viernes 30/10/20

Unos padres mataron de hambre a su pequeña de diez años al esconderle la comida

Josie Ann Abney, de tan solo 10 años, murió de hambre debido a que sus padres adoptivos le escondían la comida o la guardaban bajo llave
asesinos
Los padres asesinos

En Estados Unidos más concretamente la ciudad de Salem en el estado de Misuri, se ha llevado a cabo esta semana una vigilia a la que asistieron muchos vecinos, en memoria de la pequeña Josie, a la vez pidieron justicia para ella.

Un niño de diez años pesa un media de 33 kilos pero la niña solo pesaba 17. Según la policía que la rescató, a Josie se le notaban todos los huesos, las costillas, las clavículas.... y tenía moratones por toda la piel de sus piernas, brazos y en el pecho.

Las autoridades de la localidad dijeron que estaba en un pésimo estado físico, muy demacrada y deshidratada que los médicos no pudieron llegar ha extraerle ni una gota de sangre para realizarle unos análisis.

En el informe judicial se pone de manifiesto que los huesos de la menor eran visibles y que su piel estaba cubierta de magulladuras: "La niña era tan delgada y débil, parecía una víctima del holocausto", lamenta un detective de la oficina del Sheriff del condado de Dent.

El 13 de octubre los padres de la niña llamaron a la policía porque la menor no reaccionaba tras sufrir un desvanecimiento; inmediatamente fue trasladada al Salem Memorial District Hospital donde murió poco después.

El informe de la autopsia, describe sin menor género de dudas que la menor falleció por inanición, una extrema debilidad física provocada por la falta de alimento.

Tras el lamentable suceso, se obtuvo una orden judicial para registrar la casa de los padres adoptivos, Susan A. y Randall A.

Los oficiales encontraron en la vivienda que el frigorífico tenía una cerradura y en el cuarto de Josie solamente había un colchón en el suelo, una lampara y un cesto para la ropa sucia.

La cerradura se había cambiado para que solo se pudiese utilizar desde fuera por lo que todo indica que la niña era encerrada habitualmente en el cuchitril donde vivía además en el armario donde se guardaban los alimentos estos estaban tan altos que sería imposible que la pequeña los alcanzara.

Según la versión de los padres adoptivos, Randall y Susan, su hija estaba tan delgada porque ella misma decidió dejar de comer. Cuando se les preguntó porque no la llevaron antes a un médico, la mujer respondió que "tenía demasiado miedo de lo que pensarían" los demás.

El padre aseguró que nunca encerró a la menor en su cuarto, mientras que la madre declaró que la encerraban mientras trabajaban en el jardín, puesto que tenían un arma. Cuando les avisaron sobre la muerte de Josie, el hombre sólo se limitó a decir "Oh", y Susan se agarró la cabeza con ambas manos, de acuerdo con el oficial que estaba presente.

Es de mencionar que en Estados Unidos ofrecen apoyo económico a quienes adoptan a menores y la pareja estaba criando a 13 niños. Ambos se encuentran en prisión con una fianza de 500.000 dólares cada uno acusados de abuso infantil o negligencia en el cuidado de un niño y deberán comparecer ante un tribunal a finales de mes.

Comentarios