lunes 10/5/21

Estrella Digital

Matrimonio acusado de asesinar a un vecino y alega que fue en defensa propia

El matrimonio acusado de matar a tiros a un vecino en el barrio de Baró de Viver de Barcelona en 2018, con el que mantenían disputas vecinales, ha alegado que el hombre disparó en legítima defensa porque "temía por su vida y la de su familia" y sentía un "miedo terrorífico" tras las amenazas que dice sufrió por parte de la víctima

disparo tiro

En el segundo día de la vista en la Audiencia de Barcelona en la que un jurado popular juzga a Olga B.S. y a Pedro S.M, para los que el fiscal pide 27 años de prisión por los delitos de asesinato con alevosía y tenencia ilícita de armas, el acusado ha declarado que actuó en legítima defensa, sin premeditación alguna, movido por el "miedo".

Los hechos que se juzgan ahora se produjeron la noche del 22 de diciembre de 2018, cuando los acusados, de "común acuerdo", fueron al encuentro de su vecino, Edu C., con el "ánimo de acabar con la vida" de éste, sostiene el ministerio público en su escrito de acusación.

Según el fiscal, en un primer momento era la mujer la que portaba el arma de fuego, que entregó después a su marido al tiempo que le decía "mátalo".

El imputado, con la "anuencia" de su mujer, cogió entonces el arma y disparó en plena calle a su vecino en el tórax y en la cabeza en al menos tres ocasiones, provocándole la muerte, relata el ministerio público en su acusación.

Durante la sesión de hoy, Pedro S.M. ha relatado que la víctima amenazó y agredió en los días previos al asesinato a varios miembros de su familia, entre ellos, a sus dos hijos, a su padre y a un hermano y que, incluso, el día de autos, el fallecido se presentó en su domicilio con un "arma en una mano y con un hacha en la otra", y que dio "hachazos" a la puerta de su vivienda: "Vinieron agentes de los Mossos d'Esquadra y les pedí que hicieran algo", ha dicho.

Ha asegurado que ese 22 de diciembre permaneció todo el día en casa, sin salir a la calle por "miedo", pero que sobre las 22.00 horas decidió ir a comprar comida a una tienda cercana, para lo cual cogió una pistola que había comprado dos días antes, sin "intención de usarla", y solo para "defenderse" a sí mismo y al resto de miembros de su familia.

El acusado ha afirmado que le dijo a su mujer que se quedara en casa con la hija de ambos, pero que cuando ya se disponía a salir esta le acompañó a comprar, sin saber que tenía una pistola.

"Fui con la pistola porque tenía tanto miedo y terror con todo lo que le había hecho -el fallecido- a mi familia..... temía por la vida de mis hijos", ha subrayado.

Ya en la calle, a la altura de la tienda, ha proseguido, vio que la víctima iba corriendo hacia ellos, momento en el que, según ha declarado durante el juicio, le dijo al hombre: "por favor, vete, no vengas, vete", pero que este no atendió a su petición, por lo que hizo dos disparos disuasorios al aire al ver que la víctima llevaba un arma en una mano y una bola con pinchos en la otra.

"Mi mujer estaba asustadísima, aterrorizada", ha señalado.

Cuando se encontraba muy cerca de él, realizó al menos otros dos disparos, sin que haya precisado hacia dónde apuntó: "Todo ocurrió muy deprisa, en unos segundos", ha dicho, y ha agregado: "En ningún momento pensé en matarlo. Solo quería dar un aviso y defenderme a mí y a mi familia".

Durante su declaración, el acusado tampoco ha aclarado dónde cogió el autocar con su mujer con el que huyó a Roquetas de Mar (Almería) -fueron detenidos un mes después del asesinato y se encuentran desde entonces en prisión provisional- ni en qué lugar exacto se desprendió de la pistola con la que disparó a su vecino: "Iba tan desbordado...", ha añadido.

La acusada ha declarado que lo vio todo: su marido "disparó dos o tres veces al aire y hubo más disparos", pero ha asegurado que acto seguido se quedó en estado de choque.

Ha negado que hubiese premeditación en el asesinato argumentando que, en ese caso, hubiese hecho la maleta para irse a Almería: "Me fui con lo puesto", ha dicho. EFE

Comentarios