martes 22.10.2019
turismo sanitario

La última moda del turismo sanitario: los injertos de pelo

El someterse a un implante capilar comienza a ser algo relativamente habitual pero, hasta ahora, puede ser innacesible para gran parte de la población debido a su precio. Sin embargo, en la actualidad, allí donde hay un nicho de mercado, siempre aparece una opción "low cost" 

La última moda del turismo sanitario: los injertos de pelo.
La última moda del turismo sanitario: los injertos de pelo.

En la sociedad actual, debido al ritmo frenético que muchas veces nos vemos obligados a llevar, cada vez más gente sufre problemas de estrés o ansiedad. Una de las consecuencias colaterales de esta situación puede ser la caída del cabello, tanto en hombres como en mujeres. Debido a esto, cada vez más gente se interés por el injerto de pelo.

El someterse a un implante capilar comienza a ser algo relativamente habitual pero, hasta ahora, puede ser innacesible para gran parte de la población debido a su precio. Sin embargo, en la actualidad, allí donde hay un nicho de mercado, siempre aparece una opción "low cost". Una de las opciones cada vez más populares es viajar a Turquía, concretamente a Estambul, donde existe la opción de llevar a cabo un implante mucho más barato. 

¿En qué consiste un injerto de pelo?

Los injertos de pelo consisten en una intervención mediante la cual se extraen folículos de pelo de una persona, de la llamada "zona donante", y se injertan en las zonas afectadas por la alopecia. Aunque los principales usuarios de este tratamiento generalmente son hombres, también se está popularizando en las mujeres en los últimos años.

Esta técnica no se usa sólo para recuperar el pelo en la zona de la cabeza, si no que también puede ayudar a reconstruir cejas, pestañas, o vello de cualquier otra zona del cuerpo que se haya perdido por diversas causas.

En cuanto a las técnicas, podemos encontrar dos entre las más habituales:

Mediante la extracción de unidad folicular (FUE), los grupos de folículos son tomados de una zona concreta de manera individual mediante una tecnología conocida como "micromotor". Su gran ventaja es que no deja señal y no hay que llevar a cabo una suturación.

La segunda técnica se conoce como Transplante de unidad folicular (FUT) y, en este caso, el cuero cabelludo es extraído mediante un corte plano y longitudinal a ambos lados de las orejas. En este caso sí se necesitará suturar el cabello extraído, pero la cicatriz que deja es prácticamente imperceptible.  

En ambos casos la intervención es indolora ya que se lleva a cabo mediante la aplicación de anestesia local. La duración es variable y oscila entre las 5 y las 8 horas. El proceso de crecimiento del nuevo cabello normalmente comenzará a los 20 días de llevar a cabo la operación.

Normalmente, la pregunta más habitual es si el cabello implantado se volverá a caer. En teoría, si la intervención es llevada a cabo con rigor y profesionalidad, no debería ocurrir. Lo normal es que este tipo de clínicas ofrezcan al paciente una garantía de hasta 25 años de duración. 

Planificar el viaje

Estas clínicas que proliferan en otros países ofreciendo opciones más baratas para llevar a cabo estos injertos, no se limitan a ofertar la intervención a un precio más barato del que podemos observar en nuestro país. 

Por el contrario, lo que se está popularizando son los paquetes de viaje que incluyen, además del tratamiento y la estancia en un hospital, el viaje y el alojamiento en la ciudad de Estambul. Debido a la sencillez del procedimiento, hay quien aprovecha sus vacaciones para llevarlo a cabo y, de paso, conocer esta mítica capital y su gran riqueza cultural.

Como es habitual en este tipo de servicios, puedes encontrar todo tipo de ofertas, desde hoteles más o menos lujosos hasta vuelos en turista o primera clase. La duración mínima del viaje son cuatro días: Llegada, intervención, consulta médica y regreso. Siempre está la opción de alargarlo un poco más para hacer turismo.

Factores a tener en cuenta

El principal factor que lleva a la gente a decidirse por llevar a cabo este tratamiento en Turquía es, evidentemente, el precio. De media en España puede costar entre 6.000 y 10.000 euros someterse a un injerto de cabello, mientras que allí se encuentra por debajo de los 3.000.

Pero antes de lanzarse a viajar para recibir un tratamiento más barato, hay que asegurarse de que el centro al que vayas te ofrece todas las garantías, y estudiar bien las condiciones necesarias para viajar al país en cuestión. 

Es bueno recabar antes toda la información posible para no llevarse ninguna sorpresa. Sin embargo, este tipo de "turismo sanitario" es cada vez más habitual para intervenciones sencillas o estéticas.

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