jueves 3/12/20
TELEVISIÓN

Derechos deportivos: la gran ruina televisiva

En los últimos años los precios han caído una media del 60%, siendo el baloncesto el que más ha sufrido el descenso

Lo suyo es como un amor imposible. La relación entre los derechos deportivos y las cadenas de televisión se ha deteriorado tanto que ninguna de las dos partes implicadas en ella está satisfecha. Los que tienen que pagar por ellos, porque en la mayoría de los casos no pueden rentabilizarlos, económicamente hablando, y los que reciben el dinero porque cada vez perciben menos.

Como precisó a ESTRELLA DIGITAL el director de deportes de TVE, Jesús Álvarez, "hoy en día se ha puesto un poco en entredicho el valor que tienen los deportes, ya que no valen lo que cuestan". Por ellos antes se pagaba lo que pidiesen sin rechistar. Ahora, las cadenas regatean más que Messi y Ronaldo juntos. Ya no vale cualquier cifra y por tanto en los últimos tres años se ha reducido su coste incluso un 60% en muchos de los casos.

Las cadenas regatean más que Messi y Ronaldo juntos

La culpa, como de casi todo, la tiene la crisis económica que afecta al país, ya que, como precisa Jesús Álvarez, "en estos momentos todos deberíamos ser más razonables y pagar unas cantidades más acordes con la economía actual". Para él, el problema de su casa es que "todo lo que pones sabes que lo vas a perder", por aquello de que TVE no ingresa publicidad. Lo malo es que en el caso de las privadas, que se nutren de ella, la mayoría de las veces ni ésta les impide perder dinero con algunos deportes.

Que todos ellos terminaran siendo de pago en TV podría ser una solución, pero, como ha dejado claro también el mismísimo presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, haciendo referencia únicamente a lo que él le compete, el fútbol, en España parece muy difícil que esa sea la salida por la "falta de concienciación social en materia de piratería". Según él, "la pérdida de abonados de las plataformas de pago no es por culpa de los horarios, sino de la piratería". En este caso, el dato con el que lo fundamenta es con el de que "se ha producido un aumento del 1.000% de acceso a webs como Rojadirecta y ahora mismo somos el país que más piratea en internet".

Mundial, de 100 a 40 millones

Con cifras como la anterior no es de extrañar que a los tenedores de los derechos no les haya quedado otra que ceder, en la mayoría de los casos, para reducir sus peticiones monetarias por los mismos, sabeedores de que es mejor algo que nada y que de no hacerlo no ingresarían ni un euro por ellos.

El mejor ejemplo de ello lo tuvieron el pasado mes de diciembre, cuando TVE, Antena 3 y Telecinco se negaron a emitir el partido de clasificación para el Mundial 2014 que enfrentó a Bielorrusia y España. Sportfive, la empresa alemana propietaria de los derechos, les pidió por los mismos  1,4 millones por el encuentro y la negativa de las tres hizo que finalmente no se viera en televisión. Ese suceso supuso un punto de inflexión en el mercado de los derechos deportivos, el cuál ha visto cómo en el último año caía en torno a un 60 por ciento.

Un buen ejemplo de ello son los derechos por el Mundial de Fútbol de 2014, que han visto reducida su factura precisamente en torno a ese porcentaje. Mediaset España pagó casi 100 millones por los de Sudáfrica en 2010, y en esta ocasión se ha hecho con 25 partidos del de Brasil, más que entonces e incluyendo por supuesto los de "la Roja", por una cifra que no ha llegado a los 40 millones de euros.

Mediaset España pagó casi 100 millones por los derechos de Sudáfrica en 2010

Y es que ya no se respeta ni a la mismísima campeona del Mundo. Ésta, a través de la RFEF, también ha tenido que adaptarse a los tiempos, por mucho que luego intente compensarlo con amistosos como los de Guinea o Suráfrica, en los que sí percibe buenas sumas. En nuestro país es diferente, y por ese motivo aceptó pasar de los 43 millones de euros que cobraba por año de TVE, a razón aproximadamente de cuatro millones de euros por partido, a los 17 millones de euros que, una vez extinguido el anterior contrato en diciembre de 2012, se comprometió a pagarla Mediaset por los cuatro choques oficiales y los 12 amistosos que los de Del Bosque iban a jugar durante 2013 y 2014, hasta antes de la cita mundialista.

Es decir, a razón de poco más de millón por encuentro. Menos incluso si se tiene en cuenta que el “pack” incluía la Copa Confederaciones del pasado verano, cuyo coste inicial exigido rondaba los 15 millones de euros.

Situación del mercado

Desde Telecinco se intentó quitar hierro al fracaso de las negociaciones de TVE, alegando que si la pública había pagado el doble que ellos no era tanto por demérito de sus gestores sino por culpa de la situación del mercado publicitario, que había caído más de un 50 por ciento desde el año 2000.

Quizás por ese mismo motivo los de Vasile también se hicieron la temporada anterior con cinco partidos de la Copa del Rey a casi 2 millones de euros, cerca de la mitad de lo que se había venido pagando hasta ese momento. Eso sí, Antena 3 no pudo hacerse con estos encuentros porque su oferta incluso no llegó hasta la de la competencia (en torno a un millón de euros).

Más significativa es aún la diferencia entre lo que se paga ahora y lo que se venía pagando los últimos años por el partido en abierto de nuestra Liga. La Sexta, que quiso hacerse un nombra a costa de los mismos, accedió a abonarle a Mediapro, uno de sus dueños, nada menos que 35 millones de euros por temporada. Una vez que a la cadena dejó de interesarle, sobre todo porque no había tanto dinero para despilfarrar, la productora catalana se vio obligada a rebajar su precio un 75 por ciento, aunque eliminando eso sí de su oferta a Real Madrid y Barcelona, que dejarían de ser una opción televisable gratuita.

Así, Mediaset se hizo con esos derechos por 22,6 millones por tres temporadas, aunque a la primera ya se unió cuando ésta ya estaba bastante avanzada. Aunque este año estos encuentros se vienen emitiendo en lunes, o en su defecto los viernes, la intención de la cadena es que en el próximo ejercicio se centralice en la noche de los sábados.

La Eurocopa, una ruina

Quizás el único negocio que no le salió tan rentable a Mediaset fue la compra de la Eurocopa 2012. Por ella el grupo desembolsó casi 100 millones de euros, mientras que por la que ofrecerá en 2016 “apenas” pagará 40 millones, un 60 por ciento menos. Un portavoz de Eurosport asegura que “comprar una Eurocopa es un problema económico, porque no hay tiempo material de anuncios para poder pagarla, por lo que al final las televisiones acaban pagando mucho dinero”.

Mediaset desembolsó casi 100 millones de euro por la compra de la Eurocopa 2012

Eso parece que es aún más notorio en nuestro país, ya que precisa que “el coste de los derechos deportivos a veces es disparatado en España, están muy por encima de lo que el mercado debería pagar y eso hace que las ofertas de pago tengan que tirar los precios al alza para no tener pérdidas''.

Por ese motivo es por el que se puede llegar a pensar que foráneas como Sky, ESPN o BeIN Sport acaben comprando los derechos del futbol (e incluso de otros deportes como la ACB o la NBA, o incluso los toros). Los españoles no están acostumbrados a pagar por ver televisión, e incluso aquí el pago resulta más caro que, por ejemplo, a los vecinos franceses. En ese país, donde tienen unos sueldos y un IPC más alto que el de España, Canal + France tuvo que bajar sus cuotas de 25 euros mensuales a sus abonados a 11 euros al mes. Aquí, se bajó también algo el precio, aunque nunca tanto, ya que el otro gran problema con el que se enfrentan los operadores patrios es que si bajan mucho sus tarifas las cuentas no les cuadrarán, habida cuenta de que muchos de ellos no saben cómo pagar ya los derechos comprometidos.

Prisa tiene una deuda cercana a los 3.500 millones de euros y por ese motivo ya está negociando con los clubes para reducir la cuantía de los contratos que mantiene con ellos. Tal vez para no llegar a esa situación, Antena 3 se desprendió de la Liga de Campeones, por la que pagaba 26 millones de euros por temporada y por la que apenas “recaudaba” la mitad en cada ejercicio en materia publicitaria. Esos son de los pocos derechos que no bajan de precio, por lo que si RTVE decide no renovar los que ahora tiene el que se quiera hacer con ellos tendrá que rascarse el bolsillo.

Otros deportes

Claro que si el fútbol, el “deporte rey” en nuestro país, no da rentabilidad económica, qué decir de otros deportes más minoritarios como el ciclismo. La Vuelta Ciclista a España tuvo que reducir un 25 por ciento lo que venía cobrando hasta este año por los derechos de retransmisión para que TVE accediera a emitirla, mientras que el Tour también estuvo en el aire. Sólo un patrocinador,por ejemplo, impidió que no se viera por primera vez en nuestro país.

Lo que no consiguió impedir nadie fue que la pública se quedara sin Roland Garros el año anterior. La organización del torneo de tierra batida más importante del mundo no quiso rebajarle los 4,6 millones de euros que pagaba cada año

Por el tenis TVE pagaba 4,6 millones por Roland Garros y Mediaset se quedó con los derechos en 2012 por tan sólo dos millones, por la compra de dos partidos diarios. Esa cifra incluso se redujo en esta a menos de un millón este año por la compra de los partidos de semifinales y la final, a condición de que Rafa Nadal estuviera en ambas rondas. Sin duda que hasta la manera de negociar en estos derechos ha cambiado considerablemente.

TVE pagaba 4,6 millones por Roland Garros y Mediaset se quedó con los derechos en 2012

Tanto como la postura de Telecinco, que hace años estaba en contra de hacerse con derechos deportivos, precisamente por testar que no era rentables en términos económicos, y que ahora parece haberse convertido en la gran aglutinadora de derechos deportivos de los últimos años, incluyendo el Campeonato del Mundo de MotoGP, el Eurobasket de Eslovenia, el Mundial de Baloncesto 2014, la UEFA Europa League, la Liga BBVA, el citado Roland Garros, la NBA, el Campeonato de España y de Europa de Velocidad (CEV), el Europeo de Fútbol Sub-21 y el XX Torneo Alevín BlueBBVA de Fútbol 7

El motivo de ese cambio, según puntualizó en su día un portavoz de la cadena, no tenía gran importancia, ya que lo único que habían hecho era “aprovecharse de una importante oportunidad de adquirir los derechos en unas excelentes condiciones adaptadas al mercado actual".

Caso similar podría ser el de las motos, por las que RTVE peleó hasta el final y por dos ocasiones. Primero en 2006, cuando tenía que renovar sus derechos con Dorna y Prisa lanzó una oferta de 18 millones de euros, el triple de esos seis millones de euros que venía pagando la pública. Como ésta tenía derecho de tanteo, Carmen Caffarel, su directora general por aquel entonces, igualó la propuesta.

No tendría tanta suerte en 2011, cuando el sustituto de ésta, Alberto Oliart, prefirió desprenderse de las motos para poder cuadrar el presupuesto del ente. Mediaset, ya sin rival, se hizo con ellos por unos 15 millones de euros por temporada.

Antena 3 ya contaba con los coches y su presupuesto no daba para más. Igual que al término de esta temporada, que se está pensando si renovar o no la Fórmula 1 porque sigue sin poder rentabilizar los 30 millones de euros que paga. Mediaset también podría entrar en la puja, en caso de que esa cifra se redujera casi a la mitad, a cambio de dar tan sólo ocho grandes premios en directo y el resto en diferido, como ya ha hecho esta temporada Sky en Italia.

De 61 a 2,5 millones por el basket

Pese a todo, el caso más sangrante en lo que a reducción de ingresos por derechos deportivos se refiere, es el del baloncesto. En 1999, la Asociación de Clubes se los cedió a Canal +, durante cuatro años, a cambio de 10.200 millones de pesetas (61,2 millones de euros). Cuando este contrato concluyó, en la 2002-2003, la ACB tuvo que quedarse con la oferta que le hizo TVE de 16 millones de euros anuales, a los que había que sumar otros tres millones de euros más que ponían las autonómicas. Menos de una tercera parte.

Once años después de aquella negociación, nuestros clubes sólo podrán repartirse 2,5 millones de euros, a razón de los 2 millones que pagan las autonómicas, ya sin las cadenas de Castilla y León, Madrid, Valencia y Andalucía, y los 500.000 euros que aporta TVE, que, eso sí, cede espacios televisivos en sus retransmisiones para los patrocinadores de la ACB.

Es decir, en los últimos once años la ACB ha visto cómo sus ingresos por este concepto se reducían un 87%, así cómo desde 1999 aquí ha dejado de ingresar casi 60 millones menos al año que en aquel entonces. Eso sin duda son recortes.

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