viernes 14/5/21

Una campaña vomitiva

elecciones madrid

Los madrileños estamos asistiendo a lo que es una campaña electoral vomitiva. Si en otras ocasiones fue la extrema izquierda la que emponzoñó el ambiente con su comportamiento, en esta ocasión está siendo la ultraderecha. En la campaña madrileña estamos viendo una guerra civil fría en la que algunos compiten para ver quien cabrea más al personal.

 

En ese aspecto la forma de actuar de la ultraderecha les está saliendo desgraciadamente bien por el momento. Bien para ellos quiero decir, es trágico para el resto de los ciudadanos. Ya lo hicieron en Cataluña. Allí, nadie hablaba de VOX ¿Qué hicieron? Se fueron a VIC, donde sabían lo que iba a ocurrir, armaron lío y consiguieron que se hablara de ellos en todos los sitios y tuvieron un buen resultado electoral.

 

En Madrid, ya había encuestas que decían que VOX estaba rozando no entrar en la Asamblea de Madrid ¿Qué han hecho en esta ocasión? Volver a armar lío. Además, lo han hecho con un discurso batasuno. Que se mandan balas y cuchillos a ministros, directora de Guardia Civil y otros candidatos en las elecciones madrileñas: pues se utiliza ese latiguillo tan batasuno de “Condenamos todas las violencias vengan de donde vengan”. Eso decía la batasuna de los 80 y Bildu cuando se les pedía condenar una violencia concreta: la de ETA. Ahora es VOX el que utiliza ese mismo discurso, calcado.

 

Aquí no valen las equidistancias. Mis ideas políticas no tienen absolutamente nada que ver con las de Pablo Iglesias, pero entre Iglesias y quien le manda balas, yo estaré con Iglesias. Entre Fernando Grande-Marlaska (que recordemos que sabe muy bien lo que es estar amenazado por los malos a lo largo de toda su trayectoria) y el que le manda balas, yo siempre estaré con Grande-Marlaska y entre la Ministra Reyes Maroto y quien le manda un cuchillo ensangrentado, yo siempre estaré con la Ministra.

 

Aquí da igual que ideas políticas tenga cada cual. Igual que en los tiempos afortunadamente pasados en los cuales ETA mataba, no valían equidistancias (o se estaba con los asesinados o con los asesinos), aquí se está o con los que mandan balas y cuchillos y quienes lo justifican o incluso hablan de montajes, o se está con los amenazados por ello. Yo no tengo duda alguna.

 

Lo que me parece peor de todo esto, es que los que se autodefinen como “Liberales”, “Centrados” o de “Centro-derecha” tengan dudas en este aspecto. Estamos como digo asistiendo a una campaña electoral que ojalá acabara ya. Socialismo o libertad, comunismo o libertad. Como si fuera solo una candidata la que representara la libertad o la misma estuviera en peligro si esa candidata no gobierna. Tengo una exclusiva: Madrid ya era libre antes del nacimiento político de Isabel Díaz Ayuso y lo seguirá siendo, aunque ella no gobernara a partir del día 4 de mayo.

 

No se puede poner ni un solo pero a la hora de condenar la violencia y el terrorismo. Mandar balas y cuchillos a quien no piensa como tú, es eso: un acto terrorista. Y quienes lo justifican, ponen peros o se ríen de ello, ya saben el lugar político que les corresponde: al lado de los batasunos.

 

¡Que acabe ya esta campaña! ¡Votemos ya! Y a poder ser, votemos con la cabeza, no con el bajo vientre. Y a los políticos: tengan ustedes la sensatez suficiente para no avivar los ánimos y no ir de la manita de los radicales. Un buen primer paso podría ser no llamar “partido constitucionalista” a quien no lo es.

 

Álvaro Lodares (Economista).

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