lunes 06.07.2020
NUEVO NI-NI

El Príncipe Harry se va a la cola del paro

El cuarto en la línea sucesoria al trono inglés ha dejado el ejército tras diez años de fiel servicio. Ahora no tiene muy claro cuál será su futuro, pero la corona tiembla al imaginar a Enrique con tiempo libre por su fama de juerguista

Príncipe Harry. | Archivo
Príncipe Harry. | Archivo

Tras diez años de fiel servicio militar, el príncipe Harry de Inglaterra abandona su puesto en el ejército para dedicarse ‘a sus labores’. De momento, en abril se desplazará a Australia durante cuatro semanas en su última misión en el extranjero. Lo único que parece mantener son sus visitas de labor humanitaria, como el proyecto de voluntariado al que se incorporará este verano en África y la asociación de militares inválidos con la que seguirá colaborando en Reino Unido.

Por consiguiente, después de realizar las últimas tareas que le corresponden, el nieto de Isabel II se queda sin responsabilidades. Su decisión de abandonar el cargo que ostenta actualmente se debería a que, si sigue ahí, ascendería a un puesto más alto basado en trabajo de oficina, asunto que parece que agradar al hermano del príncipe Guillermo, que prefiere estar de combarte en combate, como ya demostró al acudir dos veces a Afganistán.

Además, ha rechazado cumplir su jornada laboral de actividades oficiales, por lo que ser ‘full-time royal’ tampoco entra dentro de sus planes. Según el comunicado emitido por el palacio de Kensington, ésta ha sido una decisión “muy dura de tomar” ya que el joven se ve “en una encrucijada”.

“Estoy considerando las opciones que se me ofrecen en el futuro y estoy verdaderamente entusiasmado por las posibilidades”, rezaba el texto, basado en las declaraciones del propio Harry.

No es el primer Ni-Ni dentro de la familia

El príncipe Enrique no es ni mucho menos el precursor de no tener ni oficio ni beneficio más allá de las actividades oficiales que conlleva ser miembro de la corona británica. Si tío, el príncipe Eduardo, quiso ser productor de tele y acabó de ‘full-time royal’, lo mismo que el príncipe Andrés que intentó compaginar la marina con ser príncipe, pero acabó ‘desempleado’ cuando su hermano el príncipe Carlos se casó con Diana y comenzaron a tener descendencia.

Aun así, la popularidad del joven, que cuenta ya con 30 años, no para de crecer. No importan sus escándalos (le encontraron desnudo en una habitación de las Vegas, rodeado de jóvenes jugando al strip póker mientras la ONG en la que colabora se encontraba de labor humanitaria), sus salidas de tono, su pasión por la fiesta y su imposibilidad para encontrar pareja (él mismo reconoció que “no podía encontrar el amor” en una entrevista durante una misión militar en Afganistán), el pueblo le quiere y despierta una simpatía especial entre los británicos. Ahora solo queda esperar con qué buena nueva sorprende el mismo que decidió disfrazarse de nazi en una fiesta con amigos.

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