miércoles 20/1/21

La crisis del ocio nocturno

Es evidente la crisis que están sufriendo y van a sufrir diferentes sectores debido a La COVID-19. Uno de esos sectores que está sufriendo con mayor dureza esa crisis, es el ocio nocturno. También hay que decir que antes de esta pandemia ya era un sector herido por diferentes motivos: crisis anteriores y cambio de hábitos que hacían que las noches ya no fueran como en épocas anteriores.

En más menos una década, desde la crisis financiera, han echado el cierre el 64% de las discotecas. Los bares de copas se han reducido desde 20.000 a 16.000 según la Federación de Asociaciones del Ocio Nocturno. Esto también ha tenido lugar de una forma asimétrica. Se puede decir que también hay una España vacía del ocio. Los supervivientes en su mayoría están en las grandes zonas urbanas.

La crisis del 2008 redujo la capacidad de consumo de los jóvenes y tuvo lugar un cambio de prioridades. La gente joven dejó de salir a las discotecas y la alternativa fue el botellón. También ha tenido lugar una digitalización que ha hecho que la diversión tenga lugar en estos momentos en un porcentaje más alto que en otras épocas mediante la tecnología.

Además de todo esto el ocio que se basa en la noche, se ha eclipsado de forma muy clara. En 1999 había un 64% de jóvenes que salían casi todos los fines de semana, ese porcentaje se ha reducido al 21%. Un 23% de los jóvenes no sale nunca o casi nunca. Por tanto, es verdad que el ocio nocturno está viviendo una muy mala época con esta pandemia, pero no ha comenzado esto con motivo de la COVID-19, es una cosa que se viene arrastrando en el tiempo por un cambio claro de hábitos de la gente joven. Dicho lo cual, los números son preocupantes.

 

El sector del ocio nocturno estima una caída de las ventas desde marzo a diciembre de este año del 84,52%, lo que supone 12.600 millones de euros de pérdidas, según los datos del tercer 'Estudio de Impacto Económico de la Crisis del Coronavirus en el Ocio Nocturno', elaborado por España de Noche.

En concreto, el informe muestra que el 88,7% de los establecimientos permanecen cerrados, es decir, solo una de cada tipo de sala de ocio nocturno (conciertos, discotecas, bares musicales y tablaos) han podido abrir, de nuevo, sus puertas a pesar de las medidas adoptadas por algunas comunidades autónomas para reactivar la actividad de los locales de ocio.

Del informe, se desprende que el índice de confianza y resistencia se está desplomando tras el paso de los meses, ya que el 97,5% de las empresas consideran que la situación es mala o muy mala y el 69,29% cree que no será capaz de llegar a final de año.

Por regiones, Castilla y León, con un 100%, Madrid, con un 80,7%, y Canarias, con un 80,3%, son las más pesimistas de España.

El informe también recoge datos sobre los gastos fijos mensuales a los que las empresas del sector tienen que hacer frente, a pesar de mantener cerrados sus establecimientos.

Estamos en una situación preocupante en lo que se refiere a la pandemia. Los números siguen subiendo y es cierto que hay que tomar medidas. Esas medidas supondrán que sectores como el ocio nocturno, lo tengan complicado. Pero en mi opinión además de medidas restrictivas para hacer que el virus no se propague, son necesarias también algún tipo de ayudas para sectores como el ocio nocturno. En mi opinión no es suficiente la ampliación de los ERTE, habría que ampliar los plazos de pago de impuestos y retrasar el calendario de devolución de los créditos de las líneas ICO. Hay que poner encima de la mesa un plan de reactivación de la economía española, con medidas claras y no con vaivenes que dificulten la vida a este sector u otros. Hace falta un protocolo económico bien definido para afrontar esta crítica situación. Hay que tomar medidas para facilitar que los empresarios de este sector puedan por ejemplo ampliar sus negocios con terrazas al aire libre. El gobierno debiera ponerse manos a la obra ya. Un gobierno no puede hacer al hombre rico, pero sí puede empobrecerlo. No tomar medidas para al menos facilitar que el sector con todas las dificultades que ya venía arrastrando más las propias de la situación actual, pueda subsistir, sería empobrecer la ya muy maltrecha economía nacional.

 

 

Álvaro Lodares

 

Comentarios