lunes 21.10.2019
TEATRO, EXPOSICIONES, CINE, MAGIA, DANZA...

Cultura en la periferia

En las afueras de Madrid se pueden encontrar verdaderas joyas culturales, de primera línea y sorpresas mayúsculas a precios muy competitivos

Ara  Malikiam
Ara Malikiam

Lejos de los neones de los teatros del centro de Madrid, de los grandes estrenos con photocall, se cocina algo. En la periferia de la gran capital se pueden encontrar verdaderas joyas de primera línea. Malikian, Ron Lalá o Kulunka Teatro insospechadamente actúan en ciudades del cinturón de Madrid, en lugares lejanos a esos photocall.

Son actuaciones en modestos teatros municipales, que mantienen el rescoldo de la cultura sin fines crematisticos, sino con el de acercar cultura de calidad a cada rincón de la geografía. Igual que en la guerra la primera víctima es la verdad, en la crisis la primera victima ha sido el gasto público en cultura. Sobre todo en España. Profesionales del sector aplauden iniciativas como la de otros países europeos, que mantienen a la cultura independiente de la política. "Lo que no puede ser es que según el Gobierno que esté en el poder, se apoye un tipo de cultura u otro. La cultura tiene que estar por encima de las ideologías y tiene que estar por encima de la censura, existir como tal y tener una cierta independencia como entidad", asegura Sonia López, gestora cultural y en la actualidad Concejala en la oposición del PSOE del Ayuntamiento de Alcorcón.

"Además, aquí en España, Dios nos coja confesados, si alguien de la cultura, artista  o compañía teatral o lo que sea, se le ocurre arremeter contra los políticos, se queda sin trabajo para los restos", afirma López.

Por todo esto y por mucho más "desde el sector vemos prioritario la creación de un pacto de Estado para la cultura. Es algo que nunca se ha planteado en este país", afirma Cristina Ramírez, Coordinadora de Cultura del Ayuntamiento de San Fernando de Henares. Ya decía el poeta, dramaturgo y crítico literario T.S Eliot que "la cultura atrae la atención de los hombres de la política: no es que los políticos sean siempre hombres de cultura, sino que la cultura se reconoce como un instrumento de la política, como algo socialmente deseable que corresponde al Estado promover".

Un pacto de Estado sobre la cultura para la realización de un proyecto serio que defina las políticas de este sector, delimite competencias, de visualización, dote de presupuesto, promocione, eduque y fomente líneas conjuntas de educación y sabiduría. Por ejemplo, no tienen los mismos objetivos, ni deben tenerlos, los centros culturales de los diferentes ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, que los teatros privados de la capital. "Un teatro privado, como es lógico y obvio, tiene que buscar la rentabilidad económica. No es nuestro caso. Nuestra rentabilidad es social y cultural. A nosotros lo que nos interesa y en lo que tenemos que poner toda nuestra energía y esfuerzo es en que los ciudadanos tengan de forma accesible, cercana y lo más sostenible posible, una programación cultural de calidad", comenta Concha Sanz, gestora cultural del Ayuntamiento de Collado Villalba.

Y vaya que si se esmeran por hacerlo. De hecho esta misma temporada, aunque mucha gente del Kilometro cero no lo sepa, en la periferia de Madrid se pueden encontrar verdaderas joyas culturales, de primera línea y sorpresas mayúsculas a precios muy competitivos. A escasos kilómetros de la Puerta del Sol nos encontramos teatro, exposiciones, cine, danza con grandes artistas a la cabeza como el conocido  violinista español de origen libanés, Ara Malikian o espectáculos menos mediáticos como la compañía Kulunka Teatro con su magnífica obra de teatro gestual 'André y Dorine', las estupendas coreografías de la compañía de teatro vasca, Dantzaz Elkartea, exposiciones del versátil artista plástico y performer, Suso33 o la genial puesta en escena de Ron-Lalá, 'En un lugar del Quijote', sobre la obra cervantina. Por no hablar, de una más que notable programación para todos los públicos como Stradivarias, un singular concierto, donde la música popular y la clásica se dan de la mano.

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¿Y a quién señalamos por la falta de reconocimiento de una labor así y de que la cultura no tenga demasiado espacio en nuestro país? Pues un poco a todos: los políticos, los medios de comunicación y, a veces, también al público que, en muchas ocasiones, se siente más seducido por los espectáculos más comerciales y mediáticos.

"No obstante, la percepción de la gente es buena. En las ciudades periféricas de Madrid se sabe que se está ofreciendo cultura con mayúsculas y de la buena, a precios muy asequibles", afirma Luis Lozano, Coordinador cultural del Ayuntamiento de Fuenlabrada. "De hecho, las encuestas que realizan algunos ayuntamientos sobre la calidad de sus servicios ponen de manifiesto que se valoran mucho estas propuestas. Los ciudadanos de la periferia están contentos de la oferta cultural y equipamientos que tienen sus municipios", aclara Lozano.

A pesar de todo, la cultura no tiene, en general, mucho espacio en nuestro país. A menudo, los políticos, sean del color que sean, no quieren o no les interesa impulsar algo tan fundamental no vaya a ser que los ciudadanos saquen a relucir algo tan molesto como su  criterio propio. Ahora, en plena campaña electoral, los partidos tienen una buena oportunidad para incluir proyectos interesantes en sus programas y los ciudadanos, la curiosidad de interesarse por ellos.

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