sábado 26/9/20

Las estafas online más frecuentes tras el COVID-19

La crisis sanitaria que hemos vivido, y que seguimos viviendo, en pleno 2020 ha mostrado muchas facetas de la sociedad en general y de los individuos en particular. Hemos visto casos de solidaridad extrema, grandes esfuerzos y sacrificios por parte de muchos; pero también estamos viendo muchos casos verdaderamente deleznables
Las estafas online más frecuentes tras el COVID-19

Como muestra de ello, tenemos las estafas que se han disparado por internet.

En los últimos meses, las estafas y timos online se han disparado, manifestándose además por muchos medios diferentes. Engaños que quieren robar información de las personas, hacerse con sus fondos o simplemente tomarles el pelo por pura maldad. Aumentan las visitas a internet y aumentan con ello los casos de engaños a través de las redes. ¿Pueden evitarse? Por supuesto que sí, de hecho, conviene conocer los diferentes tipos que hay para poder sortearlas.

De hecho, conviene tener también a buenos profesionales en Derecho cerca para ayudar en caso de caer víctima de cualquiera de estas manipulaciones. Equipos como los de Abogados Penalistas Barcelona son una buena opción a tener cerca en los tiempos que corren. Las amenazas digitales aumentan en número y en perspicacia, y ante eso, lo mejor siempre es contar con un buen respaldo que asesore en caso de tener que tomar medidas.

¿Qué tipos de estafas online podemos encontrar?

Internet es un lugar repleto de posibilidades, pero, al mismo tiempo, es también un lugar bastante peligroso. Ya hemos hablado del incremento de estafas online que han surgido en los últimos meses, pero vamos a profundizar un poco en ellas para ver los tipos que hay y cómo pueden detectarse. También te explicaremos qué hacer en caso de caer en una, aunque el camino es siempre el mismo: contactar con profesionales del Derecho para que se encarguen de tomar medidas.

Estas son los timos de internet más frecuentes que puedes encontrar. Quédate con sus nombres y, sobre todo, con cómo actúan.

Phishing

El phishing es, probablemente, uno de los principales motivos por los que los equipos de Abogados Penalistas en Barcelona más se han tenido que volcar en ayudar a los usuarios de internet. Consiste en engañar al usuario para obtener los datos de sus contraseñas de acceso o incluso hacerse con los datos bancarios para poder manejar su dinero.

Por lo general, el anzuelo es un correo electrónico de remitente extraño, o que imita una cuenta oficial, a través del cual se pide alguna clave o dato privado del consumidor. Habitualmente, se hacen pasar por bancos o empresas que frecuenta el usuario, de forma que este es más propenso a caer. Para evitarlo, es tan sencillo como recordar una de las reglas de oro de internet: jamás compartir datos en webs abiertas, y mucho menos por correo electrónico.

Pharming

El pharming es un tipo de estafa online que nace del phishing. Aquí lo que se hace no es contactar por correo electrónico, sino más bien intentar aprovechar algún tipo de fallo vulnerabilidad en una página de cualquier empresa para colocar un link a una página fraudulenta y aprovecharlo a su favor. El usuario que pulse sobre ese vínculo puede acabar desembocando en el robo de datos privados, sean cuentas bancarias, claves, correos, teléfonos y un largo etcétera.

En el caso de que una web te acabe llevando a una externa o con la que no comparta raíz, cuando se supone que sí, hay que sospechar. En el caso de caer en este tipo de trampas, sentimos decirte que tienes que actuar cuanto antes y consultar con profesionales. En efecto, ve de cabeza a por expertos como los de Abogados Penales Barcelona.

Carding

El carding es el caso de estafa en el que directamente se utiliza la tarjeta de crédito o débito de la persona sin su consentimiento, aunque también se extiende a su cuenta bancaria o a otra información del mismo tipo. Es algo que suele tener también al phising de por medio, o incluso mediante algún tipo de venta fraudulenta, aprovechándola para obtener información personal del comprador y tirar de ese hilo.

Con los datos bancarios de la persona, pueden hacer prácticamente lo que quieran. Comprar, realizar retiradas de dinero y operar con total libertad hasta que el que haya caído en la estafa se percate y tome medidas. Generalmente, basta con cambiar datos de acceso y contraseñas, pero es más seguro cambiar de tarjeta e incluso de cuenta y buscar la forma de tomar medidas.

Al final, todas estas vías llevan al mismo resultado. Cualquier persona que sea víctima de algún tipo de fraude o estafa por internet debe ponerse en manos de un buen equipo de profesionales, véase el caso de los conocidos Abogados de Derecho Penal en Barcelona, para así poder solucionarlo cuanto antes, dar con el responsable y, en caso de ser posible, recuperar cualquier pérdida que haya podido sufrir por su culpa a través de algún tipo de indemnización.

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