viernes 3/12/21

Condenado un grafitero a un año de cárcel, multa y alejamiento del Metro

Un joven mayor de edad ha sido condenado a un año de cárcel y a no poder acceder al suburbano barcelonés durante un año por haber pintado grafitis en dos vagones de un convoy

grafiti metro Madrid Las Rosas

Un joven mayor de edad ha sido condenado a un año de cárcel, una multa de 1.080 euros, a indemnizar con 1.786 euros a la compañía del Metro de Barcelona y a no poder acceder al suburbano barcelonés durante un año por haber pintado grafitis en dos vagones de un convoy.

Según la sentencia dictada por el juzgado de lo penal número 18 de Barcelona, a la que ha tenido acceso Efe, los hechos sucedieron sobre las 21:16 horas del 10 de agosto del año pasado, en plena pandemia, cuando el acusado y otros tres jóvenes no identificados accedieron a la estación de Metro de la plaza del Centre, en la línea 3, y pintaron dos vagones cuando estaban parados en la estación.

El juez entiende que hubo un "propósito de menoscabar el patrimonio ajeno" y que con los aerosoles que utilizaron para las pintadas, con componente ácido, dañaron la pintura y provocaron corrosión en las gomas de las ventanas y puertas del convoy, por lo que condena al acusado por un delito de daños.

El condenado, que reconoció los hechos, ha aceptado de conformidad la sentencia al rebajar el fiscal su petición inicial de 18 meses de cárcel y la acusación la suya, que era de dos años de prisión, con lo que el fallo ya es firme.

La sentencia, que contempla una circunstancia atenuante de alteración psíquica del acusado, establece también el pago fraccionado de la multa y la responsabilidad civil en 24 mensualidades a razón de cuotas mensuales de 120 euros.

Fuentes de la compañía Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) han valorado a Efe la sentencia "porque supone un freno a la devastadora acción de los vándalos y deja claro que lo que practican los grafiteros ferroviarios es una actividad delictiva".

También han resaltado "la labor compartida entre los servicios de seguridad del Metro y los Mossos d'Esquadra, que han aportado las pruebas que han llevado al acusado y su defensa a aceptar los cargos y reconocer los hechos imputados".

Sin embargo, las mismas fuentes han recordado que "el problema de los grafiteros sigue vivo" y que para afrontarlo "se necesita una acción combinada de prevención, vigilancia, investigación, acción jurídica y firmeza judicial, sin olvidar la vertiente de transparentar a la ciudadanía la realidad de un fenómeno que a veces se camufla como arte urbano".

Durante el año pasado, pese a los meses de confinamiento, el Metro de Barcelona registró 703 intrusiones de vándalos grafiteros, de las que 79 se cometieron contra trenes en servicio, como fue el caso de esta sentencia.

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