sábado 14.12.2019

Vidente económico o Tarot barato: ¿Hay diferencia? y ¿cuándo surgieron?

Vidente económico o Tarot barato: ¿Hay diferencia? y ¿cuándo surgieron?

Empecemos por lo más básico porque, aunque muchas personas crean saber lo que es el tarot barato o la videncia económica puede que no sea así o que, incluso confundan ambos términos. Hay que aclarar, antes de nada, que el hecho de que un servicio sea económico o barato no tiene porqué ir ligado a que éste no sea bueno. Simplemente se trata de personas que han decidido tratar de ayudar a otras a un precio más módico de tal manera que el círculo de gente al que se dirigen es mayor.

La principal diferencia, en cualquier caso, entre una persona que se dedica a la videncia y una persona que emplea el tarot es que la primera cuenta con un don que le ha venido dado y que emplea para tratar de responder a las dudas de quienes le consultan. En el caso de la segunda, aunque también puede tratar de responder a esas mismas preguntas, lo hará a través de unas cartas (las cartas del tarot) y no a través de imágenes que le son reveladas (como ocurre con los videntes) En este aspecto quienes emplean el tarot sí que estudian las cartas para comprender su significado, lo cual no quiere decir que no tengan una sensibilidad especial en este ámbito o que, incluso, la misma persona que sea vidente sepa leer el tarot porque, efectivamente, ambas pueden ir de la mano.

Cuándo surge el tarot barato o la videncia económica

 

Resulta algo difícil de ubicar el origen de estas dos disciplinas aunque casi todo el mundo las sitúa hace miles de años, cuanto menos desde el antiguo Egipto donde habitaban personas que creían mucho en las supersticiones, en poder ver el futuro y en el más allá.

Como ha ocurrido siempre a lo largo de la historia las clases más pudientes se podían beneficiar de algunos lujos que para quienes apenas tenían para comer no podían ni imaginar. Por suerte, siempre hubo personas que quisieron compartir su don o habilidad y tratar de ayudar a la mayor cantidad de personas posible y es así como la videncia económica o el tarot barato se fueron instaurando. A fin de cuentas aquellos con menos posibles eran los que más podían necesitar de esa ayuda extra.

Cómo elegir a un tarotista o vidente

 

En general, se trate del bien o servicio de que se trate, nunca será una buena idea el dejarse guiar tan sólo por un aspecto, en este caso, el económico.

Puede ser un buen punto de partida el saber con qué presupuesto se cuenta y tratar de ceñirse a él. Como ya ocurría en el antiguo Egipto en la actualidad también hay personas que se dedican a este propósito con la máxima de poder ayudar, así que los precios pueden ser de lo más asequibles.

El hecho de que se dediquen a ello desde hace tiempo, que no cuenten con un gabinete que va procesando las llamadas sino que contesten ellos mismos y estén al otro lado del teléfono dispuestos a brindar las respuestas necesarias y que las opiniones de otras personas que les han consultado sean positivas, siempre serán aspectos a tener muy en cuenta a la hora de hacer una elección para poder acertar.

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