lunes 24/1/22

La OCU lanza una campaña para combatir la presencia de excrementos de los perros en las calles

OCU considera que son necesarias acciones de sensibilización, medios que faciliten la recogida de los excrementos, sanciones efectivas y nuevos enfoques, como el registro de ADN de perros del ayuntamiento de Málaga.

PERRO HEROICO

La OCU lanza una campaña para combatir la presencia de excrementos caninos en las calles

Los excrementos sin recoger representan un foco potencial de infecciones, especialmente para los niños y las personas en silla de ruedas. Pero no es solo un problema higiénico, también afecta al gasto municipal en limpieza, al tiempo que genera conflictos entre los infractores y el resto de los vecinos. Es más, la presencia de excrementos caninos en la vía pública es el aspecto peor valorado en las encuestas de satisfacción con la limpieza urbana que realiza periódicamente la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Un estudio de OCU revela además estrategias municipales de actuación muy distintas para atajar el problema, sin que la mayor parte de ellas consiga resultados apreciables. De ahí la campaña Stop cacas: por unas aceras limpias, que busca la colaboración ciudadana y de los ayuntamientos para encontrar soluciones a través de seis acciones:

 

  1. Impulsar campañas de sensibilización más efectivas para subrayar la importancia de recoger los excrementos, así como para recordar que aceras, jardines y, por supuesto, parques infantiles son zonas de deyección prohibidas; en su lugar deberían usarse los desagües de las alcantarillas, los alcorques de los árboles, la calzada junto al bordillo y las zonas específicas habilitadas para ello.

     

  2. Habilitar espacios donde los perros puedan hacer sus necesidades. Por ejemplo, zonas acotadas de esparcimiento para los perros o los llamados “pipicanes”. La ciudad de Valencia es una de las más preparadas en este sentido, ya que cuenta con 57 y 369 de estos espacios respectivamente.

     

  3. Poner a disposición de los dueños de los canes herramientas que faciliten su tarea, como dispensadores de bolsas para recoger los excrementos y contenedores especiales.

     

  4. Mayor vigilancia e imposición de sanciones disuasorias por no recoger los excrementos. Y que realmente se apliquen: no se explica que importantes municipios como Alicante, Córdoba, Getxo, León, Orense, Salamanca, San Sebastián, Tarragona o Zaragoza reportaran entre ninguna y tres sanciones durante el año pasado.

     

  5. Aumentar las partidas presupuestarias destinadas a la limpieza viaria. Una mayor frecuencia en la limpieza sin duda contribuye a eliminar más rápidamente los restos de excrementos que pudieran quedar.

     

  6. Adoptar medidas que hayan demostrado ser efectivas para combatir el problema, como la iniciativa del Ayuntamiento de Málaga para identificar al perro cuya deposición no se recogió a través del registro del ADN de los canes, lo que permitió emitir 166 sanciones solo en 2020.

 

Al mismo tiempo OCU solicita a los dueños de los canes un comportamiento cívico que incluya gestos como llevar bolsas para recoger excrementos, o botellas con agua del grifo para verter tras la recogida de excrementos.

 

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