domingo 19/9/21

Claves para aprender a hacer uso de los programas de ofimática

Sea cual sea el puesto laboral al que pretendas acceder, es muy probable que te pidan conocimientos básicos de ofimática. Y no es para menos, puesto que programas como los que forman parte de la suite Microsoft Office son utilizados a diario por ingentes cantidades de empresas, tanto multinacionales como PYMEs
ordenador

Si nunca antes te has adentrado en este tipo de programas, no te preocupes: con las claves que describiremos a continuación te será sencillo, obteniendo como resultado una experiencia enriquecedora a nivel tecnológico, la cual más adelante te abrirá las puertas a una mayor cantidad de empleos.

Conviene destacar el hecho de que todo lo que detallaremos en próximas líneas también es apto para estudiantes que, por motivos de formación, se ven obligados a hacer uso de softwares como los que iremos mencionando: tomar apuntes, entregar redacciones, realizar presentaciones, etcétera.

Consultar tutoriales elaborados por expertos

 

A día de hoy son numerosos los especialistas en ofimática que dedican parte de su tiempo a publicar tutoriales en la red. Un claro ejemplo es el de tecnofimatica.com. Las guías allí disponibles destacan por ser muy claras. Por ende, es sencillo seguirlas al pie de la letra para obtener el resultado deseado.

Un aspecto que agradecen enormemente los principiantes guarda relación con la ausencia de tecnicismos. Al empezar a utilizar ciertos programas puede ser difícil enfrentarse a terminología desconocida, aunque en Tecnofimática lo evitan. Pero, ¿y si es necesario mencionar algo en concreto que tal vez no entiendan los internautas? Es entonces cuando se hace uso de las capturas de pantalla.

En conjunto se trata de un material placentero de consultar, aunque incluso antes de acceder a él ya se disfruta de una intuitividad máxima. Así lo demuestra el menú superior de la derecha en el que aparecen las principales herramientas ofimáticas que se emplean hoy en día, ejemplificándolo el exitoso Microsoft Word.

Basta con hacer clic en la categoría deseada para tener acceso a los tutoriales del programa en cuestión. En referencia al procesador de textos, hay guías para llevar a cabo multitud de acciones: dividir páginas en dos, utilizar el dictado por voz que tan cómodo resulta, añadir determinados símbolos, agregar texto encima de una imagen y un largo etcétera.

Exactamente lo mismo sucede con el resto de softwares ofimáticos, tales como Excel y PowerPoint. En caso de que quieras dar con un tutorial muy concreto, tienes a tu entera disposición un buscador que es bastante preciso mostrándote justo aquella guía que deberás seguir para aprender a realizar una o varias acciones.

Ayuda integrada en los propios programas

 

Las suites ofimáticas más recientes implementan un sistema de ayuda que es muy práctico a la par que útil. Continuando con lo referente al Word, estamos ante el mejor ejemplo posible, sobre todo accediendo al módulo conocido como Aprendizaje.

Tal como su propio nombre indica, está destinado a que vayas aprendiendo paulatinamente las diversas tareas que se pueden efectuar con este procesador de textos conocido en todo el mundo, desde escribir y editar hasta diseñar páginas a tu gusto e incluso operar con modelos tridimensionales.

Por si fuera poco, se incluye un apartado a través del cual es posible contactar con el servicio técnico. En este caso los profesionales resuelven tus dudas e incluso te ayudan para que seas capaz de sacarle el máximo partido al software.

Con tal de que dicho sistema vaya mejorando con el paso del tiempo, es recomendable añadir comentarios que le faciliten las labores a la empresa, en este caso Microsoft, encargada de desarrollar la suite Office. Así sabrán qué es aquello en lo que deberían mejorar, por ejemplo simplificar ciertas acciones que ahora tal vez son un poco caóticas con una interfaz demasiado cargada de elementos visuales.

Personaliza la interfaz a tu gusto

 

Precisamente hablando del entorno gráfico, es casi imposible que el mismo sea al cien por cien de tu agrado. Por suerte, en muchos casos se ofrece una gran versatilidad en este sentido. Nos referimos a interfaces que pueden adaptarse no solo a tus gustos, sino también a las necesidades que tengas para desempeñar una labor profesional o de carácter estudiantil si utilizas el ordenador en la universidad.

Por ejemplo, si tienes que escribir textos de considerable longitud, el modo Concentración te será de gran ayuda para evitar posibles distracciones. En este caso desaparece prácticamente todo con tal de que estés pendiente únicamente de la escritura. A su vez, también puedes configurar las pestañas de Insertar, Dibujo, Disposición, etcétera, permitiéndote desde personalizar la cinta de opciones hasta contraerla.

Independientemente de si lo haces con Word o con cualquier otro programa de ofimática, notarás una gran diferencia. Y es que la interfaz solo presentará aquellas funciones que más acostumbras a utilizar, simplificándote así el día a día para que seas productivo sin lidiar con dificultades de ningún tipo.

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