Lunes 17.12.2018
NUEVAS TERAPIAS

Medi-Cine, terapia con películas

El cine sirve como evasión, reflexión y recreo, pero además puede ayudarnos a tener una vida mejor. Se trata de drenar tensiones emocionales empatizando con las historias de las películas

Fotograma de la película Te doy mis ojos.
Fotograma de la película 'Te doy mis ojos'.

"Ningún arte traspasa nuestra consciencia y toca directamente nuestras emociones, profundizando en los oscuros habitáculos de nuestras almas, como lo hace el cine", decía el director de cine Ingmar Bergman. Y eso mismo o algo parecido piensa la doctora Mercedes Martínez Moreno, terapeuta y criminóloga desde 1985, que ha desarrollado Medi-Cine para acompañar en su dolor y proceso de cambio a las víctimas. "En ocasiones me daba cuenta de que a los pacientes les costaba ver otras posibilidades para sus vidas y les era muy difícil salir de sus contextos habituales para tener otros modelos de comportamientos. Por eso empecé a ofrecerles ver películas sobre temas parecidos a las circunstancias que estaban atravesando", afirma la Martínez Moreno.

Medi-Cine (www.medi-cine.es) es un método de auto indagación que ayuda a resolver conflictos emocionales a través del visionado de películas en un determinado orden, prescritas por un terapeuta. "Mercedes me propone un juego asombroso, inspirarme en personajes de película para dar respuesta a mis desasosiegos y quebrantos. Puestos a imaginar, mejor ponerse en la piel de algún héroe vulnerable o de algún anti héroe empático y enfrentarse al presente como si fuera lo mejor que nos puede pasar", dice Ismael Calero, uno de sus pacientes.

12 horas de sesión mensuales con orientación psicoterapéutica cuesta 100 euros

Son 4 sesiones al mes de 3 horas cada una. Con dos vías de trabajo: presencial u online. Es decir, 12 horas de sesión mensuales con orientación psicoterapéutica con un precio de 100 euros. Una merienda ligera, presentación del tema, visionado de la película y análisis de conflicto y estrategias. "Se trata de un espacio respetuoso para la auto indagación y el encuentro con personas con intereses y valores afines", asegura la doctora Martínez Moreno. Pero, además, es una alternativa más barata para todos aquellos que no pueden invertir en largas sesiones con un psicólogo. "Esa es una de las razones de su éxito en este momento de gran crisis económica. La posibilidad de ver las películas en grupo economiza el coste, a la vez que enriquece la experiencia porque las aportaciones de otros espectadores sobre su visión de la cinta ayuda a generar más opciones de cambio en caso de conflictos", reconoce Mercedes.

El cine se ha convertido, quizás, en el agitador de emociones más poderoso que existe. Una sola película puede hacernos llorar, reír, reflexionar, renovar nuestra confianza en el prójimo. Sabedores de esta capacidad de remover conciencias y sentimientos, algunos psicólogos han decidido convertir el celuloide en una herramienta de trabajo para ayudar  a sus pacientes. Así nació la cineterapia, una corriente que surgió con fuerza en Estados Unidos de la mano de la pareja de psicólogos  americanos John y Jan Hesley, autores también del libro Alquila dos películas y hablamos por la mañana. Ambos recomendaban películas a sus pacientes de manera esporádica. Pero el éxito con un paciente concreto, que consiguió identificar su problema viendo un largometraje, les llevo a plantearse más seriamente la influencia de la ficción en los tratamientos.

La cineterapia surgió con fuerza en Estados Unidos de la mano de la pareja de psicólogos  americanos John y Jan Hesley

Según los médicos que apoyan esta tendencia, mediante la contemplación de conocidas películas, el paciente puede llegar a identificar cuál es su problema y encontrar una motivación para comunicar mejor sus emociones, lo que contribuirá a resolver su conflicto. Pero ¡ojo! también hay que ser cuidadoso con la elección de los filmes porque no todos representan modelos a seguir y algunas muestran contextos poco realistas. "Por eso no se trata de ver solo una, sino una serie de películas, que van a favorecer un estado de ánimo determinado, para activar la evolución en un proceso de cambio", explica Martínez Moreno.

Te doy mis ojos de la directora Icíar Bollaín, es una película clave para identificar los malos tratos en la pareja y las diferentes actitudes que surgen en la familia y seres cercanos. Pero hay muchas más: Si de verdad quieres de David Frankel para los problemas de pareja, Como una imagen de Agnès Jaoui para complejos sobre el cuerpo y la posición social o Celebración de Thomas Vintemberg que, según nos cuenta Mercedes, fue definitiva para eliminar el sentimiento de culpabilidad de uno de sus pacientes que sufrió abusos sexuales en su infancia.

Ahora la doctora Martínez Moreno trata de llevar este método terapéutico a los hospitales. Convencida de que los beneficios de ver cine guidado por un terapeuta, en el entorno hospitalario, son múltiples para los pacientes, los familiares, acompañantes y para el personal sanitario.

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