jueves 16/9/21

Tumor de órbita: todo lo que debes saber

Los tumores son alteraciones de los tejidos que se caracterizan por la aparición de masas benignas o malignas en diferentes partes del cuerpo

ojo

El tumor de órbita se considera como un trastorno oftálmico que tiene su origen en los tejidos de la zona orbital del cráneo. En términos generales, este tipo de alteraciones en los tejidos se producen debido a una multiplicación anormal de las células, dando como resultado un bulto o masa.

A pesar de los mitos y temores, la gran mayoría de los tumores son benignos y no suelen presentar ningún tipo de sintomatología. Dependiendo del tamaño y las características del tumor orbital, es posible notar síntomas a nivel del ojo, por lo que es necesario acudir con un especialista para determinar si es maligno o benigno.

¿Cuáles son los principales síntomas del tumor de órbita?

Uno de los primeros pasos que deben llevar a cabo las personas que creen tener un tumor de órbita es conocer los signos de alerta que definen a esta particular alteración de los tejidos. Obtener información médica a través de Internet se ha convertido en una tendencia de gran popularidad que permite a muchos acudir a su médico de confianza en el momento indicado.

Cuando se confirma la presencia del tumor orbitario, lo más importante es determinar la naturaleza del tumor y el riesgo que supone. Por ello, a continuación se presentan algunas de las señales y síntomas más comunes de este trastorno oftálmico.

  • Se reduce la capacidad visual

  • Presencia de dolor en la zona ocular

  • Visión doble, también conocida como diplopía

  • Un ojo más “saltón que otro” (exoftalmos)

  • Caída de un párpado más que otro (ptosis palpebral)

Estos son los principales síntomas que pueden manifestarse si el tumor ha alcanzado un mayor tamaño. El desarrollo del bulto no solo puede afectar la salud de los ojos, sino que además, incide en el buen funcionamiento de los párpados y el lagrimal.

Acudir a consulta médica

Si el paciente cumple con alguno de los síntomas mencionados, es fundamental ponerse en contacto con un especialista médico para obtener un diagnóstico profesional. El avance de la tecnología ha permitido el desarrollo de novedosos equipos médicos que ayudan a realizar diagnósticos de gran precisión.

A través de imágenes de elevado nivel de detalle, los especialistas en tumores orbitales no solo tienen la oportunidad de diagnosticar la presencia de bultos en la zona ocular. Los equipos tecnológicos más avanzados ofrecen imágenes que, incluso, guían a los médicos durante las cirugías. 

Pero la biopsia de la lesión es la que permite a los pacientes conocer de forma definitiva el tipo de tumor que poseen en la órbita. Además, ofrece a los especialistas la posibilidad de determinar el tratamiento más adecuado.

Entre los aspectos más importantes a tomar en cuenta al momento de establecer la vía de abordaje, se encuentra la localización del tumor en la órbita: zona anterior, media, posterior, intraconal, entre otros. De esta manera, los especialistas médicos pueden llevar a cabo la extracción del tumor orbitario satisfactoriamente.

Tratamientos para el tumor de órbita

La resonancia magnética y las tomografías computarizadas (TAC) son pruebas de imagen orbitarias que contribuyen a determinar el tipo de tumor que ha desarrollado el paciente. Sin embargo, es la biopsia del tumor la que ayuda a determinar con precisión las características del mismo.

El tipo de tratamiento a implementar depende exclusivamente del diagnóstico médico, ya que la extracción quirúrgica del tumor es apenas una de las opciones que pueden ser evaluadas. La quimioterapia y la radioterapia son otras de las soluciones clínicas disponibles para combatir un tumor orbital.

Incluso, el tratamiento puede consistir en una combinación de todas las alternativas anteriormente mencionadas. Es importante señalar que especialistas en cirugía oculoplástica, como el Dr. Miguel González- Candial, ofrecen a los pacientes técnicas quirúrgicas poco invasivas que permiten una rápida recuperación.

Mediante pequeñas incisiones es posible extraer la masa de tejido con resultados estéticamente superiores. Por supuesto, todo depende del diagnóstico que indica el carácter maligno o benigno del tumor.

Tumores orbitales malignos más frecuentes

La población adulta posee mayores riesgos de desarrollar tumores de órbita malignos en comparación con los más jóvenes y niños. Entre los tipos de tumores cancerosos más comunes en adultos se encuentran: linfoma, metástasis orbitarias, hemangiopericitoma, condrosarcoma y neurofibroma maligno.

Además de afectar los tejidos orbitales, los nervios, la grasa y los senos paranasales son algunas de las áreas que pueden desarrollar tumores orbitales.

Si bien la gran mayoría de los tumores suelen ser benignos, prevenir complicaciones médicas es una tarea de suma importancia. Ante la aparición de síntomas como un ojo más caído que otro, acudir a un especialista oftalmológico es la mejor opción para diagnosticar y tratar un posible tumor de órbita. 

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