viernes 21/1/22

El Fiscal pide cárcel a un vigilante por tolerar un ataque homófobo en un local

La Fiscalía pide una pena de 18 meses de cárcel para un hombre acusado de atacar con insultos homófobos a un joven en un local de comida rápida de Barcelona, coincidiendo con la celebración del Día del Orgullo Gay, y para un vigilante de seguridad que lo toleró solicita 9 meses de prisión

vigilante seguridad privada

En su escrito de acusación, el ministerio público acusa a ambos de un delito contra los derechos fundamentales y libertades públicas y contra la integridad moral -en el caso del vigilante por omisión-, y pide que se condene a cada uno de ellos a pagar una multa de 3.240 euros y a indemnizar a la víctima con otros 2.000.

El ataque homófobo, que fue grabado en vídeo y difundido en las redes sociales hasta hacerse viral, ocurrió en un local de comida rápida situado en la ronda Universitat de Barcelona, al que la víctima acudió después de asistir al pregón del Día del Orgullo Gay.

Según mantiene el fiscal, cuando el joven estaba "tranquilamente" escogiendo su consumición en las máquinas de autoservicio del local, el acusado J.M.S.G, que cuenta con multitud de antecedentes penales -algunos por hechos violentos- se dirigió directamente a él "para increparle de forma agresiva por la espalda", sin que mediara ni discusión ni enfrentamiento previos.

El acusado reprendió "hostilmente" a la víctima, en voz alta para que lo escuchara el resto de la clientela, porque su forma de vestir "no respondía a su intolerante forma de pensar", en una agresión "absolutamente gratuita", movido por su animadversión a los homosexuales, añade la Fiscalía.

Según el ministerio público, el acusado "humilló" a la víctima con expresiones como "vamos fuera del local que te voy a hacer hetero a hostias", "tápate que das vergüenza ajena y hay niños" o "luego nos escandalizamos por las mujeres que son violadas y matadas por vestir provocativas y tú eres un ejemplo que te puede pasar".

Posteriormente, añade la Fiscalía, propinó un empujón a la víctima con el que provocó que se golpeara contra la máquina dispensadora de bebidas, "todo ello en medio de gritos con continuos reproches a su vestimenta".

El ministerio público sostiene que el ataque fue presenciado por el vigilante de seguridad del local, D.J.T. -también con antecedentes penales-, quien "permaneció inactivo", pese a conocer el "carácter altamente conflictivo" del agresor porque había tenido problemas anteriormente con otros clientes y por el tipo de personas con las que se relacionaba.

La Fiscalía afea al vigilante que permitiera la agresión y "se llevara a efecto la humillación pública de la víctima, sin intervenir activa y decisivamente para frenar la conducta vejatoria que estaba protagonizando el otro acusado pese a estar legal y contractualmente obligado a actuar para impedirlo".

De hecho, precisa el escrito, se limitó a avisar a los Mossos d'Esquadra, tiempo después de los hechos, para avisarles de que dos clientes "se estaban amenazando entre ellos".

El ministerio público solicita que se inhabilite a los acusados durante cinco años para ejercer cualquier profesión educativa, en el ámbito docente, deportivo o al aire libre, y en el caso de D.J.T. también para trabajar como vigilante.

Asimismo pide que se hagan cargo de las indemnizaciones, como responsables civiles, la empresa de vigilancia y sus aseguradoras. EFE

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