sábado 07.12.2019
CARRETERA M-301

Disparos con proyectiles, el nuevo ataque contra los ciclistas

Un coche disparó a una pareja de ciclistas en el carril bici de San Martín de la Vega. El ataque se suma a las trampas en los montes y a la falta de respeto de la distancia de seguridad del resto de turismos. El ciclismo se convierte en el arte de resistir sobre dos ruedas 

Así quedó la pierna de Giselle después de los ataques | Facebook
Así quedó la pierna de Giselle después de los ataques | Facebook

Hace unas semanas una joven ciclista, Giselle Ruiz Hernández, publicaba en su página de Facebook los últimos altercados que había sufrido al salir a montar en bicicleta. Unos “sujetos”, como ella misma los denomina, dispararon a ella y a su compañero en dos ocasiones mientras circulaban por el carril bici de la M-301. La primera de ellas, el turismo circulaba en sentido San Martín de la Vega y la segunda en dirección Madrid. “No nos dio tiempo a ver la matrícula al completo, pero sí vimos que era un Opel Astra color gris metalizado con terminación XY”.

"Un Opel Astra color gris metalizado"

Tanto Giselle como su compañero dieron parte a la Policía, pero hasta el momento no han encontrado a los culpables. También saben que el arma disparaba en ráfagas, lo que, según la Policía, “supone que son proyectiles de plástico”.

La ciclista tiene heridas en la espalda, brazos y piernas. Aseguró que sintió un dolor muy intenso pero puntual en la pierna, aunque en un primer momento no pensó que alguien le disparaba desde un coche. Su pareja llamó a la Policía cuando se percantaron de lo que ocurría, aunque los agentes no han podido localizar el turismo desde el que se perpetró el ataque.

El secretario general de la Federación Madrileña de Ciclistas (FMC), José Almagro Valero, critica que las federaciones no han hecho nada al respecto. Él conoce lo sucedido porque le ha llegado por sus amigos y a través de las redes sociales, pero no de forma oficial en la federación.

Uno más a la lista

No es el único altercado al que se enfrentan los ciclistas cuando salen a practicar deporte. A los disparos hay que añadirle las trampas que tienen que esquivar en el campo, aquella caza de brujas con cepas, cuerdas entre los árboles -que, a la velocidad a la que van pueden ser mortales- y clavos en maderas para que pinchen las ruedas y tropiecen.

Rafael Fernández, triatleta y usuario del carril bici de San Martín de la Vega, compara lo ocurrido con Giselle Ruiz con los incidentes en el campo. Piensa que podría estar relacionado con la obsesión por ahuyentar a los ciclistas de las zonas de caza, aunque particularmente creen que lo han protagonizado "unos niñatos con ganas de divertirse". "Es una cacería, pero en vez de con patos y conejos, con ciclistas", sentencia.

"Es una cacería, pero en vez de con patos y conejos, con ciclistas"

Otro de los problemas que vivien los amantes de este deporte es que los coches no respetan la distancia mínima de seguridad con los ciclistas cuando van por carretera. La distancia que deben mantener es de metro y medio, incluso tienen permitido invadir el carril contrario en caso de querer adelantar a un ciclo-turista.

Trampas de montaña, distancias que no se respetan, escopetas en las carreteras… Los ciclistas cada vez encuentran más handicap para disfrutar del aire libre.

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