DECORADOS ESPECTACULARES

Los mercados navideños más bonitos de Europa

En muchos países europeos, especialmente del norte y el este, la Navidad es el acontecimiento más importante del año

Mercado de Lisberg. | Estrella Digital
Mercado de Lisberg. | Estrella Digital
Los mercados navideños más bonitos de Europa

En muchos países europeos, especialmente del norte y el este, la Navidad es el acontecimiento más importante del año. Sus ciudades se ponen las mejores galas y a sus habitantes no les importa desafiar al frío para admirar las pequeñas joyas que se venden en los mercados. Repasamos los mejores del Continente.


Praga

Los mercados de Navidad no tienen en España la misma tradición que en otros países donde estos lugares son centro de peregrinación obligado tanto para los locales como para los turistas. Aun así hay muy buenos mercados navideños españoles y cabe destacar, por ejemplo, el mercado de Santa Llúcia en Barcelona o el de la Plaza Mayor de Madrid, un referente en Europa por las antigüedades y curiosidades que se pueden encontrar en él.

Siempre queda la opción de visitar los mercados de nuestras ciudades más cercanas pero para aquellos que quieran vivir el auténtico espíritu navideño centroeuropeo, aquí va una lista de los mejores mercados de Europa. Algunos, los más afortunados, puede que incluso puedan hacer su visita desde los cruceros fluviales que atraviesan los ríos europeos más importantes en Navidad.

Navegando por el Danubio llegaremos a Viena. Austria acoge mercados muy importantes como el de Salzburgo pero la capital austriaca destaca porque no cuenta con uno sino con muchos mercados navideños que inundan sus calles desde mediados de noviembre.

En Viena los mercados son puntos de encuentro donde la gente toma vino caliente y come dulces típicos de la Navidad. Hay mercados de todo tipo: bohemio como el Altwinener; espectaculares por su ubicación como el del palacio Schönbrunn; poseedores de objetos únicos como el mercado Spittelberg. En la Rathausplatz, además de encontrarnos con el mercado, también pueden verse durante estas fechas las ventanas del ayuntamiento adornadas con obras de artistas locales.


Viena

Si Austria es un clásico de la Navidad, Praga no se queda atrás. La capital de la República Checa añade los mercados de la Ciudad Vieja y la plaza de Wenceslao a su ya excelente oferta turística. A la visita al museo de Kafka, el reloj astronómico o el castillo de Praga, en los días previos a la Navidad hay que sumar actividades de todo tipo: desde villancicos cantados por coros y grupos musicales en plena la calle hasta la celebración del European Poker Tour, uno de los torneos de poker más importantes de Europa que coincide con estas fechas.

Los aficionados al poker tienen una excusa más para ir a Praga en Navidad pero la verdad es que sobran excusas. Es una de las ciudades más bonitas del mundo y estos días todavía más. Además, aquellos que se acerquen a conocerla a partir del día 20 de diciembre podrán probar los platos de carpa, pescado que se come típicamente en la Navidad checa.


Praga

Otra ciudad que sobresale en los mercados navideños de Europa es Bruselas. Muy bonitos también en Brujas o Antwerp pero el de la capital belga no deja de crecer año tras año y se está convirtiendo en uno de los más importantes de Europa con alrededor de 250 puestos que forman los “Placeres de Invierno”, que es como se llama a este gran mercado dominado por una enorme noria de luces.

Un mercado que no puede faltar entre los mejores de Europa es el de Estrasburgo. Fundado en 1570, es el más antiguo de Francia. Otras ciudades francesas, como París y Lille, también cuentan con afamados mercados pero Estrasburgo se conoce como “la capital de la Navidad”.

El “Christkindelsmärik”, nombre con el que se conoce a este mercado, se sitúa alrededor de la preciosa catedral de Estrasburgo y recibe alrededor de dos millones de visitantes. Igual que ocurre con otras ciudades que hemos mencionado, siempre es un buen momento para visitar esta ciudad de la Alsacia francesa pero si se puede ir cerca de Navidad, mucho mejor.


Estrasburgo

Alemania es otro de los grandes productores de mercados navideños. Se pueden encontrar en todas las ciudades pero destacan especialmente el de Múnich y el de Dresden. En la capital bávara, famosa por su Oktoberfest, además del mercado principal en la Marienplatz, también pueden verse curiosidades como un mercado en el que sólo se venden piezas para que puedas montar tu propio pesebre.

El mercado de Dresden es conocido por ser uno de los más antiguos de Alemania pero también por vender “striezel”, una especie de bollo típico que da nombre al mercado (Striezelmarkt), y por la torre en forma piramidal que construyen en madera cada año.


Dresden

Estos son los mercados navideños imprescindibles pero podemos añadir alguno más:

Budapest. La capital de Hungría es otro de los destinos turísticos más importantes de Europa gracias a su mezcla de modernidad y tradición. Una de las cosas que no cambian en esta histórica ciudad es su mercado navideño, situado en el distrito Pest y repleto de delicias de la gastronomía húngara.

Y más hacia el norte de Europa se concentran también grandes mercados navideños. Destinos más lejanos pero que son de cuento de hadas. Los mercados de Tampere o Helsinki en Finlandia, el de Tivoli de Copenhague en Dinamarca, el que se monta en el parque de atracciones Lisberg en Gotemburgo o el de Estocolmo, ambos en Suecia, son visitas recomendadas.


Lisberg

Algo más cerca quedan Reino Unido y Suiza

Hay cosas que sólo se pueden hacer en Navidad en Londres, como patinar en la Sommerset House o visitar el mercado del Southbank Centre. Destaca también el mercado de Manchester; de reciente creación pero muy interesante.

Y en Suiza encontramos  desde el árbol decorado con cristales de Swarovski del mercado de la estación de Zúrich a los bonitos mercados de Ginebra y, especialmente, Basilea.