martes 25.02.2020
"Esperaba salir en la tercera semana"

Ana Guerra, de OT: “Tal y como empecé el concurso, no sé cómo llegué a la final”

La cantante, que experimentó una gran progresión en su paso por Operación Triunfo, alabó la actitud de sus dos principales apoyos en el concurso: "Roi y Cepeda se merecen todo lo bueno que les pase"

Ana Guerra.
Ana Guerra.

Un día después de concluir el concurso, Ana Guerra se presentó ante los medios con su rostro más alegre, después de haber derrochado demasiadas lágrimas durante los cuatro meses que ha estado en la Academia, casi siempre por su dificultad para contener la emoción. Entonces aún estaba desconcertada, sin apenas información del exterior. “Sabían perfectamente que si nos dejaban los móviles no íbamos a dormir”, comentó. Ahora, tras hacer su primer directo en ‘Instagram’ y arrancar su aventura en Twitter, ya sabe que magnitud ha alcanzado gracias a Operación Triunfo.

Es más famosa incluso que su pareja, Jadel, otro cantante que saltó a la fama en en concurso, en este caso ‘El número uno’. “Él lo llevará orgulloso. Jadel lo que tiene es puro amor. Va a vivir mis éxitos como si fueran suyos y yo al revés”, relata la canaria. Su chico y su padre son dos piezas claves en su día a día: “Jadel es la persona más realista conmigo. Él y mi padre me ponen los pies en el suelo y desde el cariño o el amor te tienes que quedar con esa gente, la que también te dice cuando lo haces mal”. Junto a su pareja espera interpretar ‘Es para ti’, un tema que Jadel compuso para ella: “Me gustaría enseñársela a todo el mundo.

La historia dice que los comienzos nunca son fáciles, y el de Ana no fue una excepción. Su arranque de concurso fue una auténtica odisea, al no poder plasmar sobre el escenario el excelso nivel que mostraba ante los profesores. “No sabría explicar que me pasaba en el escenario. Me hacía pequeña, me encogía. Hay muchas personas, es televisión, y no estamos acostumbrados”, confiesa. En esos momentos donde estuvo propuesta para abandonar la Academia, encontró la respuesta de los suyos. “Estoy muy orgullosa y agradecida de que en mis momentos de flaqueza los profesores vieran un poco más allá de mí y me salvaran, también mis compañeros”, afirmó.

Sin embargo, su inercia en el concurso no tardó demasiado en dar un sorprendente giro. “Asumí que me iba a ir pronto, me relajé y empecé a ser yo”, declaró. Su presencia sobre el escenario cambió radicalmente, hasta ser considerada por profesores y jurados como le mejor de todos los concursantes en cuanto a interpretación. Junto a Roi, su mejor amigo, ya lució, pero fue en su actuación individual, ‘La Bikina’, cuando consiguió embaucar a gran parte de los espectadores. Ese tema se convirtió en un himno que, aunque ella aún no lo crea, suena hasta en las discotecas.

En la firma de discos vislumbró la pasión que había generado, aunque fue antes de las Navidades, cuando el público, con un gran movimiento a través de las redes sociales, decidió hacerla favorita. Un privilegio del que sólo han gozado cinco de los dieciséis concursantes que arrancaron en el programa. La recta final del concurso, eso sí, le iba a deparar más baches, con duras valoraciones del jurado y un sinfín de emociones. “Hubo un momento en el que tuve una caída muy ‘heavy’. Ahí llegó Jordi, que no lo vemos en las cámaras, y me dijo: ‘si tienes un problema y tiene solución no te preocupes, y si no la tiene, tampoco’. Al día siguiente se marchó Roi, y me lo repetía cada día”.

El gallego ha sido el principal apoyo de la canaria, ambos han dejado vídeos ilustres en el 24 horas y han exhibido una preciosa amistad. Él, y otro gallego, Cepeda. “Son unos cracks, a parte de ser dos personajes, son dos currantes y dos grandes músicos y cantantes. Se merecen todo lo bueno que les pase. Y yo quiero estar ahí para verlo y emborracharme con ellos”, comentó entre risas. Sin ellos, y por sorpresa, al menos para ella, consiguió colarse entre los cinco finalistas. “Esperaba irme la tercera semana del concurso. Tal y como empecé, no sé cómo he llegado hasta la final”, afirmó.

De ahí que Ana Guerra no se sintiera apenada por no pasar de ese quinto lugar. “No esperaba más”, asintió. En la final escogió un antiguo tema, ‘Volver’, el cual consiguió bordar. “Soy una antigua, es una música que desde niña siempre canté. Fui a menudas estrellas con 7 años y ya cantaba boleros. Es la música que más siento y la que más se transmitir”, comentó Ana. También se quedó a las puertas de ir a Eurovisión, con ‘Lo malo’ junto a Aitana. No pudo ser, pero está muy orgullosa de que Alfred y Amaia representen a Eurovisión: “Vamos a quedar primeros. Los han hecho a medida y es brutal lo que transmiten en el escenario. Tienen un mundo interior, una belleza y un aura blanca preciosa”, admitió. Ahora es momento de pensar en el futuro. Ana lo afronta con “muchas ganas” y espera ser profeta en su tierra. “Estoy muy orgullosa de ser canaria. Lo llevaré siempre conmigo”, zanjó.

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