jueves 21/10/21

La “patada en la puerta” continúa su periplo judicial y queda a la espera de sentencia

La Audiencia Provincial, ante la denuncia defendida por Ospina Abogados, manifestó que suponía un “exceso en el ejercicio de la autoridad, con infracción del derecho a la inviolabilidad del domicilio”

Abogado Patada Puerta

Este viernes el Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid ha tomado declaración en calidad de querellados a los seis agentes que perpetraron la conocida como "patada en la puerta" y que abrió un debate en el mundo jurídico, los medios y la propia sociedad sobre la legalidad de la intervención, la cual estuvo respaldada por el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska –a pesar de que el propio Ministerio del Interior negó haber emitido "orden o documento alguno" en el que se den instrucciones que permitan a la Policía entrar a una vivienda en la que se está celebrando una fiesta ilegal- en una causa contra la que se personó el inquilino del inmueble allanado mediante el abogado penalista Juan Gonzalo Ospina, quien recuerda que su representado “no dio autorización para su entrada” y sostiene que “no identificarse ante los agentes, como hicieron los integrantes de la fiesta ilegal, no es un delito, sino una infracción administrativa y, por lo tanto, los agentes cometieron delito de allanamiento de morada”.

A la espera de la decisión del Juez

La causa ha recaído sobre el juez de Madrid Jaime Serret, quien instruye la causa contra los seis policías que el pasado 21 de marzo tiraron la puerta abajo mediante el uso de un ariete para impedir una fiesta ilegal durante el estado de alarma, pero sin autorización judicial y "un exceso en el ejercicio de la autoridad, con infracción del derecho a la inviolabilidad del domicilio" según la propia Audiencia Provincial de Madrid.

Actuaron "conforme a derecho" según los policías y de forma "desproporcional y premeditada" según el letrado

 

El proceso penal arrancó después de que el instructor admitiera a trámite la querella que interpuso el morador de la vivienda, defendido por Ospina Abogados, considerado uno de los mejores despachos penalistas de la actualidad, por un delito de allanamiento de morada y de daños.

Así el viernes los seis agentes implicados han ratificado el actuar que recoge el atestado policial manifestando que "actuaron conforme a derecho y amparados por la ley" al considerar entonces que se estaba cometiendo un delito de desobediencia al negarse el inquilino y las personas que estaban celebrando una fiesta ilegal en el interior a identificarse. Por su parte el letrado Juan Gonzalo aduce que la Audiencia no solo archivó directamente el caso de los jóvenes por desobediencia, sino que ordenó deducir testimonio en contra de los agentes de la Policía por su probable participación en hechos delictivos por haberse "producido por parte de los agentes de la policía, un exceso en el ejercicio de la autoridad, con infracción del derecho a la inviolabilidad del domicilio, señaló la Audiencia.

En este proceso abierto, el Juez deberá examinar si la acción policial estuvo legitimada dentro del artículo 18.2 de la Constitución, en el que se determina que "el domicilio es inviolable" y si el allanamiento se practicó bajo los criterios de flagrancia, urgencia y necesidad y por qué los policías entraron sin una orden judicial.

¿Qué ocurrió el 21 de marzo?

La cuestionada intervención policial tuvo lugar en la madrugada del 21 de marzo, cuando unas quince personas celebraban una fiesta ilegal en un piso de la calle Lagasca, en Madrid. Los vecinos denunciaron por volumen de la música y porque en el interior de la fiesta se estaban incumpliendo las medidas anticovid, y la policía determinó, sin orden judicial, derribar la puerta para acceder a la vivienda y poner fin a la fiesta con la actuación policial, conocida popularmente como "patada en la puerta", que se mediatizó tras la publicación de un vídeo grabado por uno de los integrantes de la fiesta y que rápidamente se viralizó en redes sociales.

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