jueves 20/1/22

No me pongo de acuerdo con mi expareja sobre la vacunación de nuestros hijos menores, ¿qué puedo hacer?

Los tribunales se están posicionando a favor de la vacunación de los menores, aunque lo idóneo es alcanzar una solución a través del diálogo y no iniciar un incidente de patria potestad

pareja

Cantaba Joaquín Sabina en una de sus canciones más conocidas que “amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño”. Esta afirmación, que venía seguida de unos versos que decían “y cada vez peor, y cada vez más rotos, y cada vez más tú y cada vez más yo, sin rastro de nosotros”, bien valdría para ilustrar las diferencias que un día llevaron a muchas parejas a poner fin a su relación y que, en muchas ocasiones, aún perduran a pesar de haber niños de por medio.

Más allá de los motivos que en su día provocaron la ruptura o que intensificaron esas diferencias, lo cierto es que hay muchas personas que siguen manteniendo una vinculación o un contacto asiduo a raíz de sus hijos pequeños. Y ese vínculo no siempre está exento de discusiones, siendo uno de los más comunes en los últimos meses el de la vacunación o no vacunación de los menores contra la Covid-19.

Los tribunales se posicionan a favor de la vacunación

Desde que iniciara la inoculación en España están llegando casos a los tribunales tratando de obtener una decisión firme que ponga fin a este conflicto. La abogada de familia Elena Crespo pone como ejemplo de esta casuística una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 51 de Barcelona en la que se resuelve por primera vez una disputa de una pareja separada sobre las medidas de protección frente al coronavirus de sus dos hijos menores”. El auto en cuestión, comenta la letrada, da la razón a la madre, “partidaria de vacunarlos y someterlos a pruebas PCR.

Ella explica que entre los argumentos que mueven a la jueza a tomar esta decisión está que bajo el punto de vista de la magistrada “la administración de vacunas no supone un ataque a la integridad física de los niños”. Asimismo, también argumenta que los beneficios de estas medidas preventivas “no son solo para la protección de los menores sino también para la sociedad, al evitar futuros contagios”. Concluyendo que “los beneficios de la administración de las vacunas son muy superiores a los inconvenientes”.

No obstante, Elena Crespo recalca que no hay una respuesta absoluta que sea capaz de asegurar qué opinión de los dos progenitores va a prevalecer, pero sí es cierto que “los jueces suelen inclinarse a favor del progenitor que defiende la vacunación de sus hijos”. Aunque reconoce que en el caso concreto de la Covid-19 podría verse algún caso en el que se falle en el sentido contrario, por la novedad de estas vacunas y de la propia enfermedad, recalca que “la tendencia general pasa por reforzar siempre la vacunación”.

¿Qué puedo hacer si el consenso es imposible y no se llega a un acuerdo a través del diálogo?

En aquellos casos en los que no haya un acuerdo entre los progenitores acerca de vacunar o no a sus hijos menores, la especialista en derecho de familia Carolina Torremocha, invita a las partes a tratar de agotar la vía del diálogo. Por ejemplo “acudir conjuntamente al pediatra para escuchar una opinión de un especialista” puede ser una buena opción. Así “los progenitores conocerán los pros y los contras que puede suponer la vacunación de la mano de un profesional y así dejarse guiar por criterios médicos”.

Si aún así el acuerdo es imposible y no se alcanza un punto en común que satisfaga a ambas partes “será necesario instar un incidente de patria potestad cuyo motivo central sea una cuestión de la salud del menor”. De esta manera “ambos progenitores podrán presentar unas alegaciones y ser escuchados” y una vez aporten todas las pruebas que crean convenientes “el juez decidirá cuál es la mejor opción para ese menor en concreto y le otorgará la facultad de decidir a uno de los dos progenitores”.

Si por algún casual los desacuerdos fueran reiterados o concurriera cualquier otra causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la patria potestad, el juez podrá atribuirla total o parcialmente a uno de los progenitores o distribuir entre ellos sus funciones. En cualquier caso, cabe recalcar que esta medida tendrá vigencia durante el plazo que se fije, que no podrá exceder nunca los dos años.

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