TURISMO

Las rutas minoritarias comienzan a despuntar en el Camino de Santiago

En los últimos meses el número de peregrinos que llega a la ciudad de Santiago de Compostela a través de rutas como la Vía de la Plata, el Camino Primitivo o el Camino Inglés ha ido en aumento, lo que ha ayudado a revitalizar diferentes zonas rurales de Galicia

Las rutas minoritarias comienzan a despuntar en el Camino de Santiago.
Las rutas minoritarias comienzan a despuntar en el Camino de Santiago.
Las rutas minoritarias comienzan a despuntar en el Camino de Santiago

El Camino de Santiago es, desde hace ya muchos años, el mayor reclamo turístico de Galicia y principalmente de su capital, Santiago de Compostela. Para la totalidad de la población española y para una gran parte de la sociedad gallega, el Camino parece ser algo intrínseco a la Comunidad que lleva funcionando como motor económico-turístico fiable desde que el mundo es mundo, pero realmente esto no es así.

De hecho, la ruta que tiene su parte neurálgica en la comunidad gallega es realmente un motor económico desde finales del siglo pasado, concretamente desde la década de los 90 cuando dicha peregrinación se encuadró dentro del patrimonio de la humanidad de la UNESCO. Hasta este momento -muy reciente- el Camino de Santiago interesaba más a los investigadores, filólogos e historiadores como elemento troncal de la cultura y de la literatura que como elemento turístico, ya que su origen real se remonta al año 812. Fue a partir del siglo IX cuando la tradición de peregrinar a Compostela se fue extendiendo poco a poco por Europa hasta llegar al siglo XI, concretamente en el año 1139, cuando Aymeric Picaud lleva a Santiago la Guía del Peregrino, el famoso Codex Calixtinus, en el que se habla de cómo llevar a cabo la peregrinación.

Dos siglos después, en el siglo XIII, las peregrinaciones comenzaron a ir en aumento, tal y como lo atestiguan las Cantigas de Santa María, una de las obras más importantes de la vasta colección del monarca Alfonso X El Sabio, quien también recogió en el que se considera el primer tratado de juegos, los diferentes modelos de juegos de mesa que existían en la época y que seguro que más de un peregrino practicaba en los momentos de descanso entre etapa y etapa.

En el siglo XIV, con los problemas de la peste negra la peregrinación comienza a disminuir y no es precisamente hasta el siglo XIX cuando comienza a resurgir la ruta gracias a la aprobación de la autenticidad de las reliquias por el Arzobispo Payá y Rico en el año 1879.

Habitualmente las rutas que más peregrinos acogen son el Camino Francés y el Camino Portugués, siendo últimamente noticia la revitalización de algunas rutas secundarias que están comenzando a registrar un mayor volumen de peregrinos de manera paulatina. Los caminos secundarios que están dejando atrás es denominación son el Camino del Norte, el Camino Primitivo, el Camino Inglés y la Vía de la Plata. Esta reutilización de caminos principalmente minoritarios supone un gran empuje económico para los habitantes de los lugares por los que pasan estas rutas, ya que ayuda a fomentar el comercio local y a potenciar zonas rurales hasta ahora deprimidas.

El Camino del Norte es uno de los recorridos más bellos a lo hora de hacer el Camino de Santiago, ya que comienza en Irún (País Vasco), pasa Bilbao y continúa bordeando toda la costa cantábrica y asturiana hasta llegar a Ribadeo (Lugo) donde conecta con el Camino Francés, concretamente en la localidad de Arzúa. Sin duda alguna, se trata de una de las rutas más recomendadas para todos los amantes del mar y la naturaleza.

El Camino Primitivo debe su nombre a que fue el que realizó en el siglo IX el monarca Alfonso II de Asturias desde Oviedo. Esta ruta tiene su origen en la ciudad de Oviedo y pasa por Hospitales hasta llegar a Lugo, donde se conecta, de nuevo, con el Camino Francés. Algunos peregrinos prefieren esta ruta porque no está tan masificada, es relativamente liviana y los lugares que atraviesa tienen una gran belleza natural.

El Camino Inglés, o camino de los ingleses, es la ruta que seguían los religiosos del Reino Unido o de las partes del norte de Europa, ya que solían llegar en barco hasta A Coruña o Ferrol, por lo que el inicio puede realizarse desde cualquiera de estas dos ciudades. El camino continúa por Pontedeume, Betanzos y Sigüeiro. Una ruta agradable y que, al igual que el Camino Primitivo, es muy tranquila.

Por último, se encuentra la Vía de la Plata, una de las rutas más largas e importantes que tiene su inicio en la zona sur de España, concretamente en Sevilla, y cuya denominación se debe a las antiguas vías romanas que conectaban la Península. El Camino de la Plata tiene la característica propia de que al ser una ruta que comienza en el sur no es muy recomendable realizarla en verano, pues se alcanzan unas temperaturas muy elevadas que aumentan la dificultad de cada una de las etapas.

El auge de estas rutas alternativas en los últimos tiempos provoca que en la actualidad la llegada de peregrinos esté cada vez más diversificada. Además, el hecho de que un gran número de peregrinos opten por estas rutas ayuda a aumentar el número total de caminantes que llegan a Compostela al reducir la masificación de las rutas principales. Actualmente, la ciudad está a punto de alcanzar una cifra histórica, la del peregrino número 300.000.