EN GÜIMAR (TENERIFE)

Un pueblo elegirá a 'Miss cachonda' y 'Miss licenciada en follometría'

Varias asociaciones feministas han pedido ya la suspensión del evento pero el ayuntamiento confirma que se celebrará

Una de las 'bandas' que se colgarán las ganadoras.
Una de las 'bandas' que se colgarán las ganadoras.
Un pueblo elegirá a 'Miss cachonda' y 'Miss licenciada en follometría'

A apenas 15 días de su celebración, una particular elecciones de misses del municipio tinerfeño de Güímar puede presumir ya de haber levantado más comentarios y polémica que la mismísima elección de Miss España o Miss Universo. Eso sí, más que la belleza de estos últimos certámenes lo que se busca en esa localidad es algo muy distinto.

Y ahí radica el problema y la justificación de tantas quejas como está provocando, hasta el punto que ese municipio se está convirtiendo en el epicentro de toda una batalla contra el sexismo. Para empezar, más que de una elección de misses se trata de una cena que se lleva celebrando durante 20 años.

Organizada por la comisión del barrio de Fátima y el Ayuntamiento, el objeto de la misma, que se cataloga además 'sólo para ellas', es obtener beneficios para las fiestas de la localidad. La llamada 'Gran fiesta de mujeres' de Güímar, que se celebrará el 3 de marzo, ha provocado por ello un fuerte escándalo entre organizaciones feministas, quienes reclaman que se normalice la entrega de premios como 'Miss licenciada en Follometría', 'Miss Estrecha' o 'Miss Cachonda'.

En declaraciones en Antena 3, Begoña Barras, de la plataforma 8M Tenerife, ha mostrado su malestar porque "somos responsables de seguir reproduciendo lo que da lugar a las violencias sexuales hacia las mujeres o podemos convertirnos en agentes de cambio. Por eso, pedimos que se retire ese concurso".

fiesta

Esa reclamación ha causado un gran revuelo en este municipio de poco menos de 20.000 habitantes, y que lleva ya dos décadas con este festejo que hasta la fecha no había levantado polémica alguna. Para María del Carmen Perera, coordinadora del mismo, tan sólo es "como una despedida de soltera, donde se busca que las asistentes lo pasen bien".

Perera dice no entender que ahora hayan aparecido tantas protestas, por lo que cree que "se ha sacado las cosas de contexto. Las bandas se venden así. No hemos ofendido a nadie", mientras que la alcaldesa de Güimar, Luisa Castro, subraya que los organizadores tienen libertad para continuar con el evento, pues recordó que es de carácter 'privado'. Según ella, "es una fiesta donde tienes que pagar. En un sitio privado, donde las mujeres van a divertirse, y donde el único objetivo será el de pasarlo bien". Por eso dice que ya como su agenda se lo permite ese día ya ha sacado la entrada, cuyo precio es de 24 euros, para asistir al acto.

Al igual que ella, y según ha reflejado la televisión, los habitantes del pueblo tampoco ven nada raro en el festejo, "no es nada de lo que nos podamos escandalizar", al tiempo que consideran que el mismo les parece "estupendo". Una vez más, todo es según los ojos con los que se mire.