miércoles 14/4/21

Estrella Digital

El incendio en Navarra el pasado fin de semana afectó a 770 hectáreas

El incendio forestal declarado el pasado fin de semana en los términos municipales de Bera y Lesaka ha afectado en Navarra a casi 770 hectáreas, de forma desigual por tipo de vegetación, según los datos facilitados hoy por la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, Itziar Gómez

Fuego
Fuego

El fuego, que comenzó el sábado por la mañana y cuya extinción se vio dificultada por el fuerte viento que impidió actuar a los medios aéreos, se extendió a Gipuzkoa y a Francia. En la Comunidad Foral ha afectado en total a 769,3 hectáreas.

En Tudela, en el acto de apertura de la carretera de mejora de enlaces con el camino agrícola paralelo a la autovía A-68, la consejera ha explicado que el análisis realizado de la superficie quemada indica que “las hectáreas se reparten de igual manera entre Bera (384,4 hectáreas) y Lesaka (384,9), con una afección desigual en la superficie vegetal. Debemos tener en cuenta que hay desde pastos herbáceos, matorrales, hasta superficie de arbolado”.

En este sentido, ha aclarado que, teniendo en cuenta la virulencia del fuego del pasado fin de semana, “pensábamos que los daños iban a ser más graves. Sin embargo, parece que puede haber una afección más superficial que la que podía parecer”.

Aunque hay que esperar a ver cómo van rebrotando por sí mismas las diferentes superficies, la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha reconocido que “los datos son más tranquilizadores de lo que en un primer momento podía parecer”.

Sobre las investigaciones que está llevando a cabo la Policía Foral para determinar si el incendio fue fortuito, provocado o fruto de una negligencia o imprudencia, Gómez ha manifestado que “no sabemos nada todavía. Toca investigar y esperaremos a tener los datos reales”.

Según los datos facilitados por Servicio Forestal y Cinegético de la Dirección General de Medio Ambiente, el fuego ha afectado a 339,3 hectáreas de pastizal y matorral; 169,3 hectáreas de arbolado de coníferas; 236 hectáreas de arbolado de frondosas y 24,7 hectáreas de zonas denominadas improductivas, que comprenden, por ejemplo, viales y ríos.

El grado de afección es muy desigual según el tipo de formación vegetal y la velocidad a la que pasó el fuego por las diferentes zonas afectadas.

La superficie ocupada por pastos herbáceos se recuperará de forma natural y se prevé que para final de primavera habrá reverdecido, aunque hasta entonces el ganado no tendrá pasto en el monte.

También es previsible que gran parte de la zona cubierta por matorral y arbustos, compuesta principalmente por árgoma, helecho, brezales y boj, rebrote de forma natural, aunque su recuperación será más lenta.

Según el personal técnico del Servicio Forestal y Cinegético que ha estudiado la afección sobre el terreno, en algunas zonas dicho matorral podría no rebrotar por haber pasado el fuego de forma lenta y estar totalmente calcinado. En este caso, primero se recuperará el manto herbáceo y posteriormente se instalará el matorral.

Queda pendiente saber cómo evolucionará el boj, muy castigado anteriormente por la polilla (incluso con ejemplares muertos, ya secos), aunque se espera que rebrote por lo menos parcialmente.

En cuanto a las superficies arboladas de frondosas tales como roble del país, rebollo, castaño o roble americano la afección ha sido muy desigual y la afección a las plantaciones de coníferas ha sido en general importante, pero no uniforme. 

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