Unión Social Liberal por lo que en 1995 se creó la coalición Unión Centrista, formada por CDS y nosotros. En 1996 los liberales después de una moción de censura  a Ferran García, que ganamos, pero preferimos retirarnos de la coalición. El coordinador general de UC fue Ferrán García. Teresa Gómez Limón fue nombrada presidenta de UC en Madrid. En 1998, Rafael Calvo Ortega y Ferrán García se retiraron simultáneamente del partido. La coalición pasó a denominarse UC-CDS, a cuyo frente quedó Teresa Gómez Limón. José Moreira quedó como presidente de un refundado y minúsculo CDS (como único partido de la coalición) y José Luis Roales como portavoz. M.ª Teresa Gómez Limón, lo integró en el Partido Popular a cambio de ser diputada por Madrid

       ¡En 1999, la Ejecutiva de los restos del CDS aprobó la elección de Mario Conde como candidato de UC-CDS! (con el apoyo del 81% de los compromisarios asistentes a la Asamblea Nacional de este partido, 58 voto tuvo a favor, 12 en contra y uno en blanco). En 2000 Mario Conde realizó una incursión política, al presentarse a las elecciones generales del 2000 bajo las siglas del Centro Democrático Social-Unión Centrista (¡UC-CDS!) consiguiendo 23.576 votos (0 Diputados, 0 Senadores), tras lo cual la Centro Democrático Social-Unión Centrista paso a ser considerado como un partido desaparecido, residual al tener nula representación en casi todas las instituciones. En el fondo una vergüenza por presentar a un delincuente.

Clubs liberales 1812 desde Cádiz (La Pepa) al CDS (1982-1996)
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